Una tendencia que va en aumento: verse bien es lo primordial, lo que cuenta es el caparazón

Es esencial conocer que quien desea formar una imagen anatómicamente viril a través del desarrollo de una buena masa muscular no debe echar mano a los medicamentos
Quien desea formar una imagen anatómicamente viril a través del desarrollo de una buena masa muscular no debe echar mano a los medicamentos.

En Argentina, existen baches legales en el mercado de medicamentos que hacen insano el sistema de salud. Dentro de ellos sobresalen el consumo abusivo e ilegal de anabólicos y suplementos.

Una tendencia que va en aumento: verse bien es lo primordial, lo que cuenta es el caparazón

En Argentina, existen baches legales en el mercado de medicamentos que hacen insano el sistema de salud. Dentro de ellos sobresalen el consumo abusivo e ilegal de anabólicos y suplementos.

En esta oportunidad retomo uno de mis últimos artículos publicados en MUNDIARIO y que trata sobre el fuerte crecimiento, en Argentina, del consumo abusivo e ilegal de anabólicos. En este especificaba que es una problemática que parece no tener ningún tipo de impedimentos, más allá de las advertencias y los esfuerzos realizados por la ANMAT. También hacía referencia a que es esencial que todo consumidor de medicamentos se abstenga de adquirir y/o consumir cualquier tipo de fármaco de procedencia desconocida o que no se expenda por las vías legítimas de comercialización; ello incluye aquellos que se ofrecen por páginas Web y mensajes de e-mail, así como los que se promocionan mediante cualquier tipo de avisos. A modo de ejemplo cité lo que ocurre con los anabólicos, aunque esta temática también se da con los suplementos dietarios siendo las dos caras de una moneda, que no tienen ningún tipo de regulación y hacen que la salud de la población forme parte de un sistema insano.

Los esteroides anabólicos son sustancias aptas para aumentar la masa y fuerza muscular, tanto en hombres como en mujeres, pero su venta ilegal y su consumo abusivo generan graves riesgos para la salud. Como consecuencia del uso prolongado de anabólicos, incluso en individuos sanos, puede generar eventos adversos graves, pudiendo llevarlos a la muerte, situación que preocupa y mucho a las autoridades sanitarias de todo el mundo. Entre sus efectos no deseados encontramos los siguientes: Náuseas, vómitos y signos de insuficiencia hepática grave; posible ictericia a los pocos meses de uso; retención de líquidos y edema; dolores óseos; depresión y conductas agresivas; signos de virilización en las mujeres y, como consecuencias de ello, la presencia de síntomas como acné, hirsutismo, gravedad en la voz, alopecia e irregularidades menstruales. En las embarazadas, pueden provocar masculinización de fetos femeninos. En el hombre adulto, en pocos meses, puede disminuir la cantidad de espermatozoides, reducción o pérdida del apetito sexual y producirse agrandamiento de la próstata, obstrucción uretral, comportamiento agresivo y apneas del sueño.

No obstante, y a pesar de ser ilegales el consumo de anabólicos crece; fundamentalmente se los consigue en algunos gimnasios, por internet o incluso en algunas farmacias, donde los aspirantes a un cuerpo ideal hacen abuso de ellos.

Es evidente que en la actualidad, y como consecuencia del  estilo de vida humano, ir al gimnasio se ha convertido en la pócima para combatir el sedentarismo, situación que no está mal porque si las personas modifican sus estilos de vida es muy favorable no solo en lo individual sino que también para el sistema de salud. La contracara es la falta de sentido común, por ello es imprescindible que no comience a primar la superficialidad por lograr cuerpos bellos a cualquier costo, donde la frutilla del postre entre los que van a “hacer fierros” es buscar medicinas con el objetivo de lograr grandes músculos en el menor tiempo posible, para lo que echan mano a los esteroides anabólicos.

Según un informe publicado recientemente en Clarín “El uso de esteroides anabólicos para aumentar la musculatura se da principalmente en hombres, de clase media y alta, que rondan los 30 años. A pesar de que están prohibidos, los consiguen”, expresó a Clarín Alejandro Rodríguez, magíster en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de General Sarmiento y becario del doctorado del Conicet, quien ha seguido el problema desde 2002 hasta la actualidad.

Parece ser que el verse bien es lo primordial, lo que cuenta es el caparazón, aunque nuestro cuerpo por dentro se esté destruyendo paulatinamente. Esto se convierte en una tendencia que peligrosamente sigue en aumento y pone en riesgo la vida de miles de argentinos.

Llegado a este punto la sugerencia para los potenciales consumidores es que no deben ser presa de la vanidad, estos fármacos no son la mejor opción. Para aquellos que por desconocimiento de los riesgos, o porque  son engañados en cuanto a su inocuidad, es importante recordarles que son productos que contienen hormonas derivadas de la Testosterona, la hormona masculina, e implican riesgos graves para la salud que van desde la impotencia, pasando por un aumento de la agresividad, la posibilidad de padecer un cáncer de próstata e hígado, inclusive una insuficiencia renal hasta llegar a la muerte.

Como conclusión, es esencial conocer que quien desea formar una imagen anatómicamente viril a través del desarrollo de una buena masa muscular, lo mejor es contar con la evaluación y supervisión de un profesor de educación física, más el soporte de un médico nutricionista, que sumadas a las correspondientes evaluaciones cardiológicas harán que el programa individualizado de entrenamiento de resultados muy satisfactorios y, obviamente, saludables. A su vez, el consumo de suplementos puede servir para aportar minerales, oligoelementos y vitaminas que no se ingieren con la dieta instaurada, no obstante este es un tema para otra ocasión.

Dato de color
En 2011, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) había advertido que “si bien el consumo de nandrolona y de otros anabólicos como el Estanozolol y la Testosterona se encuentran prohibidos, algunos deportistas los utilizan para aumentar su rendimiento, sobre todo en el caso de actividades como el fisicoculturismo y el tenis, entre otras. Para ello, aprovechan que dichas sustancias se ofrecen por Internet, en algunos casos sólo con una etiqueta donde figura el nombre de la droga y el de la droguería”. Pese a la advertencia de la ANMAT, la venta ilegal ha continuado.

 

Una tendencia que va en aumento: verse bien es lo primordial, lo que cuenta es el caparazón
Comentarios