Un misterioso rayo cósmico avistado en Utah provino fuera de nuestra galaxia

Recreación artística del rayo cósmico Amaterasu llegando a la Tierra. / Universidad Metropolitana de Osaka
Apodada Amaterasu en honor a la diosa del Sol en la mitología japonesa, rivaliza con el rayo cósmico más energético registrado hasta ahora, conocido como Oh-My-God, detectado en 1991

Investigadores especializados en el estudio de los misteriosos orígenes de los poderosos rayos cósmicos han identificado una partícula subatómica extremadamente rara y de energía extraordinariamente alta, que creen que proviene de fuera de la Vía Láctea, según un estudio publicado en la revista Science este jueves.

Esta partícula, apodada Amaterasu en honor a la diosa del Sol en la mitología japonesa, rivaliza con el rayo cósmico más energético registrado hasta ahora, conocido como Oh-My-God, detectado en 1991, estableciendo un nuevo hito en la investigación cósmica.

Los rayos cósmicos, partículas cargadas que atraviesan el espacio, bombardean constantemente la Tierra. Aunque los de baja energía pueden provenir del Sol, los de energía extremadamente alta son excepcionales y se cree que llegan desde otras galaxias y fuentes extragalácticas.

La partícula Amaterasu fue detectada por el observatorio de rayos cósmicos conocido como Telescope Array, ubicado en el desierto occidental de Utah. Esta partícula, que golpeó la atmósfera sobre Utah el 27 de mayo de 2021, tiene una energía calculada de aproximadamente 244 exaelectronvoltios, rivalizando con su predecesora, la partícula Oh-My-God, que tenía 320 exaelectronvoltios.

"Cuando obtienes estos rayos cósmicos de muy alta energía, es más bien uno por kilómetro cuadrado por siglo. Nunca pasará a través de tu mano", explicó John Matthews, coautor del estudio y profesor de investigación de la Universidad de Utah.

Aunque la fuente exacta de estas partículas ultraenergéticas sigue siendo un misterio, se cree que están relacionadas con fenómenos cósmicos extremos, como agujeros negros, explosiones de rayos gamma y núcleos galácticos activos. Sin embargo, las mayores partículas descubiertas parecen originarse en espacios aparentemente vacíos del universo.

El Telescope Array, con sus 507 detectores de superficie, continúa su investigación y, con futuras expansiones, se espera arrojar luz sobre los enigmas de estas partículas cósmicas de alta energía y sus orígenes. Aunque las partículas cósmicas en su mayoría no representan un riesgo para los humanos en la Tierra, plantean desafíos para la tecnología y la exploración espacial. @mundiario