Blonde ha sido una película a la que le ha costado llegar a buen puerto. Tuvo numerosos retrasos y no todos apostaban por ella, pero arropada por la productora de Brad Pitt en conjunto con Netflix, finalmente tuvo su estreno e incluso fue presentada en varios festivales importantes como el de Venecia.
El film es una versión más ficcionada de la vida de Marilyn Monroe en cuya piel encontramos a la talentosa Ana de Armas. Pese a que cuenta con escenas dramáticas, no tan reales, desnudos, escenas de sexo llamativas y con una gran promoción, el film no ha logrado los números esperados.
Netflix proporcionó ya datos de lo que ha ocurrido con Blonde en cuanto a audiencia. Especifican que del 26 de septiembre al 2 de octubre ha conseguido sumar un total de 37,34 millones de horas reproducidas, una cifra muy por debajo de los mejores estrenos de la plataforma streaming. Con ese dato no consigue figurar en las 10 películas más vistas de la plataforma.
En contra y a favor
Blonde ha sido un película interesante de ver. La actuación de Armas es encantadora, vulnerable y sensible. Pero es una película de 3 largas horas de duración que va recorriendo cada tramo de la vida de Monroe, desde su dramática niñez hasta su sufrida adultez.
En cualquier caso, con todo el rudio que había generado la película se esperaba que los números aumentaran a medida que octubre siguera corriendo pero no ha sido el caso. En su segunda semana, ha conseguido apenas 17,41 millones horas producidas.
No sería una gran pérdida en términos económicos. El presupuesto del film fue de apenas unos 22 millones de dólares, pero era una película que esperaba triunfar de cierta manera en entre el público y la crítica para asegurarse un lugar en la temporada de premios.
La cinta es una apuesta que puedes amar u odiar. La actuación de armas te atrapa y el juego de contrastes y colores de la dirección también juegan a favor. Algunos la han catalogado como de mal gusto, como muy explícita o también imaginativa ya que incorpora fases de la vida que de plano no existieron o nunca fueron comprobadas.
En este film descubrimos el lado más humano de la mítica Marilyn Monroe, nacida como Norma Jeane Mortenson, que a una muy tierna edad le tocó vivir con una madre con problemas mentales. Lo que seguiría después es la explotación de su belleza y sensualidad, una que no le hacía ajena a los deseos carnales de productores, directores, otros actores o incluso políticos...
Entre el abuso del poder, su necesidad de ser amada y las drogas, vemos la deriva en la que cae la Marilyn interpretada por Armas. La película es un retrato libre de la vida de la icónica Monroe, no tan apegado a la realidad que si bien encuentra en la actuación de Ana y la direccón de Andrew Dominik puntos positivos, al final resulta ser un producto largo, poco atractivo y demasiado insustancial para las masas. @mundiario



