A Ghost Story, un inusual y sobrenatural viaje de fantasmas
La magia del director David Lowery está de regreso al cine independiente con esta cinta que nos muestra un viaje sumamente emocional y catártico.
David Lowery es el director de En un lugar sin ley y Peter y el Dragón, dos cintas muy distintas entre sí que lograron conquistar a la crítica gracias al buen manejo que tuvo el director al respecto de cada historia. Ahora, Lowery regresa al cine independiente con A Ghost Story, una cinta inusual con tintes sobrenaturales que con su simpleza pero emocional viaje terminó conquistando a la crítica y encantando al público.
Protagonizada por Rooney Mara y Casey Affleck, A Ghost Story no es tan simple como su nombre, porque se trata de mostrarnos el viaje emocional de la pérdida repentina de un ser querido para posteriormente aprender a vivir con eso a pesar de que los recuerdos y su fantasma –de forma literal- te persiguen.

Rooney Mara, actriz. YouTube.
Esta historia se olvida de los tiempos y resalta la magia visual en conjunto con su atrayente historia para dejarnos a una pareja muy enamorada, en donde uno de ellos muere repentinamente. Luego, renuente a buscar el descanso, el fantasma acecha a su pareja y busca desesperadamente hacerse notar. Añora su vida, los toques, los recuerdos, sentir… todo esto le hace imposible aceptar que su vida acabó pero la de su pareja continua, por lo que termina lastimando esa sencilla verdad hasta que el fantasma queda solo en las paredes en donde fue más feliz.
Además de la historia, el guión y las actuaciones, tenemos que resaltar lo interesante que es ver como un elemento de animación se apodera de la gran pantalla sin verse ridículo o extraño. Hablamos del fantasma, que aparece como una persona con esa típica sabana encima que vemos en de los muertos de dibujos o disfraces de Halloween.
Melancolía sería otra palabra idónea para definir esta historia en donde sentirás más que nunca el dolor de una pérdida y la añoranza de algo que pudiste tener pero repentinamente perdiste. Es una bella obra, distinta a lo que estamos acostumbrado, muy moderna, independiente e indie. También, es una interesante muestra de cómo el cine va diversificándose y lo bueno que es dejar que los directores sean libres de expresar su arte sin restricciones, a pesar de contar un presupuesto ajustado. El género de fantasmas no era tan romántico desde Ghost de 1990, pero jamás fue tan interesante y revelador, puesto que nos hace pensar otra vez en la vida después de la muerte. @mundiario