Pareciera que fue hace mucho tiempo cuando lo que comenzó como un acto de venganza en la primera parte de 2015 sorprendió al mundo, dando un espectáculo increíble de acción, disparos, violencia y una historia sólida que sustentaba las motivaciones poco ortodoxas de un protagonista muy querido.
Sin tener tan presente el fenómeno en el que se convertiría hoy en día, ese acto de venganza se expandió hasta convertirse en un universo propio, sumando en cada entrega personajes secundarios inusuales pero con un valor interesante. Así, la cuarta entrega va un paso más allá y deja al público sin palabras durante el final de John Wick 4.
Pero antes de hablar del final, dejemos en claro que esta nueva entrega no se queda atrás en comparación a sus predecesoras, esta cuarta parte es una suma de todo lo bueno que hemos tenido a lo largo de la saga; nos encontramos con una fiesta de violencia impresionante, peleas brutales, una narrativa simple pero que une la acción, combinadas con una puesta en escena impresionante.
Aquí podemos dar un espacio para hablar del gran trabajo estético, visual y de efectos que se trajo, y es que era el momento de experimentar, pues la cinta es la más larga, lo que permitió traer secuencias de acción únicas, con un manejo de cámara magistral, que posiciona al espectador como partícipe de la acción, más que solo un observador.
Sin embargo, a pesar de ser casi tres horas de un gran espectáculo visual que mantiene su esencia de cátedra a las demás películas del género al demostrar cómo hacer escenas de acción, ciertamente podemos decir que el ya era un final digno de la saga; claro, quizá el del personaje no tanto, pero el nombre John Wick parecía estar en su recta final.
Han pasado ya 4 películas que suman una experiencia visual entretenida, pero que, como sustancia no aporta demasiado, por lo que extender de más esta historia perjudica la leyenda que ha forjado. El final de John parece llegar en el punto indicado, pero aún así, no se siente como un final tan digno del personaje.
Asimismo, los spin-off anunciados le quitan un poco de epicidad al final de esta aclamada saga que en parte se debe al gran recibimiento de Reeves con el público. Aunado a esto, podemos decir que este posible futuro significa un riesgo, pues la historia está muy ligada al protagonista, por lo que puede no funcionar sin este, cosa que sucedió por ejemplo con la saga de James Bond.
Aún así, parece que el público está interesado en conocer la historia de muchos de los personajes secundarios que parecen tener un gran trasfondo pero que en la singularidad de la odisea no se pudo explorar tan a fondo. Sin duda, esta es una gran película que se merece todo el éxito que está teniendo. @mundiario

