El nuevo tratamiento para la migraña que aún no llega a España
La migraña, una de las enfermedades neurológicas más comunes y debilitantes, afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo. Con ataques recurrentes de dolor de cabeza que a menudo van acompañados de vómitos, mareos y una extrema sensibilidad a la luz y el sonido, la migraña se ha posicionado como la segunda causa de discapacidad global, y la primera entre mujeres jóvenes.
En los últimos años, la aparición de nuevos tratamientos ha supuesto un avance significativo para aquellos que sufren de esta dolencia, animando a los pacientes a buscar un diagnóstico y tratamiento en lugar de resignarse al dolor. Sin embargo, alrededor del 40% de los migrañosos sigue insatisfecho con las opciones terapéuticas disponibles para aliviar los ataques.
Recientemente, un estudio publicado en la revista Neurology, respaldado por la compañía farmacéutica AbbVie, ha puesto de relieve un nuevo fármaco, el ubrogepante, que podría cambiar radicalmente el manejo de la migraña. Este medicamento, que bloquea el CGRP (péptido relacionado con el gen de la calcitonina), ha demostrado ser efectivo cuando se administra en las fases iniciales del ataque, es decir, antes de que el dolor se vuelva intenso. Los resultados son alentadores: los pacientes tratados con ubrogepante tenían un 66% más de probabilidades de mantener su funcionalidad durante las 24 horas posteriores al inicio de los síntomas, en comparación con aquellos que recibieron un placebo.
No obstante, el ubrogepante aún no ha sido aprobado en España, y es poco probable que lo sea en el corto plazo. "Este tipo de fármacos no solo permiten una reincorporación más rápida a las actividades cotidianas, sino que también evitan el riesgo de que los ataques se vuelvan más frecuentes o intensos debido a un uso excesivo de medicamentos, algo que sí sucede con otros tratamientos", explica el neurólogo Pablo Irimia, de la Clínica Universidad de Navarra.
Medicamentos de la misma familia
Actualmente, en España solo están disponibles y financiados por la Seguridad Social dos medicamentos de la misma familia de gepantes: el atogepante, que se toma diariamente como prevención, y el rimegepante, utilizado cada 48 horas también con fines preventivos. Sin embargo, este último, que podría utilizarse para el tratamiento agudo de la migraña, no está financiado para este uso, obligando a los pacientes a asumir su coste.
La doctora Patricia Pozo-Rosich, responsable de la Unidad de Cefalea y Dolor Craneofacial del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, destaca la importancia de identificar correctamente las señales previas a un ataque de migraña para aprovechar al máximo los beneficios de estos fármacos. "Aunque un ataque de migraña se asocia con la presencia de dolor, sabemos que comienza hasta 48 horas antes de que este se manifieste. La identificación precisa de estos síntomas prodrómicos es crucial", subraya.
Para abordar este desafío, la doctora Ana Gago, del Hospital Universitario de La Princesa, está trabajando en un sistema de predicción más objetivo que incorpora una pulsera capaz de medir variables como la sudoración y la frecuencia cardiaca, con un sistema de machine learning. "Con este tipo de tecnología, podemos aumentar la eficacia de los tratamientos preventivos, evitando que el ataque progrese hasta la fase más incapacitante", asegura.
A pesar de los avances, los altos costes de estos medicamentos siguen siendo una barrera significativa para su acceso generalizado. En palabras de Pozo-Rosich, "en un mundo ideal, si fuesen más asequibles, se utilizarían mucho más, permitiendo que las personas con migraña se reincorporen antes a sus actividades cotidianas y evitando que caigan en un ciclo de bajas laborales". @mundiario



