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  <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «Carlos Fernández»]]></title>

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    <description><![CDATA[MUNDIARIO | Primer periódico global de análisis y opinión]]></description>
    <lastBuildDate>Thu, 04 Jun 2026 01:23:36 +0200</lastBuildDate>
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      <title><![CDATA[MUNDIARIO :: RSS de «Carlos Fernández»]]></title>
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  <title><![CDATA[Ucrania: ¿Primera guerra de la escasez energética?]]></title>
      <category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/opiniones/ucrania-primera-guerra-escasez-energetica/20220618010909244544.html</link>
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  <pubDate>Sat, 18 Jun 2022 01:09:09 +0200</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Fernández]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>Según la hipótesis sobre el pico del petróleo,&nbsp;Rusia estaría tomando posiciones entre EE UU y China con el conflicto. Un juego de estúpidos en el&nbsp;que todos pierden en la creencia de que pueden ganar.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>El pasado 24 de febrero <a target="_blank" href="https://www.mundiario.com/tags/ucrania">el ejército ruso invadió ucrania</a> creando un conflicto del S-XX a las puertas de Europa.&nbsp; Probablemente esta guerra es la primera guerra de un futuro de escasez energética.</p>

<p>El relato oficial del Kremlin para justificar esta acción sería la de “desnazificar” Ucrania. La explicación más lógica sería la de buscar una salida al Mediterráneo, mediante la anexión del rico y prorruso Donbás y de paso, mantener a raya a la OTAN. Pero este conflicto tiene un profundo trasfondo energético que se confunde con sus consecuencias.</p>

<p>Rusia es el país más extenso del planeta y es casi el primer productor mundial de materias primas energéticas; petróleo, gas natural, carbón y con su aliado Kazajistán, de uranio. También es un importante productor de los llamados “nuevos materiales” (grafito, cobalto, silicio, níquel y tierras raras) indispensables para las energías renovables y, por tanto, para la llamada “transición energética”. Por si fuera poco, y como consecuencia de la deslocalización de producciones agrícolas, Rusia y Ucrania son también unos de los principales productores de cereales (trigo y maíz) del mundo.&nbsp; Con estos mimbres las consecuencias son evidentes; fuerte inflación, precios energéticos desbordados, crisis alimentaria, elevados tipos de interés, desempleo, recesión y por supuesto, guerras. Este cuadro, que ya es una realidad, es común a los tres escenarios posibles en caso de&nbsp;colapso energético elaborado en 2005 por <a title="Robert L. Hirsch (aún no redactado)" href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Robert_L._Hirsch&amp;action=edit&amp;redlink=1">Robert Hirsch</a>&nbsp;para el&nbsp;Departamento de Energía de los Estados Unidos&nbsp;para confirmar la llamada <em>Curva de Hubbert</em> o <em>pico del petróleo. &nbsp;</em></p>

<p>El <em>pico del petróleo</em> es una teoría muy lógica y sencilla. Todas las materias primas energéticas no renovables (petróleo, gas natural, carbón e incluso, uranio) son finitas y siguen una curva de explotación decreciente según la cual cada vez es más difícil, cara y menos rentable su extracción. Es decir, con independencia de su agotamiento final, su obtención es cada vez menos rentable ya que consume más energía de la que se obtiene con su extracción. Es la llamada Tasa de Retorno Energético. En resumen, los combustibles tendrían un saldo energético negativo y con un precio desorbitado. De hecho, desde 1976, los precios del petróleo (barril Brent) han seguido una tendencia promedio alcista, ahora agudizada como consecuencia del conflicto. Esto es incompatible con el modelo económico actual, basado en energía eterna y barata.</p>

<h2>Escasez de combustibles, nueva gobernanza&nbsp;</h2>

<p>Al igual que el cambio climático, la teoría del <em>pico del petróleo</em> tiene sus detractores científicos e industriales. Los más radicales niegan la mayor, es decir que los combustibles fósiles sean finitos. Los más sensatos argumentan que el Pico no es tan inminente y que para entonces la tecnología, como bálsamo de fierabrás, ofrecerá la solución.&nbsp; La gran diferencia es el papel del sector energético ante ambos problemas. Mientras que financian la desinformación sobre el cambio climático, sin embargo, consideran al pico de petróleo como una variable estratégica de sus estudios prospectivos. No es casualidad que el primero que formulo la teoría, M. King Hubbert, trabajaba en un laboratorio de la compañía petrolera SHELL.</p>

<p>Según el Departamento de Energía de los Estados Unidos y la multinacional British Petroleum (BP) <a target="_blank" href="https://www.researchgate.net/figure/Figura-7-Produccion-de-petroleo-en-Europa-El-pico-del-petroleo-ya-se-alcanzo-alrededor_fig4_265550602">el pico del petróleo ya se alcanzó sobre el año 2010</a> de promedio mundial con importantes variaciones por país productor. En cuanto al Gas Liquado Natural (GNL) su Pico sería más tardío como consecuencia las mayores reservas y su más reciente aprovechamiento. Las dos únicas excepciones son precisamente Rusia, cuyo pico del petróleo se ha alargado debido a las fuertes inversiones en exploración y extracción en su enorme territorio y los Estados Unidos, gracias a los yacimientos de Alaska, por cierto, en territorios protegidos. &nbsp;</p>

<p>Por tanto, es muy probable que la hipótesis de que la proximidad del pico del petróleo este detrás del conflicto de Ucrania. Según esta hipótesis, Rusia estaría tomando posiciones entre las dos grandes potencias mundiales (EE UU y China) con todo su armamento, energético, alimentario y militar. El gran riesgo es que esta confrontación es, según <a target="_blank" href="https://detemasytemas.files.wordpress.com/2012/08/cipolla-carlo-m-las-leyes-fundamentales-de-la-estupidez-humana.pdf"><em>La teoría de la estupidez humana</em> de Carlo María Cipolla</a>, un juego de estúpidos en la que todos pierden en la creencia de que pueden ganar.&nbsp; Mientras tanto, los combustibles fósiles se agotan, la lucha contra el <a target="_blank" href="https://www.mundiario.com/articulo/tecnologia-ciencia/cambio-climatico-alterando-eje-rotacion-tierra/20210427232138217895.html">cambio climático</a> se guarda en el fondo del cajón y el colapso nuclear es probable. Se hace necesaria y urgente, un nuevo tipo de gobernanza mundial con otros paradigmas y objetivos. No se puede afrontar este enorme reto con criterios de la Guerra Fría. <a target="_blank" href="http://twitter.com/mundiario">@mundiario</a></p>

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        <media:title><![CDATA[Ucrania: ¿Primera guerra de la escasez energética?]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[Joe Biden, Vladimir Putin y Xi Jimping. / Mundiario]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Joe Biden, Vladimir Putin y Xi Jimping. / Mundiario]]></media:description>
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  <title><![CDATA[Cincuenta años viviendo en el límite]]></title>
      <category><![CDATA[SOCIEDAD]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/cincuenta-anos-viviendo-limite/20220304225615237492.html</link>
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  <pubDate>Fri, 4 Mar 2022 22:56:15 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Fernández]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>El presente año se cumplirán cincuenta años de la publicación de un estudio que conmociono la comunidad científica, económica y empresarial de su momento: Los límites del crecimiento.&nbsp;</p>

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]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Hace ya medio siglo que tenemos la evidencia científica de que los recursos del planeta son finitos y que nuestro sistema de desarrollo económico y social crece ilimitadamente como si fueran eternos. Llevamos cincuenta años viviendo por encima de nuestras posibilidades.</p>

<p>El presente año se cumplirán cincuenta años de la publicación de un estudio que conmociono la comunidad científica, económica y empresarial de su momento: Los límites del crecimiento.. &nbsp;</p>

<p data-local-attribute="d3bn" data-attrid="title" data-ved="2ahUKEwi857SSua32AhV3qpUCHZJ_BDAQ3B0oAXoECCAQCw"><em>Los límites del crecimiento</em>&nbsp;fue un estudio pionero encargo del Club de Roma al&nbsp;Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Dicho estudio cobró la máxima actualidad por ser coetáneo a la primera crisis del petróleo; la primera vez que occidente se enfrentó ante &nbsp;&nbsp;&nbsp;su dependencia de los combustibles fósiles. Los Limites del Crecimiento fue un estudio muy adelantado ya que fue elaborado en base a la dinámica de sistemas y modelizado sobre posibles escenarios y sobre una novedosa herramienta informática denominada World 3.</p>

<p>El documento generó polémicas por cuestionar el axioma, generalmente aceptado, del desarrollo económico sin fin al margen de los límites físicos de la tierra. La conclusión del informe fue&nbsp;que, de mantenerse el actual incremento de la&nbsp;población mundial, la&nbsp;industrialización, la&nbsp;contaminación, la&nbsp;producción de alimentos&nbsp;y la&nbsp;explotación de los recursos naturales&nbsp;se mantiene sin variación, se alcanzarán los límites absolutos de crecimiento en la&nbsp;Tierra&nbsp;en los próximos cien años. Es decir, anunciaba un colapso por agotamiento de los recursos necesarios para mantener el actual modelo de desarrollo. A pesar de las lúgubres conclusiones el estudio señalo una alternativa; un urgente equilibrio ecológico y económico capaz de satisfacer las necesidades básicas. Lo que hoy se conoce como decrecimiento. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>

<h2>Información criticada, pero no&nbsp;desmentida</h2>

<p>El documento fue muy criticado, pero en ningún caso su metodología, datos y conclusiones fueron desmentidas o rebatidas por sus críticos. Las revisiones posteriores lo han confirmado casi en su totalidad.</p>

<p>A pesar de la solvencia académica y científica del equipo redactor, liderado por la doctora Donatella Meadows y el aval del MIT, las conclusiones fueron tachadas de ilusas por el <em>establishment</em> económico y empresarial poco dado a que se cuestione su modelo económico. Medio siglo es mucho tiempo para la vigencia de un estudio científico. Por dicha razón fue revisado en los años 1992, 2004 y 2012. En todas estas revisiones se incorporaron nuevas metodologías (huella de carbono y capacidad de carga) y tecnologías (inteligencia artificial) así como nuevos y abundantes datos. Todas las revisiones confirmaron las conclusiones iniciales con la salvedad de las fechas límite que habrían sido rebasadas por efecto de la globalización.</p>

<p>El estudio del MIT utiliza cuatro parámetros,&nbsp;industrialización, contaminación, producción de alimentos&nbsp;y la explotación de los recursos naturales&nbsp;y un quinto parámetro, el incremento de la&nbsp;población mundial, cuya evolución y comportamiento condiciona todos los demás. En otras palabras, la clave es el metabolismo humano sobre el planeta. A más población más consumo y mayor presión sobre los recursos. Tan sencillo como complejo.</p>

<p>El estudio de la doctora Meadows solo planteó la inviabilidad física de un modelo económico de crecimiento ilimitado. La evidencia científica del impacto climático añadido se hizo publica dieciocho años después.</p>

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	<div class="article-data"><a href="/articulo/tecnologia-ciencia/onu-presenta-atlas-sufrimiento-humano-cambio-climatico/20220301061011237248.html">La ONU presenta un “atlas del sufrimiento humano” por el cambio climático</a></div>
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	<div class="article-data"><a href="/articulo/economia/invasion-ucrania-trastocara-agenda-2030/20220227103310237125.html">La invasión en Ucrania trastocará la Agenda 2030 sobre el cambio climático</a></div>
	</li>
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<p>La confirmación pública de la evidencia científica del Cambio Climático, resultado de la quema de combustibles fósiles, fue el primer informe del IPCC de Naciones Unidas (1992) Desde entonces la lucha contra el Cambio Climático además de urgente, debería ir íntimamente ligada a reducir o eliminar nuestra dependencia de fuentes de energía que se están agotando. La realidad es que todos los acuerdos de reducción de emisiones, desde el Protocolo de Kioto hasta el Acuerdo de Paris, se han incumplido sistemáticamente. Es decir; después de cincuenta años con la evidencia de una doble amenaza global, climática y energética, no se ha hecho nada.</p>

<p>La situación actual es que el agotamiento de los combustibles fósiles prácticamente ha desparecido de las agendas públicas mientras que el Cambio Climático se ha trivializado para restarle importancia y situarlo como un problema secundario. Para ello la clave es el mito del Desarrollo Sostenible.&nbsp; Este concepto definido en los años ochenta por&nbsp;Gro Harlem Brundtland, por entonces primera Ministra de Noruega, propugnaba un desarrollo económico y social no depredador con el objetivo de dejar recursos y entorno sano a las generaciones futuras. Hoy en día el Desarrollo Sostenible es un concepto muy genérico que ampara cualquier discurso. Perfecto para montar una enorme posverdad que oculta la realidad y genera la creencia de que podemos seguir como hasta ahora, contaminando y agotando recursos, con tan solo pequeños cambios en algunos patrones de producción y “nuevas tecnologías”. En resumen; una gran mentira para seguir haciendo negocio hasta el final, cuando ya no haya vuelta atrás. No hay realidades paralelas. El problema es ahora y su solución también. <a target="_blank" href="http://twitter.com/mundiario">@mundiario</a></p>

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        <media:text><![CDATA[Cambio Climático. / Greenpeace.]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[Cambio Climático. / Greenpeace.]]></media:description>
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                        <item>
  <title><![CDATA[La escasez climática]]></title>
      <category><![CDATA[SOCIEDAD]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/escasez-climatica/20211125214329231576.html</link>
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  <pubDate>Thu, 25 Nov 2021 21:43:29 +0100</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Fernández]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[<p>Desde que se conoce el impacto de las emisiones de los combustibles fósiles sobre el clima, las empresas causantes han hecho de todo menos afrontar el problema o cooperar en su solución.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Es difícil entender que después de veintiséis conferencias internacionales, seis informes científicos y dos tratados internacionales sobre el cambio climático, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) no hayan dejado de crecer durante los últimos treinta años salvo el paréntesis de la pandemia.</p>

<p>El pasado mes de agosto se publicó el sexto informe del panel de científicos de la ONU sobre cambio climático (IPPC por sus siglas en inglés).&nbsp;Sus conclusiones son demoledoras. Los efectos sobre el clima de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) son ya una realidad perceptible en forma de sequias, inundaciones, huracanes y olas de temperaturas extremas.&nbsp;En otras palabras, ya tenemos el problema encima y partir de ahora el escenario y el reto son distintos. En primer lugar, tendremos que convivir con un clima adverso y sus consecuencias (escasez de recursos, incendios, migraciones, crisis económicas y lo que es peor, epidemias) En segundo lugar en los próximos diez años debemos reducir las emisiones de modo decidido para cumplir los objetivos del Acuerdo de Paris (1, 5º C) o de lo contrario el Cambio Climático serán ya catastrófico o muy catastrófico.</p>

<p>Con este panorama recientemente se celebró en Glasgow la última Conferencias de las Partes de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio climático (COP26) que ha finalizado, como siempre, <a target="_blank" href="https://www.mundiario.com/articulo/sociedad/cop26-cierra-acuerdo-climatico-compromiso-insuficiente-dice-antonio-guterres/20211114163436231084.html">con acuerdos de buenas intenciones. Muy lejos del reto y magnitud del problema</a>.&nbsp; &nbsp;</p>

<h2>PERDEMOS TODOS, MENOS LO QUE CREEN QUE GANAN&nbsp;</h2>

<p>El cambio climático tiene causantes identificados. Según un informe del <em>Climate Accountability Institue</em> de EE. UU, solo veinte empresas emiten más del treinta por ciento del total de las emisiones de GEI mundiales desde que el problema ya era conocido. Todas estas empresas (petroleras, carboneras y gasistas) son de titularidad pública y privada de China, USA, Rusia, Arabia Saudita y Europa.</p>

<p>Otro <em>Think Tank</em> ambiental, como el <em>Carbon Disclosure Project, </em>aporta un dato similar. Cien empresas emiten el setentaiuno por ciento de los GEI mundiales. Con este diagnóstico la solución sería fácil. Solo habría que actuar sobre estas empresas o que estas fueran más proactivas. &nbsp;Por esta vía se podría alcanzar los objetivos del Acuerdo de Paris.&nbsp; Pero el problema es más complicado.</p>

<p>Las emisiones de GEI crecieron con la población mundial, el comercio internacional y la movilidad individual. Hoy las cadenas de valor son internacionales, muy largas y complejas. Esta circunstancia ha configurado un modelo económico muy carbonizado con dificultad para conseguir productos o servicios sin emisiones porque hay sectores básicos difíciles de descarbonizar. Cemento, acero, plásticos y transporte pesado marítimo, terrestre y aéreo. Pero hay un problema de fondo. Estos conglomerados industriales creen poder ganar un juego que perdemos todos.</p>

<h2>NEGACIONISMO, GRUPOS DE PRESIÓN Y “RETARDISMO”</h2>

<p>Desde que se conoce el impacto de las emisiones de los combustibles fósiles sobre el clima, las empresas causantes han hecho de todo menos afrontar el problema o cooperar en su solución.</p>

<p>En un principio adoptaron los mismos patrones que la industria tabaquera ante el cáncer de pulmón; negar la evidencia científica. &nbsp;Para ello crearon una auténtica “Industria de la negación” financiando agencias de relaciones públicas<em>, think tanks</em> e incluso cátedras universitarias con el único objetivo de convencer a la opinión pública y autoridades regulatorias de que el problema simplemente no existe.</p>

<p>Hoy su posición es más sofisticada. Aparentemente todos hacen esfuerzos por combatir el cambio climático mediante proyectos “tecnológicos” poco útiles y siempre con financiación pública.&nbsp; &nbsp;&nbsp;Captura y almacenamiento de carbono, compensación de emisiones mediante reforestación, hidrogeno verde, distintos esquemas de “cero emisiones” e incluso rehabilitar la energía nuclear. La última tendencia es el tecno optimismo representado por Bill Gates que piensa que una tecnología “visionaria” lo resolverá todo.</p>

<p>Pero el más pintoresco es el liderado por Amazon<em>, The Climate pledge</em>, que implica a empresas de todo el mundo para reducir las emisiones globales y cumplir los Acuerdos de Paris.&nbsp; Hay que reconocer que es un proyecto bien pensado que podría ser útil pero muy poco creíble teniendo en cuenta que su líder, Jeff Bezzos, planea con otros “sostenibles” multimillonarios californianos irse a vivir a otro planeta dejando detrás miles de millones de toneladas de CO2 externalizadas en China.</p>

<p>Todas estas iniciativas son compatibles con poderosas prácticas de cabildeo o <em>lobbying </em>ante autoridades regulatorias nacionales, regionales e internacionales. Para muestra un botón. Según la organización&nbsp;<em>The Global Witness,</em> el número de representantes de empresas de petróleo, carbón o gas en la última COP26 fue de 503 mientras que la mayor, Brasil, fue de 479. En la misma línea la cooperativa de periodismo de investigación escocesa, <em>The Ferret</em>, informa de que los principales patrocinadores de la COP 26 emiten 350 toneladas de CO2, el doble que España en un año.</p>

<h2>OTRA VERDAD INCÓMODA, EL FIN DE LA ERA DEL PETRÓLEO BARATO&nbsp;</h2>

<p>Pero la información sobre el cambio climático, a veces excesiva, ha ocultado la gran amenaza de fondo; los combustibles fósiles se están, económica y físicamente, agotando. Estas fuentes de energía no son renovables sino finitas. &nbsp;El momento de su agotamiento se denomina pico petrolero o <em>Peak Oil</em> por su nombre en inglés. Paradójicamente el <em>Peak Oil</em> fue definido en 1956 por un empleado de la compañía petrolera Shell, <em>M.K. Hubbert</em>. &nbsp;Dada su trascendencia, muchos años después (2005) el Departamento de Energía de Estados Unidos, encargó el llamado informe <em>Hirsch</em>. Este informe confirmó la teoría del pico de <em>Hub</em>bert y estableció posibles escenarios con distintas hipótesis y fechas, todos precedidos de tensiones de precios en los mercados energéticos y en toda la cadena de valor.</p>

<p>Por tanto, la lucha contra el cambio climático tiene una doble vertiente estratégica; evitar un clima adverso y preparar un futuro sin combustibles fósiles. Puede &nbsp;entenderse que los mayores emisores de GEI apuren hasta el último dólar a cambio de una un clima “aceptable”.&nbsp; Pero lo realmente incomprensible es que Gobiernos y grandes empresas a los que se les supone una cierta capacidad prospectiva, no estén haciendo gran cosa ante un futuro primero de escasez y carestía energética en una actitud que la congresista norteamericana, Alexandria Ocasio-Cortez, definió como “retardismo” o retrasar lo inevitable. &nbsp;Quizá solo cuando adaptarse a una economía limpia y sin carbono sea vista como una oportunidad de negocio y no como una amenaza, el panorama será menos sombrío. <a target="_blank" href="http://twitter.com/mundiario">@mundiario</a></p>

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        <media:title><![CDATA[La escasez climática]]></media:title>
        <media:text><![CDATA[COP26 en Glasgow. / Twitter @COP26]]></media:text>
        <media:description><![CDATA[COP26 en Glasgow. / Twitter @COP26]]></media:description>
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                        <item>
  <title><![CDATA[Covid-19: la guerra planetaria]]></title>
      <category><![CDATA[CIENCIA Y TECNOLOGÍA]]></category>
    <link>https://www.mundiario.com/articulo/tecnologia-ciencia/covid-19-guerra-planetaria/20211008171907229062.html</link>
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  <pubDate>Fri, 8 Oct 2021 17:19:07 +0200</pubDate>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Fernández]]></dc:creator>
        <description><![CDATA[Hay hasta siete factores ambientales cuya interacción contribuye y facilita la aparición de enfermedades zoonóticas en humanos.&nbsp;]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Hace ya más de un año que la OMS declaró una pandemia global causada por un virus prácticamente desconocido hasta entonces, el SARS-COV-2 que produce la enfermedad de la Covid-19. Las consecuencias son conocidas. Estado de Alarma, confinamiento, restricciones, crisis económica, saturación hospitalaria y millones de personas contagiadas y muertas. También desde hace un año han surgido multitud de teorías sobre el origen del virus. Conspiraciones radioeléctricas, accidentes bacteriológicos y vacunas amañadas encuentran acomodo en redes sociales entre gurús, profetas y famosos venidos a menos.</p>

<p>Casi desde el inicio de la pandemia entidades como la misma OMS, Naciones Unidas o la Agencia Europea de Medio Ambiente (EMA) han proporcionado una explicación sensata sobre el posible origen y causa de este virus letal y planetario: <strong>el deterioro ambiental que nuestro planeta viene sufriendo desde la Revolución Industrial.</strong></p>

<p>Esta explicación es una hipótesis respaldada por evidencias. Desde el año 2.000 los casos de gripe aviar, porcina y otros se han multiplicado con frecuencia, aunque con efectos y alcances limitados. Todos estos virus, de origen animal, tienen en común que han saltado a los humanos donde mutan como patógenos en un proceso conocido como <a target="_blank" href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/zoonoses">zoonosis</a>.</p>

<h2>Enfermedades, resultado del impacto de las actividades humanas&nbsp;</h2>

<p>Recientemente el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha publicado un informe denominado Prevenir la próxima pandemia: Enfermedades zoonóticas y cómo romper la cadena de transmisión. Según dicho informe, la mayoría de esas enfermedades surgen como resultado de los impactos de las actividades humanas sobre el medio.&nbsp; El informe identifica hasta siete factores ambientales cuya interacción contribuye y facilita la aparición de enfermedades zoonóticas en humanos. Estos casos se han acelerado en paralelo al deterioro ambiental del planeta. ¿Cómo?</p>

<p>Según el Banco Mundial hasta los años sesenta la población de la tierra se incrementaba de modo lineal. Desde entonces lo hace de modo exponencial consecuencia de la alta tasa de natalidad de algunas regiones y el incremento de esperanza de vida de otras. El resultado es que nos duplicamos aproximadamente cada medio siglo.</p>

<p>Todos los humanos queremos y debemos comer, calentarnos, tener un techo y una familia. Este elevado volumen de población, junto a un incremento del nivel de vida y consumo ha significado una presión creciente sobre todos los recursos naturales y el territorio.</p>

<h2>casos de zoonosis</h2>

<p>Cada vez más se producen, para consumo humano, millones de animales estabulados en gigantescas granjas intensivas donde los casos de zoonosis son frecuentes. Los anteriores brotes de gripe aviar y porcina han tenido su origen en este tipo de explotaciones. Las zoonosis también se producen en especies no alimentarias, pero igualmente hacinadas como ha sucedido en granjas de visiones de Holanda y Galicia.</p>

<p>Para alimentar a todos estos animales se acometen enormes cultivos de cereales, principalmente soja, en territorios previamente deforestados en países como Brasil o Argentina así como amplias regiones como África y Asia.&nbsp; Todos esos bosques son o eran, una barrera natural que mantenía a numerosos animales, y sus virus, alejados de los humanos. La deforestación los desahucia y los acerca a nosotros. Si a eso añadimos el comercio de especies exóticas, prohibidas por el Convenio CITES, el cambio climático y la globalización, la pandemia está servida.&nbsp;Esto y no otra cosa es lo que está sucediendo.&nbsp;</p>

<p>Todas las crisis bélicas, económicas o sanitarias tienen el efecto de estimular el propósito de enmienda de los gestores públicos y privados. Así sucedió en la crisis del año 2008 cuando alguien propuso refundar el capitalismo que a día de hoy sigue igual. Ahora se habla de resiliencia frente a futuras epidemias que seguro vendrán y serán más frecuentes. Reforzar el sistema sanitario y de atención a mayores, dotarse de más y mejores servicios públicos sociales son medidas adecuadas pero ineficaces sin combatir la causa última.</p>

<p>El llamado <em>European Green Deal</em> y su brazo financiero, el programa <em>Next Generatión</em> de la UE van en esa línea. La nueva política del Presidente Biden también.&nbsp; Esperemos que esas medidas sean suficientes y que las vacunas no supongan una eufórica sensación de falsa seguridad.&nbsp;Porque como ha dicho el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, "debemos poner fin a nuestra guerra contra el planeta, que está contraatacando”<em>. </em>@mundiario&nbsp;</p>

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