Gracias a la cinta de El Conjuro (2013) fue que gran parte del mundo conoció a Ed y Lorraine Warren, los investigadores paranormales más famosos de la actualidad. Este matrimonio que se enfrentó a múltiples casos, descubrió que había una constante: el 'velo' entre el mundo de los vivos y los espíritus necesitaba de 28 días para poder ser atravesado.
Sin embargo, ambos murieron antes de poder indagar más en esta teoría, por lo que un grupo de investigadores y médiums han decidido llevarlo a prueba en 28 días paranormales, el nuevo programa de Netflix que ha escalado al top 10 internacional.
28 days haunted y su relación con los Warren
Más allá de la teoría, uno de los principales protagonistas del show es Tony Spera, quien de hecho es el cuidador del museo de los Warren, y más específicamente, yerno del difunto matrimonio. No obstante, tanto su participación como la del resto de 'expertos paraormales' fue duramente criticada por la audiencia por parecer "actuaciones terribles [...], simplemente una gran burla", tal como expresa un usuario en IMDB.
Un reality que no está a la altura
El caso de esta serie resulta bastante irónico, ya que la estrategia de ser estrenada días previos a halloween fue un éxito, habiendo acumulado en su momento 12.98 millones de horas reproducidas, aunque "el gusto le duró poco" ya que luego de una semana, la producción abandonó esta asediada lista.
¿La razón? Aún cuando tiene momentos interesantes, literalmente no ofrece nada nuevo al espectador, sintiéndose en más de una ocasión como uno de esos programas en los que no existe realmente un espíritu y se trata de ruidos y movimientos creados por el equipo de producción.
Esto queda aún más evidencia con el último episodio, que rompe hasta cierto punto con el formato de un reality y se convierte en un tributo o referencia a proyectos como La Bruja de Blair (1999) o Rec (2008), donde el final deja la posibilidad de una segunda parte debido a la aparición de criatura y el repentino apagón de la cámara.
¿El fin de un género del séptimo arte?
No vamos a discutir la existencia o no de seres sobrenaturales, pero en cuanto este contenido se refiere, el problema es que en general, no son historias que se puedan llevar a la pantalla a menos que sean a modo de películas o series con dosis de ficción, tal como fue el caso de la saga de los Warren. De este modo, Netflix sólo evidenció su necesidad de generar contenido (sin importar su calidad) para añadir más variedad a su catálogo. @mundiario
