Zigor Maritxalar apuesta por la sinergia entre educación y empresas para impulsar la empleabilidad

"La formación no se detiene al graduarse", afirma Maritxalar. "Las empresas deben estar dispuestas a invertir en la formación continua de sus empleados".
Zigor Maritxalar.
Zigor Maritxalar.

Los últimos años han  traído consigo retos completamente nuevos en el ámbito de la empleabilidad. La globalización, la rápida digitalización  y los cambios demográficos son solo algunos de los factores que están redefiniendo lo que significa estar preparado para el mundo laboral. En este contexto, el experto en educación Zigor Maritxalar, destaca la importancia de la colaboración entre la escuela y la empresa para mejorar la empleabilidad.

Según Maritxalar, "la formación académica actual no siempre está en sintonía con las demandas del mercado laboral. Los estudiantes pueden salir de la escuela con una titulación, pero sin las habilidades prácticas necesarias para prosperar en el entorno laboral".

Este desajuste entre la formación académica y las necesidades del mercado ha llevado a una 'escasez de talento' en varios sectores. Este fenómeno no se limita a perfiles altamente cualificados, sino que también afecta a otros ámbitos. Asistimos a un cuello de botella en el desarrollo de muchas empresas, que encuentran dificultades para contratar determinados perfiles. Esta problemática se agrava en áreas emergentes y de alta demanda, como la ciberseguridad, la inteligencia artificial, el análisis de datos o las energías renovables, donde la demanda supera con creces la oferta de talento.

El desajuste entre la formación académica y el mercado laboral según Zigor Maritxalar

“Esta creciente disparidad entre las habilidades aprendidas y las demandadas está poniendo freno a la innovación en las industrias más avanzadas", advierte Maritxalar. "Es imprescindible un cambio de paradigma en la formación. Solo así se podrá mitigar esta escasez de talento que tanto lastra el progreso y crecimiento de las empresas”.

Para Zigor Maritxalar, la solución radica en una colaboración más estrecha entre las escuelas y las empresas. Esta no es una idea nueva, pero sí es una que está ganando impulso. En países como Alemania y Suiza, los sistemas de formación dual que combinan la educación en el aula con la formación en el lugar de trabajo han demostrado ser particularmente efectivos.

Maritxalar sugiere que es posible extraer lecciones de estos modelos y adaptarlos al contexto español. "La clave es que las escuelas y las empresas trabajen juntas para desarrollar currículos y programas de formación que reflejen las demandas del mercado laboral", explica.

Un ejemplo destacado de esta colaboración es el programa 'Dualiza' lanzado por la Fundación Bankia y la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE). Este programa, que comenzó en 2018, se ha expandido a 250 centros en toda España, combinando la formación en el aula con la práctica en empresas.

Además de programas como estos, Maritxalar también sugiere otras formas de colaboración. Por ejemplo, que las empresas además de ofrecer prácticas, promuevan la creación de seminarios y talleres para los estudiantes. Por su parte, las escuelas pueden buscar activamente la colaboración con las empresas y adaptar sus currículos para reflejar las necesidades cambiantes del mercado laboral.

No obstante, el camino hacia una mayor colaboración entre el sector educativo y las empresas no está exento de retos. Zigor Maritxalar, señala que uno de los mayores obstáculos es la ausencia de una estrategia consistente y un marco regulatorio definido que facilite dicha colaboración.

Estrategias propuestas por Zigor Maritxalar para mejorar la colaboración y la empleabilidad

"La colaboración entre el sector educativo y las empresas puede ser una estrategia efectiva para mejorar la empleabilidad, pero requiere un compromiso inquebrantable por parte de todos los actores involucrados", asegura. "No sólo las instituciones educativas y las empresas, sino también los legisladores y los estudiantes tienen un papel vital que desempeñar en este proceso", añade Maritxalar, subrayando que esta es una tarea colectiva que requiere un esfuerzo conjunto para lograr resultados significativos.

Para superar los obstáculos, Zigor Maritxalar sugiere una serie de estrategias. En primer lugar, es necesario que exista un marco regulador claro que facilite la colaboración entre las escuelas y las empresas. Esto podría incluir la creación de incentivos fiscales para las empresas que inviertan en la formación de sus futuros empleados, así como una mayor flexibilidad en los currículos escolares para permitir la incorporación de prácticas y formación en el lugar de trabajo.

En segundo lugar, promover la importancia de las habilidades blandas y digitales en la formación académica. "Las empresas valoran cada vez más las habilidades blandas como la resolución de problemas, la creatividad y el trabajo en equipo, así como las habilidades digitales", dice Maritxalar. "Los centros de formación deben asegurarse de que estos elementos estén integrados en sus currículos".

Por último, fomentar una cultura de aprendizaje continuo. "La formación no se detiene al graduarse", afirma Maritxalar. "Las empresas deben estar dispuestas a invertir en la formación continua de sus empleados, y ellos deben estar dispuestos a seguir aprendiendo y adaptándose a lo largo de su carrera".

La clave para impulsar la empleabilidad en España radica en fortalecer la sinergia entre las instituciones educativas y las empresas. A pesar de los desafíos significativos que esto conlleva, la superación de estos obstáculos es factible siempre que exista una estrategia coherente y un compromiso inquebrantable por parte de todos los actores implicados.

Si quieres saber más sobre la opinión de Zigor Maritxalar, aquí tienes una entrevista muy interesante

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