La Selectividad de 2026 será más homogénea: las universidades buscan mayor equidad

Los ejercicios serán todavía más similares el curso que viene, después del primer gran acuerdo para armonizarlos en las pruebas de este año.
Estudiantes presentando un examen. / Pixabay.
Estudiantes presentando un examen. / Pixabay.

El proceso de homogenización de la Selectividad continúa en marcha. La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) ha anunciado este jueves la creación de un equipo compuesto por 550 expertos en las diferentes materias que conforman las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), con el objetivo de alcanzar un mayor consenso y homogeneización en las pruebas que los estudiantes deberán afrontar en 2026. Esta medida busca garantizar una mayor equidad entre los territorios, respetando al mismo tiempo las particularidades propias de cada comunidad autónoma.

El acuerdo de la CRUE se alinea con la política de armonización defendida por el Ministerio de Educación, que, a diferencia del modelo propuesto por el Partido Popular, ha descartado la creación de un examen único a nivel nacional. El hecho de que los contenidos de Bachillerato varíen según la comunidad autónoma hace inviable una única prueba para todo el país, ya que ello obligaría a simplificar los temarios, una opción que también se enfrenta a la oposición del PP.

De cara a la Selectividad de 2026, las universidades han comenzado a formar comisiones estatales de materia que desarrollarán una propuesta unificada para cada asignatura. Las propuestas, que se presentarán antes de mayo de 2025, estarán basadas en los acuerdos previos alcanzados para este año y tienen como objetivos principales mejorar la coherencia de los exámenes, armonizar los porcentajes de diseño competencial, establecer criterios de evaluación comunes y asegurar la correcta aplicación de normas gramaticales y ortográficas.

Único modelo de examen

Entre las novedades que ya se aplicarán este año, se incluye un único modelo de examen por materia, la inclusión de entre un 20% y un 25% de preguntas competenciales (que requieren combinar conocimientos de varias áreas) y una penalización por faltas de ortografía que podría llegar hasta el 10% de la nota, y hasta el 20% en los exámenes de lenguas. Además, el porcentaje mínimo de temario que debe abarcar el estudiante para conseguir la máxima nota se ha incrementado al 75%, lo que garantizará una evaluación más completa.

La CRUE ha destacado que esta armonización busca garantizar la equidad en las pruebas, un objetivo clave en un sistema educativo que permite a los estudiantes acceder a cualquier universidad pública, independientemente de la comunidad donde se hayan examinado. Esta uniformidad no solo facilitará el acceso a los centros educativos, sino que también permitirá a los estudiantes tener mayor certeza sobre las condiciones y requisitos de las pruebas.

Con la mirada puesta en las pruebas de 2026, las universidades confían en que los cambios sean recibidos positivamente tanto por el alumnado como por el profesorado, quienes tendrán tiempo para adaptar sus programas de estudio a los nuevos criterios. @mundiario

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