Chimpancés y medicina natural: un hallazgo que redefine la atención sanitaria en el reino animal

Un reciente estudio en chimpancés salvajes de Uganda ha documentado por primera vez el uso sistemático de plantas medicinales tanto para el cuidado propio como para el tratamiento de heridas en otros individuos.
Chimpancé. / Pixabay
Chimpancé. / Pixabay

En el corazón del bosque de Budongo, en Uganda, un grupo de científicos ha revelado una faceta inesperada de nuestros parientes evolutivos más cercanos: los chimpancés no solo cuidan de sí mismos cuando están heridos, sino que también tratan las heridas de otros. Esta conducta, documentada mediante observación directa y análisis de registros previos, plantea preguntas importantes sobre la evolución del comportamiento prosocial y la medicina en las sociedades humanas.

El equipo de investigación, liderado por la Dra. Elodie Freymann de la Universidad de Oxford, estudió dos comunidades de chimpancés (Sonso y Waibira) durante cuatro meses. Las observaciones fueron reforzadas con material audiovisual del archivo Great Ape Dictionary, registros de campo acumulados durante décadas y encuestas a primatólogos experimentados.

Durante este periodo, los científicos registraron 41 casos de cuidado de la salud: 34 de autocuidado y siete de cuidado hacia otros. Los comportamientos incluyeron desde lamer heridas, presionar lesiones con los dedos, aplicar hojas masticadas sobre la piel, hasta limpiar zonas genitales con hojas tras el apareamiento o después de defecar.

Varias de las plantas utilizadas por los chimpancés fueron identificados y analizados, revelando propiedades químicas con efectos potencialmente antimicrobianos o cicatrizantes, lo que coincide con su uso en medicinas tradicionales humanas. Esto sugiere que los chimpancés podrían estar aplicando un conocimiento rudimentario —aunque efectivo— de medicina natural, posiblemente adquirido por observación o experiencia directa.

Lo llamativo del estudio no es solo el uso individual de estos remedios, sino el hecho de que algunos chimpancés aplicaron estos tratamientos en otros miembros de su grupo. En cuatro de los siete casos de cuidado a terceros, los individuos tratados no tenían relación genética con quienes los ayudaban. Este detalle añade una dimensión cognitiva y emocional significativa, que plantea que los chimpancés pueden reconocer el sufrimiento ajeno y actuar de forma efectiva para aliviarlo, sin beneficios directos evidentes.

El comportamiento observado podría representar un precursor evolutivo del sistema de salud en humanos. En palabras de la Dra. Freymann, estas prácticas “iluminan las raíces evolutivas de la medicina y los sistemas de atención sanitaria”. Al tratarse de acciones deliberadas que implican selección de plantas específicas y aplicación cuidadosa, es razonable pensar que estas conductas podrían haber jugado un papel fundamental en el desarrollo de la cooperación y los vínculos sociales en otras especies sociales como la nuestra.

La evidencia también cuestiona ideas previas sobre la exclusividad de ciertos comportamientos humanos, como el cuidado médico o la atención higiénica. Si los chimpancés son capaces de detectar heridas, aplicar tratamientos y priorizar la limpieza para prevenir infecciones, entonces algunas capacidades que considerábamos exclusivamente humanas podrían tener raíces más profundas en la historia evolutiva.

Limitaciones y futuras líneas de investigación

Lamentablemente, los propios autores del estudio advierten de algunas limitaciones metodológicas. La comunidad Sonso está más habituada a la presencia humana que la Waibira, lo que podría haber influido en la cantidad de comportamientos observados. Además, la rareza del cuidado prosocial dificulta establecer patrones claros sobre cuándo y por qué se da este tipo de asistencia.

También se señala que, si bien se identificaron las plantas utilizadas, falta realizar análisis farmacológicos más detallados para confirmar el alcance de sus propiedades curativas. Sin estos estudios, no es posible afirmar con certeza que los chimpancés comprendan las propiedades terapéuticas de las plantas más allá de una asociación empírica.

Este estudio, publicado en la revista Frontiers in Ecology and Evolution representa un paso significativo en la comprensión de la evolución del cuidado de la salud y del comportamiento social complejo en animales no humanos. Aunque se requieren más investigaciones para consolidar las conclusiones, la documentación sistemática de tratamientos con plantas y cuidado a terceros en chimpancés introduce un nuevo marco para pensar la historia natural de la medicina.

El cuidado, la empatía y el conocimiento práctico de la naturaleza podrían tener raíces compartidas más allá de nuestra especie, y estos hallazgos ayudan a comprender mejor cómo y por qué surgieron los primeros sistemas de salud en las sociedades humanas. @mundiario

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