Webadictos e internetadictos
Hubo un tiempo que se habló del concepto de teleadictos, personas que consumían y veían y sentían muchas horas de televisión al día.
En 2021, por razones evidentes, los españoles pasamos una media de 213 minutos al día frente al televisor. Se sugiere que lo ideal sea dedicar entre media hora y un día a ver televisión. Además, los niños de doce años, en promedio, pasan una hora con adultos. Todos estos datos provienen de Internet.
Datos
Según la información en línea, los internautas a nivel mundial pasaron, en promedio, seis horas y 37 minutos en el tercer trimestre de 2022, veinte minutos menos que en el mismo período del año anterior, según el estudio Digital 2023 Global Overview Report.
Por lo tanto, la pregunta es si somos adictos a internet en general. Por supuesto, habrá sectores de la población donde esta adicción sea menor, y también habrá sectores cuyo tiempo dedicado a internet sea laboral, lo que cambia la situación según las edades, entre otros factores.
Según la información en línea, los españoles consumimos en 2022 una media de 95 minutos diarios de radio. Para algunos, generalmente, las personas realizan otras actividades mientras escuchan la radio, como cocinar, viajar, conducir, pasear, leer un documento, etc.
En enero de 2016, La Vanguardia publicó una noticia firmada por Ismael Nafría que indicaba que los españoles mayores de 14 años dedicaban una media de 459,5 minutos al día al consumo de todos los medios, como la radio, la televisión, Internet, periódicos, revistas y asistir al cine.
Preguntas
Este artículo surgió al leer y recordar una columna del notable escritor y columnista de Toledo, Mariano Calvo, titulada "Teleadictos". Aprovechando que el Tajo pasa por Toledo, recordemos que entre la riqueza cultural de nuestra sociedad y país, una de ellas es que los intérpretes de la actualidad o de aspectos de la realidad son los articulistas de opinión.
En segundo lugar, aquellos que residen y escriben en provincias. Deben existir miles de modestos, humildes, notables y medianos articulistas que pululan por pueblos, comarcas, ciudades y capitales de provincia y región de nuestra Iberia, Piel de Toro, Celtiberia, Hispania, y que pueden tener un pequeño espacio entre sus lectores. Generalmente, no tienen la notoriedad y fama de los grandes articulistas, esos dos docenas que suelen plasmar su perspectiva en cada uno de los grandes medios nacionales generalistas.
Sería justo y equitativo valorar más a los articulistas que trabajan en provincias. Y quizás, empezar, como algunos medios digitales hacen, a construir un espacio para los columnistas, no solo de los que publican en sus medios, sino también de sus comarcas, pueblos, provincias o regiones.
Consecuencias
No es la intención de este artículo seguir la pauta de Ruano-Alcántara-Umbral de tener un principio y un fin, y, en medio, la teoría de la salchicha, butifarra o morcilla. No era mi intención hacerlo, pero así ha surgido. Muchos escritores hablan de que una novela tiene vida propia, que aunque quieras un principio y un final, te lleva por derroteros y un fin no predeterminado. Eso me ha pasado a mí con este artículo. Quizás, estas luchas entre el inconsciente y el consciente...
Algunos especialistas afirman que las tecnologías no solo cambian la realidad, sino también el cerebro. Dicen que el fuego, hace quinientos mil años, no solo transformó la realidad para defendernos mejor de los animales, calentarnos y preparar comidas, sino que también transformó el cerebro.
La gran pregunta es si los medios de comunicación e información nos están cambiando el cerebro, y si lo harán en el próximo lustro, década o generaciones. ¿Experimentaremos una evolución biológica debido a siglos de acumulación tecnológica?
¿El futuro al que nos enfrentamos será un nuevo concepto de ser humano, lo que denomino "superorganismo"? ¿Seremos todos individuos conectados con una gran máquina de internet, algo más parecido a un enorme termitero u hormiguero? ¿Tendremos una cierta individualidad, pero formaremos parte de una Entidad Supraindividual, un supertermitero humano, todos conectados entre sí y con una unidad cerebral central a través de sistemas bioeléctricos? @mundiario