Solo sí es sí: Las 6 claves para entender la ley de libertad sexual de España

Una manifestación feminista. / @IreneMontero
Una manifestación feminista. / Twitter @IreneMontero
El Consejo de Ministros aprueba el proyecto de ley que, entre otras cosas, tipifica como delito el acoso callejero. Esto es todo lo que debes saber.
Solo sí es sí: Las 6 claves para entender la ley de libertad sexual de España

La ley de libertad sexual o ley de solo sí es sí supera el primer paso para iniciar su recorrido parlamentario: el Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley que, entre otras cosas, regula el consentimiento sexual expreso, tipifica por primera vez como delito el acoso callejero y elimina la distinción entre violación y abuso.

La norma, que ha salido adelante más de un año después de iniciarse como anteproyecto, previsiblemente comenzará su tramitación parlamentaria en septiembre y podría estar aprobada en los primeros meses de 2022.

Estas son las claves para entender la futura ley de solo sí es sí:

La definición de consentimiento

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la norma española contempla cambios en el Código Penal para tipificar como delito conductas hasta ahora no establecidas. En ese sentido, el texto ya no define lo que NO es consentimiento (como en el anteproyecto anterior), pero si especifica lo que SÍ lo es: “solo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente, mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona”.

El Gobierno ha explicado que el modelo “deja claro que el silencio o la pasividad no necesariamente significa consentimiento; que el no mostrar oposición no puede ser una excusa para actuar en contra de voluntad de la víctima; y eleva el estándar de seguridad dejando claro que a la víctima se la protege cuando no consiente en el acto sexual y no solo cuando muestra claramente su oposición”.

“De esta forma, se evita dejar indefensas a aquellas mujeres que, por diferentes razones, no llegan a manifestar expresamente su oposición a los actos de carácter sexual en los que se ven implicad”, ha aclarado Justicia.

¿Qué es el feminicidio sexual?

La solo sí es sí recoge por primera vez en un texto legislativo español el concepto de “feminicidio sexual”: “la violación más grave de los derechos humanos vinculada a las violencias sexuales, que debe ser visibilizada y a la que se ha de dar una respuesta específica”.

El abuso sexual desaparece y con ello la distinción entre abuso y violación. Cualquier acto contra la libertad no consentido es agresión sexual (aunque no haya violencia o intimidación por medio) desde los tocamientos o otros tipos de asaltos; y toda penetración no consentida es violación. 

El acoso callejero es un delito

La ley reconoce por primera vez el acoso callejero como delito leve, lo que significa que aquellos que “se dirijan a otra persona con expresiones, comportamientos o proposiciones de carácter sexual que creen a la víctima una situación objetivamente humillante, hostil o intimidatoria, sin llegar a constituir otros delitos de mayor gravedad” estarán incurriendo en un hecho punible.

El Ministerio de Igualdad lo ha dejado claro: no se trata de que “te llamen guapa por la calle ni con el comentario desafortunado de un señor”. “Estamos hablando de que tu hija esté en un banco, vaya un tipo delante y se masturbe en su cara”.

El acoso callejero será perseguible previa denuncia y contempla tres penas: de cinco a 30 días de localización permanente, trabajos comunitarios durante el mismo periodo o multas de uno a cuatro meses.

Acoso sexual y acoso laboral: así cambian las penas  

Acoso sexual y acoso laboral. En el caso de acoso sexual, los castigos se han endurecido hasta a 12 meses en casos de víctimas vulnerables (el tope es de 7 años). En los casos de acoso laboral vertical (ejercido por un superior, las penas podrían llegar hasta los dos años (ahora se ubican en siete meses o un año en caso de víctima vulnerable).

También hay un cambio respecto a los delitos cometidos sobre menores: las agresiones no coactivas (con consentimiento, considerado inválido al tratarse de un menor) implicará penas de hasta 10 años; y las coactivas (con acceso no consentido) de hasta 15.

Proxenetismo y prostitución

El proyecto prevé castigos para el “proxenetismo no coercitivo” (la explotación de la prostitución ajena) y alcanza incluso a los terceros implicados: por ejemplo, la ley que castigará al propietario de un establecimiento en el que se ejerza la prostitución.

Las penas de prisión para estos casos se mantendrán entre los dos y cuatro años y las multas entre los 12 y 24 meses (para aquellos que lucren explotando la prostitución de otra persona -aun con su consentimiento).

Entre las principales novedades de este apartado, destaca el hecho de que la norma introduce algunas circunstancias nuevas que agravan la condena: el hecho de que la víctima esté embarazada, si el culpable ha puesto en peligro a la trabajadora sexual o por una imprudencia grave que afecte la vida o la salud de la víctima incluida la salud sexual o reproductiva”.

 

Protección para las víctimas de todas las formas de violencia sexuales

Uno de los puntos clave de la futura Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual es el respaldo a las víctimas todas las formas de violencia sexuales: desde la agresión, pasando por el acoso y hasta la explotación de la prostitución ajena.

Para ello, además de reformas procesales y recursos, el Gobierno propone reformas que logren evitar la revictimización y la violencia institucional: la norma permite que los presidentes de los tribunales puedan adoptar medidas que eviten que durante un juicio se formulen a la víctima preguntas “innecesarias”, como las relativas a su vida privada, “en particular a la intimidad sexual”.

El borrador contempla como violencia los ataques que tienen lugar en el ámbito digital, como la pornografía no consentida o la extorsión. Pero también  la mutilación genital femenina, la trata con fines de explotación sexual o el matrimonio forzado. @mundiario

Solo sí es sí: Las 6 claves para entender la ley de libertad sexual de España
Comentarios