La evolución de las estafas digitales es un desafío constante

Las estrategias de los estafadores digitales están en constante cambio, según lo revelado por el jefe de Fraudes del OIJ.

Estafas./ RR SS
Estafas./ RR SS

Las estafas digitales continúan siendo un desafío en constante evolución en un mundo donde la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso. Según Yorkssan Carvajal, jefe de Fraudes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), los estafadores cambian constantemente sus métodos y estrategias para abordar a las personas vía telefónica y sustraer grandes sumas de dinero de las cuentas de las víctimas.

Una de las tácticas empleadas por estos estafadores es la colaboración de personas en zonas rurales. Estas personas aceptan abrir cuentas de débito en entidades bancarias por una recompensa de ¢50,000 y luego ceden estas cuentas a los estafadores, quienes las utilizan para transferir los fondos extraídos de las víctimas.

Carvajal explicó que estas personas acuden a los bancos solo con su cédula y reciben ¢100.000 sin saber para qué se utilizarán esas cuentas o cuándo. Sin embargo, a menudo enfrentan problemas, ya que el sistema bancario bloquea estas cuentas. Además, quienes colaboran en la apertura de cuentas bancarias pueden enfrentar responsabilidades legales, llegando incluso a juicios en su contra.

Las organizaciones delictivas tienen una estructura jerárquica bien definida en la que el "cabecilla" orquesta las operaciones. Los "cazadores" se dedican a localizar víctimas y persuadirlas, a menudo utilizando llamadas telefónicas y enlaces digitales engañosos para obtener información personal. Los "banqueros" son responsables de extraer fondos de las cuentas de las víctimas y dirigirlos a diversas cuentas adquiridas previamente. Por último, los "frenteadores" operan en los cajeros automáticos para retirar el dinero y desaparecer.

En cuanto a los "banqueros", poseen habilidades cibernéticas avanzadas que les permiten operar con eficiencia en aplicaciones bancarias, realizar transferencias y evitar la detección. A menudo, tienen múltiples listas de cuentas para distribuir grandes sumas de dinero.

Según Carvajal, el 90% de las estafas digitales se ejecutan desde el centro penal conocido como "La Reforma". A pesar de los bloqueadores de señal en las cárceles, los delincuentes evaden esta medida mediante servicios de telefonía internacional de roaming, que no son bloqueados por el sistema anteriormente implementado.

Para abordar este problema, Randall Zúñiga, director del OIJ, ha solicitado a la Asamblea que apruebe una reforma legal para implementar la figura del "agente encubierto digital". Esto permitiría a los agentes infiltrarse virtualmente en organizaciones delictivas y recopilar pruebas en casos de estafas digitales.

Zúñiga ha señalado que los ciberdelincuentes han estafado a los costarricenses por un monto superior a ¢85,000 millones y $53 millones en los últimos seis años. La lucha contra las estafas digitales continúa siendo un desafío constante que requiere medidas efectivas y colaboración tanto a nivel legislativo como tecnológico. @mundiario

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