El Reino Unido impondrá un permiso electrónico de entrada a turistas de la UE

Aunque no es formalmente un visado, funciona de manera similar al dejar en manos del Ministerio del Interior la decisión final sobre la entrada de turistas. Se implementará el 2 de abril de 2025.
Presentación de la Autorización Electrónica de Viaje (ETA). / Ministerio del Interior del Reino Unido.
Presentación de la Autorización Electrónica de Viaje (ETA). / Ministerio del Interior del Reino Unido.

A partir del 2 de abril de 2025, los turistas de la Unión Europea que deseen visitar el Reino Unido deberán solicitar un permiso de entrada electrónico, conocido como Autorización Electrónica de Viaje (ETA, por sus siglas en inglés). Esta medida, consecuencia del Brexit, busca reforzar los controles fronterizos y digitalizar el proceso de entrada al país, aunque las autoridades británicas insisten en que no se trata de un visado.

La ETA es un nuevo requisito que, aunque no es formalmente un visado, funciona de manera similar al dejar en manos del Ministerio del Interior del Reino Unido la decisión final sobre la entrada de los turistas europeos. Los viajeros deberán solicitar la ETA a través de un formulario en línea antes de su viaje, y la autorización será válida por un período de seis meses.

El sistema, que empezará a estar operativo en marzo de 2025, permitirá a los turistas registrarse con antelación y someter su solicitud. Aunque el gobierno británico asegura que el trámite es sencillo y rápido, y que contará con una aplicación móvil que promete agilizar el proceso, la respuesta oficial puede tardar hasta cuatro días.

Los turistas de la UE que deseen viajar al Reino Unido deberán cumplir ciertos requisitos para solicitar la ETA, entre ellos:

1. Pasaporte biométrico vigente (con chip y reconocimiento facial).

2. Detalles del viaje, incluyendo el lugar de residencia y duración de la estancia.

3. Dirección de correo electrónico y método de pago válido (tarjeta de crédito o débito).

4. Pago de una tasa de 10 libras esterlinas, equivalente a entre 11 y 12 euros, dependiendo del tipo de cambio.

Este permiso permitirá a los ciudadanos europeos viajar al Reino Unido por turismo o negocios por un periodo de hasta seis meses.

¿Cómo afectará a los turistas europeos?

Desde que se concretó el Brexit, el Reino Unido pasó a ser considerado un tercer país respecto a la Unión Europea, lo que puso fin a la libertad de movimiento que permitía a los ciudadanos comunitarios trabajar y vivir en territorio británico sin restricciones. Con la implementación de la ETA, los turistas europeos perderán uno de los últimos privilegios restantes: la posibilidad de viajar al Reino Unido únicamente con un pasaporte en vigor.

El gobierno británico pretende que la digitalización completa de sus controles fronterizos esté finalizada para finales de 2025, con la ETA como pieza central de este plan.

La Unión Europea también está preparando un sistema de control fronterizo similar para los ciudadanos británicos. Se trata del Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS), que se espera entre en funcionamiento en la primera mitad de 2025. Al igual que la ETA británica, el ETIAS requerirá que los turistas británicos rellenen un formulario con sus datos personales y paguen una tasa, aunque en este caso será más baja, de 7 euros.

Este permiso, que tendrá una validez de tres años, quedará vinculado electrónicamente al pasaporte y no requerirá de renovación hasta su vencimiento. Los menores de 18 años y mayores de 70 estarán exentos del pago de la tasa.

Además del ETIAS, la Unión Europea implementará el Esquema de Entrada/Salida (EES) a partir del 10 de noviembre de 2024. Este control afectará a todos los ciudadanos no comunitarios, incluidos los británicos, que deseen entrar a la zona Schengen por un periodo corto de hasta 90 días. Sin embargo, los ciudadanos británicos con permisos de residencia en algún país del bloque comunitario estarán exentos de este esquema.

Los viajeros que no cuenten con un pasaporte biométrico deberán proporcionar datos biométricos, como huellas dactilares y una fotografía facial, al entrar en la UE. Estos datos se almacenarán en archivos digitales durante tres años, facilitando el control fronterizo.

El impacto del Brexit sigue redefiniendo las relaciones entre el Reino Unido y la UE, con cambios que afectan tanto a ciudadanos como a empresas y turistas. Las nuevas normativas buscan garantizar un mayor control, aunque también añaden complejidad a los viajes entre ambas regiones. @mundiario

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