El episodio cuatro de Ahsoka conmovió a los fanáticos de Star Wars con el esperado reencuentro entre Anakin Skywalker, interpretado por Hayden Christensen, y Ahsoka Tano, a cargo de Rosario Dawson.
Esta nueva entrega nos dio mayor contexto del final del capítulo anterior y si has llegado hasta acá, aquí comienzan los spoilers del último capítulo de Ahsoka.
El Guerrero de las sombras es el título de esta nueva entre y profundiza en esta emotiva reunión, mientras revela la razón detrás del viaje de Ahsoka al Mundo entre Mundos, cerrando una herida que llevaba abierta desde la quinta temporada de The Clone Wars: terminar el entrenamiento de la protagonista.
Ahsoka sin poder creer lo que ve mientras Anakin la recibe con el afecto de un amigo, reviviendo momentos de la Guerra de los clones que sin duda era algo que los fans no sabían que necesitaban. Ver a Anakin como maestro y a Ahsoka como padawan en live action fue un hecho sorprenderte.
Padawan y maestro
Ahsoka, a pesar de su notable habilidad y formación por parte de Anakin Skywalker, nunca completó su entrenamiento Jedi de manera oficial. Se le conoce como una usuaria de la fuerza y no ha recibido el reconocimiento formal de la Orden Jedi, a pesar de su talento superior en comparación con muchos otros Jedi.
El episodio nos lleva a través de momentos cruciales del pasado de la padawan y del maestro Skywalker durante las Guerras Clon. Se exploran dos eventos en particular: una misión en la que Ahsoka perdió a muchos soldados bajo su mando y el asedio a Mandalore.
Estas experiencias, que ya se habían visto en la serie animada Clone Wars, ayudan a comprender el profundo trauma que ha afectado a la padwan durante años. El temor de Ahsoka está arraigado en la preocupación de seguir los pasos de su maestro, quien finalmente se convirtió en Darth Vader. El encuentro entre ambos, lleva a la protagonista a expresar sus temores, interrogando si está destinada a seguir un camino similar.
El episodio culmina con el cambio de vestuario de Ahsoka, que pasa de un gris apagado a un blanco resplandeciente. Este cambio visual representa la transformación de la ex jedi, su equilibrio interno y su paz interior. Ahora, parece ser la guerrera excepcional que siempre fue.
El episodio también destaca por el buen uso de CGI. Vemos a Hayden Christensen con su apariencia de La venganza de los sith. Esto marca una diferencia notable con otros intentos de recrear personajes en la franquicia y subraya el realismo de la producción.
Las referencias a la guerra de los clones, a la batalla de Mandalore y al camino oscuro que toma Skywalker son un homenaje digno a las historias que nutren el universo de Star Wars y que Dave Filoni se ha encargado de ir liando y conectando historias poco a poco.
La mención a maestros de Anakin (Obi Wan Kenobi y Qui Gon Jin) y su conexión indirecta con la togruta son un guiño excepcional a las primeras tres películas de Star Wars y que hacen tenerle un gran cariño a esta saga.

