Jugar en Alemania para el Real Madrid es hacerlo en territorio enemigo. Nada menos que 25 partidos y solo un triunfo, en 2000, en la fase de grupos ante el Leverkusen. El resto han sido empates o dolorosas derrotas, como la última ante el Borussia Dortmund (4-1), nada menos que teniendo en juego una semifinal de Champions.
También ha fallado esta vez el Barcelona en Alemania, donde el Bayer de Múnich le endosó cuatro goles, sin que los catalanes se estrenasen en el marcador. Al menos el Real Madrid marcó un gol. Y es que no se consuela el que no quiere. ¿O no?