Los acuerdos para frenar el tráfico de especies requieren reformas con urgencia

Un estudio de la Universidad de Oxford concluye que el marco actual del convenio CITES no es suficiente para contrarrestar de forma efectiva la explotación y el comercio ilegal de especies protegidas.

Foto de un pangolín. / Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (FWS)
Foto de un pangolín. / Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (FWS)

A medida que se aproxima el 50 aniversario del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en 2025, científicos de la Universidad de Oxford han planteado una urgente necesidad de reformar este acuerdo internacional para proteger la biodiversidad. Su propuesta, publicada en Frontiers in Ecology and Evolution, busca establecer un nuevo marco regulador que permita abordar de manera efectiva el tráfico ilegal de especies.

Desde su entrada en vigor en 1975, la CITES ha brindado protección legal a más de 40.000 especies animales y vegetales, desempeñando un papel crucial en la conservación de la biodiversidad y en el establecimiento de estándares para el comercio sostenible. Sin embargo, el equipo de investigadores critica que el enfoque actual, basado predominantemente en la aplicación de la ley, ha resultado ineficaz para frenar la explotación ilegal.

El informe revela que, a pesar de los esfuerzos de la Convención, el comercio ilegal de vida silvestre ha involucrado miles de especies protegidas y se ha documentado en al menos 162 países en los últimos años. La sobreexplotación sigue siendo una amenaza significativa para la biodiversidad global.

"El enfoque actual está demostrando ser ineficaz para muchas especies debido a las agencias públicas con escasos recursos y a una falta de motivación, ya que muchos consideran que las leyes son ilegítimas. En algunos casos, simplemente prohibir el comercio internacional parece acelerar la sobreexplotación, lo que es lo opuesto al efecto deseado", afirmó el Dr. Michael ’t Sas-Rolfes de la escuela de Geografía y Medio Ambiente, Universidad de Oxford.

"Los procesos de toma de decisiones actuales en CITES asumen que un enfoque predominantemente centrado en la aplicación de la ley liderada por el Estado es la mejor solución, cuando en realidad, este enfoque está demostrando ser inadecuado para muchas especies en la mayor parte del mundo. Ha llegado el momento de que CITES cambie. Debería haber un enfoque mucho mayor en explorar modelos de conservación institucionalmente diversos para reducir la dependencia de agencias públicas con escasos recursos", explicó el Dr. Dan Challender, autor principal del estudio.

Para abordar estos desafíos, los científicos proponen un nuevo modelo de gobernanza inclusiva que tenga en cuenta los aspectos socioeconómicos y culturales del comercio de vida silvestre. La herramienta de toma de decisiones sugerida permite adaptar las intervenciones a las características específicas de los sistemas comerciales y fomenta la colaboración entre diferentes actores, incluidos gobiernos, comunidades locales y actores privados.

Entre las propuestas destacadas para mejorar la eficacia del convenio CITES se incluyen:

1.   La transferencia de derechos de uso de tierras y especies a las comunidades indígenas.

2.   La gestión y/o propiedad de especies por parte de actores privados.

3.   El uso de programas para reducir la demanda de productos de vida silvestre por parte de los consumidores.

4.   El desarrollo de mercados responsables que beneficien tanto a las comunidades locales como a la biodiversidad.

Los investigadores destacan que empoderar a las comunidades locales e involucrar al sector privado en la conservación puede resultar más efectivo que depender exclusivamente de las agencias públicas, cuyas capacidades suelen ser insuficientes, ya sea por la situación económica del Gobierno o como consecuencia de políticas de austeridad o negligencia.

"Deberíamos explorar modelos institucionales más diversos para depender menos de agencias estatales que no tienen la capacidad para controlar el comercio ilegal de vida silvestre", añadió Challender.

Por ejemplo, los pangolines son un grupo de especies que enfrentan amenazas por sobreexplotación, particularmente debido al comercio internacional ilegal. El enfoque propuesto sugiere que otorgar derechos de tenencia y/o derechos formales para usar y potencialmente comerciar con pangolines a los pueblos indígenas y comunidades locales en África Occidental y Central (donde se pueden demostrar prácticas sostenibles) podría apoyar mejor la conservación a largo plazo de estas especies. Las medidas comerciales actuales y las recomendaciones de CITES desaconsejan cualquier comercio y promueven el uso no consumptivo de los pangolines, a pesar de que su extracción y consumo son socialmente aceptados en muchas áreas de estas regiones.

Al adoptar este enfoque, los investigadores creen que CITES podría cumplir su compromiso de proteger la biodiversidad mientras apoya a las comunidades que dependen de estos recursos esenciales. Esto ayudaría a garantizar que el comercio internacional de vida silvestre sea tanto legal como sostenible. Los investigadores están trabajando en estrecha colaboración con colegas en varios países signatarios de CITES y con la secretaría para asegurar que este nuevo marco se desarrolle de manera que aborde sus necesidades y complemente las iniciativas existentes a niveles nacional e internacional.

La investigación concluye que es fundamental adaptar las regulaciones del convenio CITES a las necesidades y realidades de los sistemas comerciales contemporáneos. Un enfoque basado en evidencia científica, gobernanza inclusiva y colaboración multisectorial podría marcar un punto de inflexión en la lucha contra el comercio ilegal de especies silvestres y contribuir a la conservación de la biodiversidad para las generaciones futuras. @mundiario

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