Un lugar llamado dignidad: la cinta chilena que presenta una ficción muy real

Matías Rojas Valencia es el director que pone en alto el cine chileno en el mundo con su película Un lugar llamado dignidad, cinta que se suma al catálogo de Filmin.

Un lugar llamado dignidad/ RRSS
photo_camera Un lugar llamado dignidad/ RRSS

Filmin no deja de sorprender a sus suscriptores con novedades, en esta ocasión llega Un lugar llamado dignidad, cinta que en su momento tuvo un buen recibimiento y rompió fronteras. La rudeza de la crítica y la perspectiva infantil presentan una trama brutal.

Pablo, un chaval de 12 años, es el protagonista de esta historia. El niño vive con su madre y recibe una beca para asistir a un colegio alejado de toda la civilización y dirigido por el luterano Paul Schäfer (Hanns Zischler) quien fundó en los años 60 un pequeño colegio en una provincia llamada Dignidad.

Al inicio, el joven Pablo y su madre ven como una oportunidad de mejorar su estilo de vida bajo la tutela de este colegio alemán. De manera inmediata, el pequeño ve como un mentor y un padre a Paul y se convierte en su discípulo favorito; sin embargo, poco a poco se da cuenta de los estragos que cometen dentro de este lugar.

Este colegio sólo funcionó como fachada para una secta que cometía una serie de abusos a personas chilenas en complicidad con el gobierno del mismo país. La historia que presenta Matías Rojas es cruel y devastadora, pero narra todo desde una perspectiva distinta: la de un niño atemorizado.

Emplear la visión de un infante es un elemento acertado. Todo parece nuevo para él, pero poco a poco, Pablo comienza a darse cuenta de todo los misterios y abusos que hay dentro de La Dignidad empieza a asustarse. Este terror y angustia se transmite al espectador al llegar a pensar que es una cinta de horror.

La tristeza y nerviosismo comienza a ser más visible para el protagonista y se da cuenta de los hechos que ocurren a su alrededor y es donde en verdad parece película de terror: descubre que esto es más que un simple colegio.

DE LA FICCIÓN A LA REALIDAD

A simple vista, luce como una ficción bien lograda, y vaya que lo es, pero tiene un trasfondo basado en hechos reales. Durante el periodo dictatorial de Chile de finales de los años 60 y principios de los 70, el país recibió a un grupo de alemanes que llegaron como escuela de beneficencia para luchar contra el analfabetismo y la pobreza por la que atravesaba  Chile.

Pero la escuela era sólo un señuelo para cubrir abuso a menores, asesinatos y esclavitud que se llevaba a cabo en el interior. Varios generales y algunas esferas de poder se enteraron de ello, pero no actuaron ni realizaron alguna investigación en su contra.

Por casi 40 años la escuela de la Dignidad se mantuvo como un estado dentro de otro estado. Los hechos ocurridos son crueles, Un lugar llamado dignidad los retrata desde una perspectiva inocente y suave los hechos ocurridos dentro de este lugar.