El Supremo de EE UU avala la prohibición de armas a maltratadores domésticos

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos muestran que estos instrumentos son el método más común en los homicidios de cónyuges y familiares.
Venta de armas en EE UU. / RR SS.
Venta de armas en EE UU. / RR SS.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dictaminado que las personas con órdenes de alejamiento por violencia doméstica no podrán poseer armas de fuego, marcando un hito en la regulación del derecho a portar armas, consagrado en la Segunda Enmienda de la Constitución. Esta decisión, que afecta directamente a casos como el de Zackey Rahimi, podría tener implicaciones significativas para otros casos, incluido el del hijo del presidente Joe Biden, Hunter Biden.

Zackey Rahimi, un traficante de drogas en Texas, agredió a su novia en 2019 y la amenazó con dispararle si lo denunciaba. Tras su denuncia y la emisión de una orden de alejamiento que le prohibía poseer armas, Rahimi no solo ignoró la orden, sino que continuó usando armas de fuego para amenazar a otra mujer y participar en tiroteos en Arlington, Texas. La policía encontró varias armas en su casa, lo que llevó a su imputación por violar la prohibición.

Rahimi argumentó que la prohibición violaba su derecho constitucional bajo la Segunda Enmienda, pero los jueces rechazaron su solicitud inicialmente. El Tribunal de Apelaciones posteriormente anuló la acusación basándose en la doctrina de que las restricciones deben alinearse con la "tradición histórica" de la nación. El gobierno de Biden recurrió esta decisión ante el Supremo, que finalmente falló a favor de mantener la prohibición de armas para maltratadores domésticos.

Sentido común en la sentencia

La sentencia, redactada por el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, y respaldada por ocho jueces, establece que la Segunda Enmienda permite regulaciones que no necesariamente existían en 1791. "La Segunda Enmienda permite algo más que solo regulaciones idénticas a las existentes en 1791", se lee en la sentencia, que también apela al "sentido común". Esta decisión reconoce la necesidad de proteger a las víctimas de violencia doméstica y asegura que los agresores no puedan acceder a armas de fuego mientras las órdenes de alejamiento estén vigentes.

“Cuando una orden de alejamiento establece que una persona representa una amenaza creíble para la seguridad física de su pareja, se le puede prohibir —de conformidad con la Segunda Enmienda— la tenencia de armas de fuego mientras la orden esté en vigor. Desde su fundación, las leyes sobre armas de fuego de nuestro país han incluido disposiciones que impiden que las personas que amenazan con causar daños físicos a otros hagan un uso indebido de las armas de fuego”. recoge el texto.

El juez ultraconservador Clarence Thomas, conocido por su interpretación estricta de la Constitución, firmó un voto particular en el que defendía el derecho de los maltratadores a portar armas si no han sido condenados. Thomas criticó que la norma se aplique sin una condena penal previa, argumentando que no hay precedentes históricos para revocar el derecho a portar armas basándose en una posible violencia interpersonal.

Implicaciones para Hunter Biden

El caso de Rahimi resuena con el de Hunter Biden, declarado culpable de comprar y poseer un revólver mientras era adicto a las drogas. Aunque la sentencia del Supremo inicialmente podría parecer desfavorable para Hunter Biden, quien también enfrenta cargos relacionados con la posesión de armas, el fallo podría influir en futuras decisiones sobre restricciones de armas en casos de amenazas explícitas.

El presidente Joe Biden ha aplaudido la decisión del Supremo, destacando la importancia de proteger a las víctimas de violencia doméstica. "Nadie que haya sufrido malos tratos debería tener que preocuparse de que su agresor consiga un arma", afirmó Biden en un comunicado. "A lo largo de mi carrera, he trabajado para impedir que los maltratadores domésticos compren armas y para proteger a todos los estadounidenses de la amenaza de la violencia armada", añadió.

Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades federales muestran que las armas de fuego son el método más común en los homicidios de cónyuges, parejas íntimas y familiares. En 2020, más del 57% de estos asesinatos involucraron armas de fuego, un año en que la violencia doméstica aumentó durante la pandemia de coronavirus. Según Everytown for Gun Safety, un promedio de 70 mujeres al mes son asesinadas a tiros por sus parejas en Estados Unidos.

La decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de prohibir a los maltratadores domésticos poseer armas de fuego representa un paso crucial en la protección de las víctimas de violencia doméstica y en la regulación del derecho a portar armas. Esta sentencia no solo tiene implicaciones directas para casos específicos, sino que también establece un precedente importante para futuras legislaciones y decisiones judiciales en la lucha contra la violencia armada. @mundiario

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