El público responde, las cifras no: Melania arranca bien pero no cubre costes

La película Melania, un retrato cuidadosamente construido de la primera dama de Estados Unidos, ha debutado en los cines norteamericanos con una recaudación mayor de la prevista inicialmente, aunque muy lejos de compensar la descomunal inversión realizada por Amazon MGM.
Melania. / Amazon MGM.
photo_camera Melania. / Amazon MGM.

Amazon MGM aspiraba a un acontecimiento cinematográfico y, en parte, lo ha conseguido. El documental Melania, centrado en los días previos a la segunda toma de posesión de Donald Trump, ha cerrado su primer fin de semana en Estados Unidos con unos siete millones de dólares en taquilla, una cifra que supera las previsiones más prudentes de los exhibidores y lo sitúa entre los títulos más vistos del momento, incluso por delante de algunas producciones de ficción de gran presupuesto.

El resultado, sin embargo, dista mucho de justificar la magnitud de la operación. La compañía adquirió los derechos del filme por 40 millones de dólares y destinó otros 35 millones a su promoción y distribución, con un despliegue inédito para un documental: 1.778 salas en todo el país, un volumen propio de estrenos comerciales de gran estudio. En conjunto, la inversión alcanza los 75 millones, una barrera que, según analistas de la industria, exigiría una recaudación en torno a los 40 o 45 millones solo en Estados Unidos para empezar a equilibrar cuentas.

La película, producida por MUSE —la empresa audiovisual creada por la propia Melania Trump— y dirigida por Brett Ratner, se ha convertido aun así en el documental político más taquillero de la última década en el mercado estadounidense, si se excluyen fenómenos muy específicos como las películas-concierto o los documentales de naturaleza de Disney. Un dato que Amazon interpreta como un éxito relativo dentro de una estrategia más amplia.

Desde la distribuidora insisten en que la vida comercial de Melania no se limita a su paso por las salas. El grupo ya trabaja en una serie documental complementaria para Prime Video y confía en que los acuerdos de licencia y la explotación en ‘streaming’ permitan amortiguar el elevado gasto inicial. “Es un proyecto pensado a largo plazo”, subrayan fuentes cercanas a la compañía, que destacan la buena acogida entre su público objetivo.

Y ese público está claramente identificado. Más del 70% de las entradas fueron adquiridas por mujeres y casi tres cuartas partes de los espectadores superaban los 55 años. La mayor parte de la recaudación se concentró en estados de tradición conservadora —como Texas, Florida o Tennessee—, mientras que los grandes mercados urbanos y progresistas, como California o Nueva York, apenas contribuyeron al resultado global, pese a la celebración de pases especiales con presencia del matrimonio presidencial.

Fuera de Estados Unidos, el panorama es mucho menos alentador. El documental se ha estrenado en una veintena de territorios internacionales con resultados discretos, e incluso algún distribuidor, como el sudafricano, optó por cancelar su lanzamiento a última hora. En España, el balance ha sido especialmente pobre: proyectada en 85 cines con sesiones muy limitadas, Melania apenas superó los 5.000 euros de recaudación durante el fin de semana, situándose en los últimos puestos del ranking de taquilla.

A esta fría acogida internacional se suma la polémica en torno a su director, Brett Ratner, apartado durante años de la industria por acusaciones de abuso sexual, y cuya reaparición ha reavivado viejas controversias en Hollywood. Un contexto que tampoco ha ayudado a mejorar la percepción del filme fuera de los círculos más afines a la figura de Trump.

Así, Melania arranca con cifras que permiten hablar de un estreno digno para un documental, pero deja claro que la ambición del proyecto choca con la realidad del mercado. Amazon ha logrado movilizar a un público concreto y fiel, aunque insuficiente —por ahora— para rentabilizar una de las apuestas más caras y singulares del cine político reciente. @mundiario