Federico Arnás: ‘Los toros son un espectáculo popular, ni de derechas ni de izquierdas’

Federico Arnás, director del espacio taurino de La 2 "Tendido Cero"
Federico Arnás, director del espacio taurino de La 2 "Tendido Cero"

"Por la politización del tema de los toros, actualmente no tiene la presencia que tendría que tener como segundo espectáculo de masas en España", declara Fernando Arnás, director de Tendido Cero en La2.

Federico Arnás: ‘Los toros son un espectáculo popular, ni de derechas ni de izquierdas’

Federico Arnás posee la capacidad de calibrar todo cuanto acontece en el mundo de los toros sin perder la perspectiva. Fue redactor jefe de revistas como El Toreo o Tauridia, subdirector de Canal Toros y trabajó durante años en diversos programas radiofónicos. En la actualidad es el director del espacio taurino de Televisión Española Tendido Cero y escribe una columna semanal en la revista 6 Toros 6.

Tendido Cero registra tres décadas en la parrilla de La 2 con buenos datos de audiencia. ¿Cuál es la clave del éxito?

— Hay varias recetas. (Ríe). En treinta años ha ido cambiándose y adaptándose a los nuevos tiempos. Yo creo que Tendido Cero ha intentado mantener una línea de seriedad y rigor desde el principio, y también una cabida en la programación de La 2. Yo considero que la clave ha sido la fiabilidad a la hora de tratar los temas que abordamos en el programa. Que la gente sepa con lo que se va a encontrar.

— En 2014, Tendido Cero fue galardonado por su rigor informativo. En aquella ocasión, usted declaró que se habían conseguido las tres principales metas: fidelizar el horario de emisión, emitir Tendido Cero las 52 semanas del año y doblar la duración del programa. ¿Cuál es el objetivo a partir de ahora?

— En estos tiempos conflictivos, donde hay muchos ataques a la fiesta de los toros, el objetivo es mantenerse. No todo depende siempre del seguimiento y de las buenas audiencias. Desgraciadamente, en ocasiones está contaminado por la política sectaria. ¿Cuál sería el objetivo? Pues que volvieran más corridas a TVE a lo largo de la temporada y que no sea tan limitado. Por la politización del tema de los toros, actualmente no tiene la presencia que tendría que tener como segundo espectáculo de masas en España. Ahora estamos viendo cómo las audiencias de los partidos de fútbol que emite TVE todos los sábados están muy lejos de las cifras que han conseguido las retransmisiones taurinas los últimos años. Si cada vez que se da una corrida televisada hay interpelaciones en la Comisión de Control de RTVE por parte de los partidos políticos, pues… Siempre es la misma cantinela. Por tanto, lo prioritario sería conseguir el respeto.

— Entonces, como tantas veces se ha insinuado, ¿es cierto que la fiesta de los toros tiene ideología política?

— No. La Historia demuestra que ha sido un espectáculo esencialmente popular. En absoluto (ríe). Aquí no hay ni de derechas ni de izquierdas. Ha habido gente muy de derechas a la que no le han gustado los toros, como por ejemplo Franco, y gente muy de izquierdas a los que sí, como los integrantes de la Generación del 27, entre otros. Esa es una de las grandes mentiras que se han ido extendiendo. Identificar por ejemplo los toros con el franquismo, una auténtica barbaridad. Sólo hay que mirar lo que sucedió en la Guerra Civil y cómo la tauromaquia estaba representada en ambos bandos. Es una de las grandes falacias, aunque también es cierto que los políticos no tienen la conciencia de que los aficionados a los toros votan; a veces parece que sólo vota el antitaurino. Tenemos que pensar que la opinión de los taurinos también pesa.

— ¿Cuál fue el motivo por el que TVE no emitió ningún festejo entre los años 2006 y 2012?

— Esa pregunta creo que no me corresponde responderla a mí. Yo no he sido el presidente de la corporación de RTVE durante esos años… Lo primero que se manejó fue lo del horario infantil, lo cual era totalmente falso. Luego también le colaron un gol al Partido Popular cuando le metieron eso de que los toros no podían emitirse en la franja protegida. Por tanto, hasta que no se desbloqueó en 2012, también fue un problema. Además, desapareció la partida presupuestaria que había para los toros… Es una amenaza permanente contra los toros. El presidente, Luis Hernández, fue principalmente el responsable de esta situación. A lo mejor tenía muchos intereses para que España Directo se emitiera absolutamente todos los días para que coincidiera con las corridas de toros. Al final terminó trabajando para la productora que hacía ese programa, por el cual ingresaba mucho dinero.

— Una vez recuperadas las retransmisiones de festejos taurinos, ¿qué objetivos se plantea TVE?

— Estamos actualmente en una situación complicada. Todavía no hay gobierno, y por tanto no se sabe qué va a pasar con Televisión Española. A día de hoy hay un acuerdo firmado con el sector taurino por el cual se compromete TVE a televisar al menos dos corridas todas las temporadas. A cambio también de una mayor presencia de los toros en los informativos, algo que poco a poco se va consiguiendo. Los que vayan a llegar al Gobierno ignoramos lo que van a hacer.

— Usted se ha convertido uno de los periodistas taurinos de mayor prestigio en España, y eso que comenzó estudiando Económicas… ¿Qué propició ese cambio?

— Es una historia larga. A mí lo que me gustaba era el periodismo. Mi padre tenía amigos periodistas que le decían que no se me ocurriera estudiar periodismo porque la situación estaba muy mal. Por tanto, empecé a estudiar Económicas. En el primer año de carrera llamó a casa Joaquín Jesús Gordillo, que era por entonces el responsable de los programas taurinos en TVE, para preguntarme si me interesaba participar en un proyecto que tenía en mente: un programa taurino en La 2 con gente joven, dándole un aire diferente. Al de unos días me hicieron una prueba y empecé de colaborador en un programa que se llamó “Toros2”. En ese momento me vi inmerso en este proyecto, me di cuenta que lo que realmente me gustaba era el periodismo y dejé Económicas. Durante toda la carrera estuve compaginando los estudios con la profesión, colaborando en otros medios. En 1981 me vuelven a llamar para un programa de espectáculo que se llamaba “Zarabanda”. Después pasé a la tauromaquia y a “Tendido Cero”. Eso en la televisión, porque en la radio hice informativos, magacines, programas culturales…

— Además, usted escribe semanalmente una columna de opinión en la revista de actualidad taurina 6 Toros 6. ¿Qué enfoque busca darle a sus artículos?

— No pienso en el enfoque, sino que intento buscar temas que no sean muy manidos. Que no se repitan permanentemente en todos los medios taurinos. Busco otro punto de vista de las noticias, o a veces ligar cuestiones que aparentemente no tienen relación con la tauromaquia. Por ejemplo, la semana pasada escribí un artículo sobre el paralelismo entre los toros y el circo.

— En el número 898 de la revista, usted escribió un artículo titulado “Quito sí paga traidores” que generó mucha controversia. ¿Qué opinión le merecen las declaraciones que vertió el diestro Sebastián Castella en respuesta a su texto?

— Yo jugué con la frase “Roma paga traidores” para el título de la columna. En ese momento, él se sintió ofendido por la palabra “traidor” porque decía que ejercer su profesión no significaba traicionarla. Se dieron dos ferias en Quito sin muerte, y los taurinos no podemos ceder en cosas tan fundamentales porque si no daríamos pie a una fiesta “light” que acabaría desapareciendo. Además, lo de Quito no fue una guerra taurino contra anti-taurino, sino entre el Presidente de Ecuador y el banco “Pichicha”. Hubo una polémica y yo fui duro. Posteriormente, yo también repliqué a Castella. En su día lo hablamos y se aclaró. Al final, el tiempo me ha dado la razón.

— Para finalizar, ¿qué cualidad diferencial tiene el periodismo taurino con el periodismo en general?

— Una de las cosas buenas que tiene el periodismo taurino es que abarca absolutamente todos los géneros; lo que en bastantes especialidades no ocurre. Además, siempre ha habido una tradición del periodismo taurino de cuidar y manejar muy bien el lenguaje. Literariamente es, en mi opinión, una de las especialidades del periodismo más ejemplares. Y aunque ha podido haber un cierto deterioro en los últimos años, sigue habiendo bastantes plumas que le dan importancia a la herramienta fundamental de un periodista, que es la palabra, el lenguaje. También, por la singularidad del mundo de los toros, el periodista siempre ha tenido que trabajar mucho la información. Había que ir a buscarla, porque no te la servían a través de gabinetes de prensa. Era una labor de auténtica investigación donde la comunicación y los contactos eran vitales. Por eso, yo siempre digo que el periodismo taurino le da al periodista un oficio muy sólido para desarrollar otros tipos de periodismo más acomodados, con mayor facilidad para obtener información.

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