Padre no hay más que uno da el salto a la televisión con una familia completamente nueva y en formato de serie
Padre no hay más que uno, la serie nace como una extensión televisiva del fenómeno cinematográfico impulsado por Santiago Segura, aunque con una identidad autónoma. El proyecto traslada el espíritu de la saga a un formato seriado y propone una historia inédita, con un reparto distinto y una familia que no guarda continuidad narrativa con la vista en la gran pantalla. El objetivo es ampliar el universo sin replicar tramas ni personajes, ofreciendo una comedia familiar pensada específicamente para la televisión.
La dirección corre a cargo de Inés de León, cineasta con amplia experiencia en el género, que se encarga de dar forma a esta nueva etapa. En el centro del relato se encuentran Elena y Mateo, interpretados por Mariam Hernández y Daniel Pérez Prada. Ambos encarnan a una pareja que representa dos maneras muy diferentes de entender la educación y la vida familiar, un contraste que articula gran parte del conflicto de la serie.
La historia arranca con una decisión que altera el equilibrio familiar. Elena acepta una nueva oferta laboral que obliga a toda la familia a mudarse a la ciudad en la que ambos padres crecieron. Este cambio de escenario supone un giro vital para todos los miembros del hogar y marca el inicio de una etapa de reajustes, tensiones y nuevas rutinas.
A este traslado se suma un segundo cambio relevante: Mateo asume un papel central en la educación diaria de los hijos. Esta nueva responsabilidad genera fricciones y situaciones cómicas, al tiempo que expone las diferencias entre ambos progenitores a la hora de criar. Los hijos, conscientes del impacto que tendrá la mudanza, deciden unir fuerzas para intentar frenar el cambio y mantener su vida tal y como la conocen, dando lugar a una estrategia familiar que vertebra buena parte de la trama.
El reparto infantil desempeña un papel clave en la construcción del tono de la serie. Durante su presentación en el atresplayer Day celebrado en Gran Canaria, los protagonistas destacaron la naturalidad y complicidad que aportan los jóvenes actores, así como la importancia de reflejar una dinámica familiar reconocible para el espectador.
Una adaptación con identidad propia
La serie se concibe desde el inicio como un proyecto independiente de las películas. Mariam Hernández ha explicado en distintas intervenciones públicas que afronta el papel con ilusión y respeto, pero con la conciencia clara de que se trata de una propuesta diferente. La actriz ha subrayado que, aunque el universo resulte familiar para el público, los personajes, las situaciones y el enfoque narrativo no buscan replicar lo ya conocido.
Padre no hay más que uno, la serie se estrena el 25 de enero en atresplayer y llegará posteriormente a Prime Video a partir del 6 de febrero. @mundiario