Las superlunas y las Perseidas: cómo ver los fenómenos astronómicos de agosto
El mes albergará la superluna del esturión y la superluna azul, además de la lluvia de estrellas que será visible bajo el ojo desnudo en todo el hemisferio norte durante el verano boreal.
Agosto se presenta como un mes emocionante para los amantes de la astronomía, ya que tendrán la oportunidad de presenciar tres eventos celestiales destacados. Dos superlunas y la famosa lluvia de Perseidas, conocida como las “lágrimas de San Lorenzo”, deleitarán a los observadores del cielo.
La primera superluna, llamada ‘del esturión’, será visible el 1 de agosto. En este fenómeno, la Luna se encuentra en su punto más cercano a la Tierra en su órbita, coincidiendo con la fase de plenilunio (en la que la Luna está completamente iluminada), lo que la hace aparecer un tercio más brillante y un 14 % más grande, aunque esto es solo una ilusión óptica, ya que su tamaño real no cambia.
Esta superluna toma su nombre de la tribu nativa americana Algonquin, que pescaba esturiones con facilidad durante esta época en la región de los Grandes Lagos, en la actual frontera entre Estados Unidos y Canadá, de acuerdo con The Old Farmer's Almanac.
El 31 de agosto se dará la segunda superluna, conocida como la ‘azul’. El término ‘luna azul’ se refiere a la segunda luna llena que ocurre en un mismo mes del calendario gregoriano, un fenómeno que se presenta aproximadamente cada 2,5 años. En este caso, será la última luna llena del mes.
La lluvia de Perseidas a mediados de agosto
Además, el 12 y 13 de agosto, se producirá el punto máximo de la lluvia de Perseidas, uno de los eventos más esperados por los aficionados a la astronomía. Esta lluvia de meteoros, también llamados “estrellas fugaces”, es visible desde todo el hemisferio norte en pleno verano boreal. Se esperan velocidades de hasta 50 kilómetros por segundo y una tasa de actividad de hasta 200 meteoros por hora, lo que la convierte en la lluvia de meteoros más popular y fácil de observar del año.
Para disfrutar plenamente de estos fenómenos celestiales, los expertos aconsejan alejarse de las áreas urbanas para evitar la interferencia lumínica y permitir que nuestros ojos se adapten a la oscuridad durante unos 30 minutos. No se requiere el uso de telescopios u otros instrumentos ópticos, ya que estos eventos son visibles a simple vista.
La lluvia de Perseidas, aunque parece provenir de la constelación de Perseo, puede verse en cualquier parte del cielo. Es recomendable observar desde lugares sin obstáculos visuales, como edificios o árboles, y dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras del cielo. Lo más cómodo es tumbarse y permitir que la vista se acostumbre a la oscuridad para disfrutar plenamente de este espectáculo celestial.
Este año, la coincidencia de una Luna nueva tres días antes del máximo de las Perseidas favorecerá su observación, lo que promete ser una experiencia astronómica inolvidable para los entusiastas de la astronomía. @mundiario