Christopher Nolan promete que casi se podrá sentir la explosión en Oppenheimer

Oppenheimer será una gran experiencia física. / Universal Pictures
El reconocido director ha buscado representar de la manera más realista una detonación nuclear de manera práctica en su próxima película

Christopher Nolan se ha hecho de un renombre muy importante gracias a su trabajo de dirección en películas como Interstellar (2014), y El Origen (2010), y no piensa poner en riesgo su reconocimiento, por lo que decidió enfrentar grandes desafíos para su próxima producción, la cual se espera llegue el 21 de julio de 2023 a las salas de cine mundial.

Entre las complicaciones que se presentaron a lo largo de la grabación podría considerarse como la principal, el retratar una explosión nuclear sin tener que recurrir a imágenes generadas por computadora, pues la trama de esta película está centrada en la vida de Robert Oppenheimer, el físico teórico estadounidense que lideró la operación de desarrollo de armas nucleares durante la Segunda Guerra Mundial.

Acerca de la explosión

Nolan ha ido compartiendo el esfuerzo puesto en su nuevo proyecto, y ahora ha dado a conocer que en cuanto a la recreación de la histórica detonación atómica que tuvo lugar en Nuevo México en julio de 1945, se le ha puesto la mayor de la atención para lograr un resultado único.

El director destacó la necesidad de hacer que la detonación nuclear sea impactante y sensorial para el espectador, mientras expresó su confianza en que la audiencia podrá experimentar físicamente la explosión en la película.

“Sabíamos que esto tenía que ser sensacional. Ahora podemos hacer cosas con la imagen que antes solo podíamos hacer con el sonido en términos de un impacto de gran tamaño para la audiencia, una sensación casi física de respuesta a la película”. Mencionó Nolan.

Ante la dificultad que presentaba esta ambiciosa escena, el director dio a conocer que todo el tiempo trabajó en estrecha colaboración con su supervisor de efectos visuales, Andrew Jackson, para encontrar formas innovadoras de capturar la esencia de una explosión nuclear empleando elementos tangibles y técnicas prácticas.

Si bien, esto fue de los problemas más grandes de la producción, cabe agregar que en Oppenheimer también se dio el arduo trabajo de recrear en Los Álamos, el sitio del Proyecto Manhattan en Nuevo México, con condiciones climáticas extremas y desafiantes, todo para ofrecer una representación auténtica y realista de este importante momento de la historia.

De esta manera se hace la invitación a que los espectadores se adentren en la mejor experiencia posible al ver Oppenheimer, ante la recomendación de verla en las presentaciones IMAX de 70 mm, para disfrutar al máximo esta película. @mundiario