Al menos 11 muertos dejan las devastadores inundaciones en Marruecos

Los servicios básicos, como electricidad, telefonía y suministro de agua, también han sido interrumpidos, agravando la situación en las áreas rurales.
Inundaciones en Marruecos. /RR.SS.
Inundaciones en Marruecos. /RR.SS.

Un fenómeno meteorológico extremo ha sacudido el árido sur de Marruecos, dejando al menos 11 personas fallecidas debido a intensas inundaciones que afectaron varias provincias durante el fin de semana. Este evento, también ha dejado a otras nueve personas desaparecidas, mientras que una de las víctimas mortales es un extranjero cuya nacionalidad no ha sido revelada. Las inundaciones también han causado la muerte de dos personas en la vecina Argelia, en la región del Sáhara.

Las provincias más afectadas por las inundaciones, como Ouarzazate y Zagora, situadas a unos 600 kilómetros al sur de Rabat, han tenido que suspender las clases en varias escuelas debido a los daños en la infraestructura. En total, 93 tramos de carreteras han sido destruidos o severamente afectados, lo que ha provocado que muchas localidades queden temporalmente aisladas. Los servicios básicos, como electricidad, telefonía y suministro de agua, también han sido interrumpidos, agravando la situación en estas áreas rurales.

Decenas de viviendas han sido destruidas o han sufrido graves daños debido a las fuertes riadas. La población local, acostumbrada a que los ríos se encuentren secos, se ha visto sorprendida por el repentino desbordamiento de estos cauces. Las autoridades están trabajando para reparar las infraestructuras afectadas y restaurar los servicios lo más rápido posible.

Las lluvias torrenciales registradas entre el sábado y el domingo representan la mitad de la media anual en algunas de las zonas más secas del sur de Marruecos. Esta situación es particularmente alarmante, ya que el país ha estado atravesando una severa sequía durante los últimos cuatro años. Actualmente, los embalses de Marruecos se encuentran a solo un 28% de su capacidad, lo que complica aún más el suministro de agua en áreas como Tinghir, donde las precipitaciones alcanzaron un récord de 203 litros por metro cuadrado, superando la media anual.

Regiones montañosas como Al Hauz y Taroudant, que el año pasado sufrieron un devastador terremoto que dejó cerca de 3.000 muertos y destruyó alrededor de 60.000 viviendas, también se han visto gravemente afectadas por las lluvias. Decenas de miles de personas que aún viven en tiendas de campaña después del seísmo enfrentan ahora la amenaza de las inundaciones.

El temporal ha afectado no solo a las infraestructuras terrestres, sino también al tráfico aéreo. Los vuelos con destino a Marrakech, uno de los principales destinos turísticos del país, se vieron interrumpidos, y varios de ellos tuvieron que ser desviados al aeropuerto de Casablanca. El Ministerio del Interior ha emitido advertencias para que tanto residentes como turistas extremen las precauciones en las áreas afectadas.

Las fuerzas de seguridad, junto con equipos de rescate y brigadas de reparación, han sido desplegadas en las zonas más afectadas para asistir a las personas damnificadas. El Gobierno ha intensificado sus esfuerzos para restablecer el orden y proporcionar ayuda humanitaria en las regiones más remotas.

La Dirección General de Meteorología de Marruecos ha atribuido estas lluvias a "una masa de aire tropical extremadamente inestable", una situación excepcional que ha provocado intensas tormentas. Según los meteorólogos, las masas de aire tropical húmedo se desplazaron hacia el norte, donde se encontraron con masas de aire frío, lo que resultó en la formación de nubes inestables y violentas que generaron las lluvias torrenciales.

Este tipo de fenómenos extremos han sido cada vez más frecuentes en el norte de África en los últimos meses, en lo que muchos expertos señalan como una consecuencia directa del cambio climático. Las lluvias inusuales han azotado también la región del Sahel desde junio, donde han causado más de 550 muertos y más de dos millones de damnificados en países como Chad, Níger, Nigeria y Malí.

El Centro Europeo de Previsión Meteorológica a Medio Plazo ha advertido sobre la posibilidad de más lluvias intensas en la región del Sáhara durante las primeras semanas de septiembre, un hecho inusual para una de las zonas más secas del planeta. Esto plantea un nuevo reto para las autoridades marroquíes, que deben preparar a la población para enfrentar los riesgos de nuevas inundaciones en áreas que no están acostumbradas a recibir precipitaciones de esta magnitud. @mundiario

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