Across the spider-verse es increíble pero no llega a ser lo mejor de Spider-Man

Spider-Man es una película más que interesante. / IMDb
No se puede negar que el reciente estreno es increíble, pero algunos errores no permiten que sea la mejor película hecha del superhéroe más querido, Spider-Man

Es lógico que esta película siga cosechando buenas críticas y sumando números en taquilla, pues como mencionamos con anterioridad, se trata de una película única en su estilo, sabe que es una producción innovadora en la industria y aprovecha su reconocimiento para demostrar que puede ser una obra de arte en cuanto animación.

Sin embargo, ha llegado el momento de hablar con la verdad, pues ha una semana de su estreno, podemos identificar que está lejos de ser la mejor producción del trepamuros que se haya hecho en la historia; evidentemente, es impresionante en el trabajo visual, pero la sustancia es lo que le resta tantos puntos a Spider-man: Across the spider-verse.

Across the spider-verse es una sobreexplotación de recursos

Hay que partir de lo general para poder entender cuáles son las fallas que presenta esta película; y es que, es evidente que se trata de un trabajo que busca destacar por la gran cantidad de información presentada; o también dicho, por la cantidad de personajes en pantalla.

Cabe aclarar que algunos de estos puntos funcionan como armas de doble filo; por ejemplo, la aparición de diferentes versiones de Spider-Man, dio pauta a la exploración de diferentes técnicas de animación, lo cuál es evidente que no podemos marcar como algo malo, pues lograr hacer que coincidan tantas formas en un solo producto es cuestión de caso único.

Marvel y la ambición

Para finalizar podemos agregar lo más obvio, el aspecto que hizo enojar a más de un fanático, y es que ya ni es sorpresa que veamos a las películas extenderse innecesariamente en sagas; y, a pesar de que esta película cuenta tantas historias que incluso podrrían dividirse en más películas, lo cierto es que, también puede ser una película inexistente, su única función es el puente a la tercera entrega.

A lo largo de 2 horas y 16 minutos (que para nada es poco tiempo) se van sumando cargas emocionales y narrativas que nunca logran su alivio por guardarlo para la siguiente entrega, tanta información condensada no es liberada y deja al espectador, sí con ganas de más, pero también con un vacío deleznable.

A pesar de que podríamos encontrar alguna que otra falla más en esta película, no podemos ignorar que es una buena pieza de entretenimiento y una obra maestra en cuanto animación. ¿Y a ti qué te pareció? @mundiario