Tras el éxito de La Sustancia, MUBI vuelve a cines con la película más engañosa posible: Acaba con ellos, que cuenta con la actuación de Barry Keoghan, uno de los actores más resonados de los últimos años.
Esta película tiene un concepto simple: la pelea por el rebaño. Michael vive una vida relativamente tranquila, hasta que un día se da cuenta de que dos de sus ovejas fueron robadas por el hijo de un conocido. Y ese simple hecho dará pie a una guerra impulsada por la venganza y el rencor reprimido.
Crítica de Acaba con ellos
Inicialmente la película parece no ofrecer nada nuevo, aún cuando es interesante, hasta que sin aviso cambia de protagonista y entonces esta es una historia que gira en 360 grados para entender la complejidad de sus personajes; y su vez demostrar el pedazo de director que es Chris Andrews.
Es justo ese pequeño plus lo que da una profundidad preciosa a la película, que está cargada de sensaciones, desde una crudeza absoluta en torno a las fechorías que aparecen, hasta el dilema de los amores del pasado y la ruptura familiar. Todo junto da una buena película, memorable por las razones correctas.
Barry Keoghan destaca por completo, y cuando le toca llevar las riendas del filme, entonces saca a relucir la otra cara de su personaje y su habilidad actoral. Mientras, Christopher Abott no lo hace mal, aunque me parece que su personaje no tiene demasiados matices como para hacerlo entrañable.
El fallo de Acaba con ellos
El peso de la película es a ratos su iluminación, que puede tornarse muy oscura, aunque 'rescata bien ese balón' con un buen sonido.
Así, Bring Them Down está llegando a cines alrededor del mundo con críticas mixtas, pero una propuesta peculiar. @mundiario
