Luigi Mangione: ¿qué son las armas fantasma que se esconden en la sombra de EE UU?
El asesinato de Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthcare, ha despertado un intenso debate sobre las armas fantasma en Estados Unidos. Luigi Mangione, un programador de 26 años detenido como principal sospechoso del crimen, fue encontrado en posesión de un arma no registrada fabricada con tecnología de impresión 3D, por lo que se convierte en una pieza clave en la investigación.
Brian Thompson, líder de una de las mayores aseguradoras de salud privadas del país, fue asesinado con un arma de fuego en Nueva York. Cinco días después, Luigi Mangione fue detenido en Altoona, Pensilvania, tras ser identificado por un cliente de un restaurante. En su mochila, además del arma utilizada en el crimen, se hallaron identificaciones falsas y un manifiesto manuscrito que incluía críticas al sistema de salud estadounidense.
El arma, conocida como "pistola fantasma", estaba cargada con seis balas de 9 mm y, según las autoridades, podría haber sido ensamblada utilizando piezas producidas con una impresora 3D. Además, se encontró un silenciador que también habría sido fabricado de manera artesanal.
Pero, ¿qué son las armas fantasma? De acuerdo con el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos estadounidense (ATF), las armas fantasma son armamentos fabricados por particulares que no poseen licencia y carecen de número de serie, lo que dificulta su rastreo. Hasta 2023, no existían requisitos legales para que estas armas fueran registradas ni para que los compradores pasaran verificaciones de antecedentes.
Estas armas pueden ser construidas con relativa facilidad al ser ensamblados a partir kits disponibles en internet, que incluyen las piezas y hasta las herramientas necesarias. Aunque requieren ciertos ajustes, su fabricación es lo suficientemente sencilla como para que incluso menores de edad las ensamblen en casa.
Un problema creciente en Estados Unidos
Las armas fantasma son una de las mayores preocupaciones de seguridad en el país. Según cifras del ATF, en 2022 se identificaron más de 20.000 de estas armas en investigaciones criminales, un aumento exponencial respecto a años anteriores. Al carecer de números de serie, es casi imposible rastrear su origen o a los comerciantes que las distribuyen ilegalmente.
Se han utilizado en tiroteos de alto perfil, lo que ha llevado al gobierno a implementar regulaciones más estrictas. Por lo tanto, EE UU ha exigido, desde 2023, que los fabricantes de kits estén obligados a incluir números de serie en sus productos y realizar verificaciones de antecedentes a los compradores.
El asesinato de Thompson ha renovado el escrutinio público sobre las armas fantasma. La administración Biden busca equiparar la regulación de estas armas con la de las comercialmente disponibles, un esfuerzo que enfrenta desafíos en los tribunales.
En octubre, la Corte Suprema analizó el marco legal de estas regulaciones, y aunque posible una mayoría parece inclinarse a favor, el fallo final podría definir un cambio radical en la política de armas en un país donde el portar armas es un derecho fundamental de los ciudadanos.
GHOST GUNS: Firearms built or modified at home, using devices like 3D printers, allow just about anyone to arm themselves with a potentially untraceable weapon — leaving law enforcement increasingly outgunned. pic.twitter.com/VK9ZB4MDsg
— CBS Mornings (@CBSMornings) February 3, 2022
El presidente electo Donald Trump se ha declarado un firme defensor del derecho a portar armas, en virtud de su base de seguidores. Sin embargo, el aumento de crímenes relacionados con armas fantasma ha generado preocupaciones incluso entre algunos sectores conservadores ante el elevado nivel de casos de violencia armada.
Más de 48,000 personas murieron por armas de fuego en Estados Unidos en 2022, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El caso UnitedHealthcare subraya la necesidad urgente de abordar la proliferación de armas no reguladas y plantea interrogantes sobre cómo equilibrar los derechos individuales con la seguridad pública. @mundiario


