Es lógico que esta película siga cosechando buenas críticas y sumando números en taquilla, pues como mencionamos con anterioridad, se trata de una película única en su estilo, sabe que es una producción innovadora en la industria y aprovecha su reconocimiento para demostrar que puede ser una obra de arte en cuanto animación.
Sin embargo, ha llegado el momento de hablar con la verdad, pues ha una semana de su estreno, podemos identificar que está lejos de ser la mejor producción del trepamuros que se haya hecho en la historia; evidentemente, es impresionante en el trabajo visual, pero la sustancia es lo que le resta tantos puntos a Spider-man: Across the spider-verse.
Across the spider-verse es una sobreexplotación de recursos
Hay que partir de lo general para poder entender cuáles son las fallas que presenta esta película; y es que, es evidente que se trata de un trabajo que busca destacar por la gran cantidad de información presentada; o también dicho, por la cantidad de personajes en pantalla.
Cabe aclarar que algunos de estos puntos funcionan como armas de doble filo; por ejemplo, la aparición de diferentes versiones de Spider-Man, dio pauta a la exploración de diferentes técnicas de animación, lo cuál es evidente que no podemos marcar como algo malo, pues lograr hacer que coincidan tantas formas en un solo producto es cuestión de caso único.
Sin embargo, tiene su parte negativa, pues se pierde la atención del público de la historia original. Por inercia, percibimos que la película trata de Miles y su viaje por romper un destino ajustado a la esencia de Spider-Man; sin embargo el personaje con mayor desarrollo es Gwen, pues no solo abre la película, sino que vemos sus conflictos, sus ideales y sus enfrentamientos para tener una paz, cosa que no vemos con el protagonista.
De la misma manera, tenemos tantos personajes que ninguno logra verse bien desarrollado; los problemas familiares con Miles no son resueltos y se agravan; Peter B. Parker tiene tan poco tiempo en pantalla que ignoramos el verdadero sentimiento paternal que gana gracias a Miles; y con esto llegamos al siguiente subtema que parte del general.
Antagonistas irregulares.
Siguiendo la línea anterior, podemos hablar de The spot, a quien vemos al principio como una burla (idea antes utilizada en The Amazing Spider-Man 2: Rise of Electro), su motivación es limitada, y, por si fuera poco su evolución es repentina, no se siente real.
Y es que pasamos de verlo en el primer acto como una burla, a verlo en el último acto como la amenaza más grande del multiverso; el personaje que limita a ser el puente a la siguiente película, pero dentro de esta, es mal utilizado, pues incluso el destino de Miles ya estaba destinado antes de los acontecimientos de Alchemax.
Asimismo, repetimos el problema con Miguel O’Hara, pues desde los tráilers, sabemos que él será el antagonista que buscará poner un alto a los intereses de Miles, pero la aparición de La Mancha limita su desarrollo como el rival; o, mejor dicho, se opacan mutuamente, dejando de ser una amenaza real en ambas partes.
La sociedad arácnida
Este punto puede ser algo polémico, pero sigue la línea de no ser una amenaza. Si bien nos referimos a la escena más icónica de la película así como la que será recordada en la posteridad; es un proceso que le quita la poca seriedad que podía haber alimentado la explicación del multiverso.
Es de agradecer que podamos ver a cientos de versiones del trepamuros en la pantalla; sin embargo, todas y cada una son un chiste más para la trama; es claro que estamos viendo la historia de Miles, pero ¿realmente podemos aceptar que cientos de Spider-Man son incapaces de detener a uno?
Es evidente que la trama no puede ser tan sencilla, pero limitan al espectador a disfrutar un espectáculo de entretenimiento inmediato, en lugar de uno que sostenga la esencia de ser Spider-Man, pues al mismo dejamos pasar que todo aceptan ciegamente que son incapaces de lograr sus objetivos, por lo que, si Miles lo logra, habrá sido solo una escena desechable e injustificable.
Más Spider-Man más problemas
Ahora bien, esta película responde a un sector particular de fanáticos, y si bien, los seguidores de Spider-Man podría representar el número más grande de seguidores, no deja de ser una película que deja fuera a las personas que sean ligeramente alejadas al personaje y al multiverso.
Si bien, son temas que se vienen tocando desde algunas películas atrás, no se puede asumir que todo el mundo sigue el complejo cuestionamiento multiversal; claro que la película puede ser entretenida, pues no deja de tener emoción continua, pero también puede llegar a ser tan enredada con tantos personajes que el hilo conductor se pierde de la narrativa principal.
Finalmente, podemos decir que presentar toda una sociedad arácnida para rescatar a tres personajes nuevos parece ser una falta de atención a la sustancia y una búsqueda por introducción fanservice.
Across the spider-verse bajo una tendencia de inmediatez
Si creíamos que No way home era una película que respondía al fanservice, no creo que sea algo que se tuviera que repetir; aunque sea algo atractivo, las películas parecen seguir una tendencia de demostrar más y más información en poco tiempo; en algunas ocasiones se puede reflejar esto con la plataforma de Tik Tok.
La atención del público está siendo afectada, por lo que necesita mayores estímulos en el menor tiempo posible (por algo las películas contemplativas son tan mal valoradas) y Across the spider-verse está replicando esta tendencia, es una bomba de secuencias que capturen la atención por su estética más que por su valor informativo.
Marvel y la ambición
Para finalizar podemos agregar lo más obvio, el aspecto que hizo enojar a más de un fanático, y es que ya ni es sorpresa que veamos a las películas extenderse innecesariamente en sagas; y, a pesar de que esta película cuenta tantas historias que incluso podrrían dividirse en más películas, lo cierto es que, también puede ser una película inexistente, su única función es el puente a la tercera entrega.
A lo largo de 2 horas y 16 minutos (que para nada es poco tiempo) se van sumando cargas emocionales y narrativas que nunca logran su alivio por guardarlo para la siguiente entrega, tanta información condensada no es liberada y deja al espectador, sí con ganas de más, pero también con un vacío deleznable.
A pesar de que podríamos encontrar alguna que otra falla más en esta película, no podemos ignorar que es una buena pieza de entretenimiento y una obra maestra en cuanto animación. ¿Y a ti qué te pareció? @mundiario



