Indiana Jones y el dial del destino es el cierre perfecto para el personaje
Como sabrán, la quinta entrega de Indiana Jones simboliza el adiós de Harrison Ford como el arqueólogo más famoso de la gran pantalla; un personaje nacido del genio Steven Spielberg, que ha vivido un sinfín de aventuras a la búsqueda de todo tipo de reliquias históricas y legendarias, desde el Arca de la Alianza, hasta piedras de Shankara o el Santo Grial; y en esta última ocasión el Dial del destino.
Esta nueva producción bajo la dirección de James Mangold, ha logrado cautivar a los espectadores de todo el mundo, convirtiéndose en uno de los estrenos más esperados y exitosos del año, pero, ¿la popularidad de Indiana Jones y el dial del destino se debe a un factor de nostalgia, o realmente es una buena película para disfrutar en el cine?
Una película entretenida y divertida
Como es costumbre en las películas de Indiana Jones, podemos esperar una increíble muestra de que la acción y la comedia es una disciplina que se ha llevado a cabo por años, en los cuales esta saga ha sido de las más grandes exponentes.
Desde el comienza muestra escenas de una acción única que hacía falta en el cine, no se queda con las simples escenas de explosiones y disparos (que también las mantiene) sino que, juega con el uso de la acción física caricaturizada; es decir, las personas sufren accidentes fatales que llevan al cuerpo humano a sus límites físicos, lo que genera una experiencia divertida a la par de asombrante.
Sin duda, poder apreciar el final de este legendario personaje, acompañado de la oportunidad de escuchar en el cuarto de cine la fantástica pieza sonora, hace de este estreno un evento imperdible.
Ahora bien, si no te consideras fanático de la saga, la película funciona como un estreno palomero, divertido, sencillo de digerir, aunque no tan disfrutable; por lo que, puede que no sea una opción muy viable, teniendo en consideración que estamos a días del estreno de Misión Imposible 7, Barbie, Oppenheimer, Megalodón, entre otros. @mundiario