El impacto publicitario de las exequias de Isabel II genera beneficio neto

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La monarquía británica es una marca, una gran estructura de bien calculado marketing y el efecto de una determinada estrategia en orden a un objetivo.
El impacto publicitario de las exequias de Isabel II genera beneficio neto

Sin la menor duda, las interminables exequias de Ia reina Isabel II, han generado el esperado efecto publicitario, gracias al bien calculado impacto de la marca Inglaterra en las mentes de más de 4.000 millones de televidentes de todo el mundo.

La monarquía británica es una marca, una gran estructura de bien calculado marketing. Y lo hemos apreciado. Y qué eso del impacto publicitario, pues el efecto de una determinada estrategia en orden a un objetivo de márketing, o sea, vender algo. O como subrayan los especialistas, “generar corrientes de simpatía en forma de un vínculo duradero con los público”. Pero eso lo hemos visto no sólo en el pueblo británico, que olvida sus problemas sociales la situación económica y todos los problemas, y se siente orgulloso de que su reina sea enterrada con sus joyas preferidas, lo hemos visto en España, donde las cadenas no sólo de las televisiones basura, sino de todas en general, han rivalizado, con peculiares analistas y “expertos” en alimentar ese impacto.

El impacto crea una necesidad y la necesidad adoptar una decisión. Es el resultado del arte de convencer a las gentes de lo que les conviene para ser feliz. Todo objetivo de marketing, en este caso mostrar al mundo que el Reino Unido es una nación que en momentos clave está por encima de sus problemas cotidianos (el independentismo de Escocia y la situación económica), debe generar el sentimiento de orgullo de pertenecer a una sociedad que admira el mundo y conserva el esplendor de sus pasadas glorias.

Y nada importan tampoco que quienes encarnan ese ideal no sean precisamente familias ejemplares y que en su seno se producen interioridades trascendentes que en otros casos serían criticadas y socialmente inadmisibles. Y por eso se admiran de ver desfilar a un sujeto por el que hubo que pagar 14 millones de euros para librarlo de un proceso civil por violar a una menor. El impacto publicitario lo borra todo.

Los modernos medios y las redes sociales, usados adecuadamente, se convierten en eficaces propaladores de ese impacto. Los especialistas han desarrollado, a través del análisis de la experiencia, la identificación de los elementos que adecuadamente que se deben potenciar en las operaciones que conduzcan al fin logrado. El diseño de los traslados, velatorios, homenajes, vigilias y desfiles en torno al insepulto cadáver de la reina de Inglaterra tendrán que ser estudiados ahora con detenimiento por la serie de lecciones que se desprenden de la minuciosidad británica con que la propia protagonista de los cortejos señaló su último viaje.

De todo lo visto, de las horas y horas de televisión, se va a analizar cuáles han sido los momentos de mayor audiencia e impacto. De momento, ya circulan por el mercado millones de recuerdos del más variado tipo desde prendas de vestir, vasos o reliquias simbólicas con la efigie de Isabel II y eso genera beneficio. Mucho beneficio. Ha sido el último servicio de Isabel II a los mercados. Y es de admirar como los diseñadores de las ceremonias pensaron en todo, incluida la advertencia de que antes de ir al solemne funeral los ilustres invitados hicieran “pipí”. @mundiario.

El impacto publicitario de las exequias de Isabel II genera beneficio neto
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