La guerra de Bukele contra las pandillas: una violación de los derechos humanos
La ONU considera que algunas de las detenciones llevadas a cabo en el último año han sido “arbitrarias” y, en algunos casos, se han producido sólo por el “aspecto físico o los antecedentes sociales de los detenidos”.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos aseguró este martes que el estado de excepción aplicado en El Salvador desde hace un año, destinado a combatir la inseguridad asociada a las pandillas, ha generado “grave preocupación”.
Marta Hurtado, vocera de la Oficina, señaló que “durante el último año, al menos 65.000 personas han sido detenidas”. Según la funcionaria, algunos de los arrestos pueden constituir a detenciones arbitrarias, lo cual coincide con lo denunciado por organizaciones salvadoreñas y por la comunidad internacional, quienes acusan al Gobierno de Nayib Bukele de usar la tortura y las desapariciones forzadas como mecanismos para combatir a las llamadas maras.
Hurtado también considera “especialmente preocupante” que hayan muerto bajo custodia unas 90 personas y que tan sólo haya “información limitada” sobre el desarrollo de las investigaciones en torno a estos casos. Además, recordó que “los Estados tienen un deber reforzado de proteger la vida de las personas privadas de libertad”.
“El derecho a la vida, la prohibición absoluta de la tortura, los principios de un juicio justo, incluida la presunción de inocencia, así como las garantías procesales que protegen estos derechos se aplican en todo momento, incluso durante los estados de excepción declarados”, añadió la portavoz.
Quejas sobre violaciones de los derechos humanos
Según Hurtado, la institución salvadoreña que supervisa el cumplimiento de los derechos humanos acumula ya 7.900 quejas. Por ello, piden a las autoridades que el organismo nacional pueda “acceder sin restricciones a todas las instalaciones penitenciarias para que se realicen informes periódicos e independientes sobre las condiciones de reclusión”.
La portavoz ha llamado a combatir las causas profundas de la violencia de las bandas, cono las desigualdades sociales, la marginación y la falta de políticas sociales y de gobernanza eficaces. Y es que, la experiencia internacional ha demostrado que “confiar en un modelo penitenciario excesivamente represivo reduce las posibilidades de que los presos se reintegren con éxito en la sociedad”, advirtió.
Sin embargo, Bukele ha hecho caso omiso a este tipo de críticas. Incluso, este mismo martes ha escrito en Twitter que seguirá “trabajando por la seguridad de los salvadoreños, aunque reclamen las ONG de ‘derechos humanos’”. @mundiario
En el aniversario de la aprobación del Régimen de Excepción, cerramos el día con 0 homicidios.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) March 28, 2023
Seguiremos trabajando por la seguridad de los salvadoreños, aunque reclamen las ONGs de “derechos humanos”. https://t.co/obRjPRbaJb



