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MUNDIARIO

Edificio Vistamar, un barco de hormigón varado en la costa alicantina

Este edificio, uno de los mejores exponentes del Racionalismo Levantino, es una de las construcciones más reconocibles de Alicante ciudad y la más icónica de la Albufereta.

Edificio Vistamar, un barco de hormigón varado en la costa alicantina
Edificio Vistamar. / David Sardaña
Edificio Vistamar. / David Sardaña

Iñigo Lanz

Colaborador.

A la hora de repasar las construcciones más importantes del Racionalismo Levantino, tenía claro que debía empezar por su obra más reconocible, el Edificio Vistamar. Este edificio fue proyectado por Juan Guardiola en el año 1963, dos años después de que el arquitecto diseñara el plan urbanístico de la playa de la Albufereta de Alicante, barrio en el que se encuentra esta torre residencial. Situado junto a la Finca Adoc, destaca del resto de sus vecinos por varias características que lo hacen diferente.

Altura: El edifico tiene una altura total de 100 m, siendo, junto con el Hotel Riscal, uno de las torres más altas de la ciudad de Alicante.

Dos cuerpos: La torre está compuesta por dos partes, una base de planta rectangular de 7 pisos de altura y un cuerpo superior de 31 que apoya sobre él. Esta división fue la solución que encontró el arquitecto para salvar el desnivel entre la carretera posterior, altura en la que se unen los dos cuerpos, y el nivel inferior delantero, situado a cota de playa.

Planta singular: El cuerpo superior tiene planta en forma de navío, lo que hace que el edificio también sea conocido como el Barco. Esta característica tiene clara inspiración en la Torre Pirelli de Milán, diseñada por el arquitecto italiano Gio Ponti en los años 50 del s. XX. Éste es solo uno de los ejemplos de cómo Guardiola importó innovaciones de arquitectos de prestigio internacional.

Celosía: El edificio está orientado de cara al mar en primera línea de playa, siendo su parte trasera la que queda a la vista. Como en la mayoría de los edificios del Racionalismo Levantino, esta parte posterior está reservada para los pasillos que comunican las viviendas y para las galerías. Elementos que suelen ser ocultados por celosías cerámicas construidas con piezas estándares. Sin embargo, la celosía del Vistamar fue diseñada expresamente por Guardiola y es, posiblemente, el elemento más representativo del edificio, puede considerarse una obra de arte en sí misma.

Celosía del Edificio Vistamar. / David Sardaña

Entramado. / Mundiario

Fabricada en hormigón por Miguel Losán, está compuesta por miles de piezas en forma de “hélice” de tres puntas. Estas piezas se conectan entre sí formando un entramado que cubre el edificio prácticamente desde su base hasta su azotea. Este mismo diseño fue utilizado de nuevo por Juan Guardiola en el edificio La Isleta de El Campello, pero en este caso las puntas de las piezas apuntaban hacia arriba en vez de hacia abajo.

Tanto David como yo, teníamos claro que era este elemento el que debíamos destacar en nuestras obras. Para la fotografía, David Sardaña realizó una secuencia de imágenes que se aproximaban a la celosía enmarcándola en los elementos arquitectónicos del edificio. En el caso de la ilustración, me centré en la geometría y realicé una serie de ilustraciones que explican, cómo a través de círculos, se genera el entramado. En ambos casos se llegó a una serie de imágenes, potenciando así la seriación como elemento constructivo de la celosía.

Racionalismo Levantino. / YouTube

El valor que David y yo le otorgamos a esta parte del edificio es ya ampliamente compartido. En la restauración que sufrió la torre hace pocos años se cambiaron todas las piezas originales ya deterioradas. Fueron sustituidas por piezas nuevas similares, respetando así la imagen original de la construcción. 

La suerte, la coincidencia o el destino quiso que años más tarde, hace apenas unas semanas, yo viajara a Alicante dese Coruña, donde vivo actualmente. Pasando con el coche por detrás del Edificio Vistamar, vi una de las piezas originales depositada al lado de un contenedor de basura, paré el coche en doble fila y me lancé a cogerla. Posiblemente, alguien con buen criterio, consideró en su momento que esta pieza tenía valor y decidió guardarla, pero pasado un tiempo cambió de opinión y se deshizo de ella. Agradezco este cambio de criterio, aunque no lo comparta, ya que a día de hoy, esta pieza es una de mis posesiones más preciadas. @mundiario