Hace algunos años, Romper el círculo se perfilaba como uno de los grandes éxitos literarios de su tiempo, una novela de Colleen Hoover que explotaba los temas del amor, la violencia doméstica y la lucha por la autonomía en una relación tóxica. La adaptación al cine, sin embargo, fue ampliamente criticada por desvirtuar los elementos más oscuros del libro en favor de un enfoque romántico que terminó por eclipsar el verdadero mensaje de la historia. Las tensiones entre el director Justin Baldoni y Blake Lively sobre cómo tratar los temas de abuso, junto con un desarrollo que no logró profundizar en la seriedad de la violencia de pareja, hicieron que la película quedara lejos de las expectativas generadas por la obra original.
Este año, el foco se desplaza hacia La asistenta, un thriller psicológico que, sin dejar de ser entretenido, también aborda de manera más directa y honesta cuestiones complejas como la violencia machista, la sororidad y el miedo femenino ante la desprotección. Basado en el superventas de Freida McFadden, el libro ha tenido un enorme impacto en la comunidad literaria, especialmente gracias a su popularidad en plataformas como TikTok, donde los booktokers lo han elevado a la categoría de recomendación imprescindible.
El director Paul Feig, conocido por su trabajo en Un pequeño favor (2018), vuelve a adentrarse en el thriller psicológico femenino, esta vez con una adaptación que promete mantener la tensión y los giros inesperados que hicieron de la novela un éxito arrollador. El guion, escrito por Rebecca Sonnenshine, tiene la difícil tarea de traducir la atmósfera inquietante y los secretos que se van desvelando lentamente en la trama, mientras mantiene la intriga de la historia intacta.
Sydney Sweeney, famosa por su papel en Euphoria, se pone en la piel de Millie Calloway, una joven con un pasado complicado que, al buscar trabajo, se ve atrapada en un hogar lleno de secretos oscuros. Junto a ella, Amanda Seyfried interpreta a Nina, la mujer rica que esconde más de lo que parece, mientras que Brandon Sklenar, que curiosamente también interpretó a Atlas en Romper el círculo, se incorpora al reparto como Andrew, el esposo de Nina. A pesar de los ecos de su anterior trabajo en la adaptación de Hoover, Sklenar encuentra en La asistenta un papel que promete ser mucho más complejo y profundo.
El gran atractivo de La asistenta radica en cómo maneja los temas de violencia en el contexto de una relación desigual de poder, un tema que la película parece dispuesta a abordar de manera más cruda y honesta que su predecesora. A diferencia de Romper el círculo, donde el abuso se vio rápidamente eclipsado por un triángulo amoroso, esta historia se aproxima más al subgénero rape & revenge, un enfoque que subraya la transformación de la víctima en una mujer empoderada que busca justicia. En este sentido, tiene el potencial de ofrecer una adaptación fiel que no solo sea relevante, sino también valiente al tratar estos temas tan delicados con la profundidad y respeto que merecen.
El material original de McFadden ofrece una base sólida para que la adaptación cinematográfica no solo repita el éxito comercial de Romper el círculo, sino que lo haga con un tratamiento mucho más fiel a los aspectos emocionales y sociales del libro. Con un director que sabe cómo jugar con la tensión en el thriller psicológico y un elenco de actrices que nunca decepciona, La asistenta tiene todos los ingredientes para ser un éxito en la pantalla grande.
Por lo tanto, mientras Romper el círculo dejó la sensación de que no aprovechó su potencial narrativo, La asistenta se presenta como una oportunidad para corregir esos errores y ofrecer a los seguidores de la novela un producto que haga justicia a sus emociones y a sus mensajes más oscuros. Solo el tiempo dirá si la película logrará cautivar tanto como la obra original, pero las expectativas están altas, y esta vez, los ingredientes parecen estar en su punto exacto para lograr el éxito. @mundiario


