Un recorrido por todas las orientaciones sexuales del siglo XXI

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Marcha LGBT. / Flickr.

Seguro habrás escuchado sobre los homosexuales, heterosexuales y los bisexuales, pero ¿qué hay de la pansexualidad, la asexualidad o la demisexualidad?

Un recorrido por todas las orientaciones sexuales del siglo XXI

Para muchos es un poco extraño he incomprensible entender todo el rollo sobre orientaciones sexuales e identidades de género, tanto así que estos dos conceptos suelen confundirse, cuando realmente hablan de dos cosas distintas. El primero se trata del sentido meramente sexual, es decir, la atracción física y emocional que llega a sentir una persona por otra, independientemente de su género. La segunda habla desde un aspecto psicológico, desde el sentido y la percepción que una persona tiene al sentirse como mujer, hombre o genderqueer (género no-binario), dejando de un lado aspectos físicos y biológicos.

Las distintas orientaciones que todos creen nuevas llevan entre nosotros un par de años, parte de la historia son los casos de Oscar Wilde, Salvador Dalí o Alan Turing, y hay muchos más, solo que en el pasado la presión social era más fuerte y establecían que la orientación sexual solo tenía un camino, si eras hombre solo podías relacionarte física y emocionalmente con una mujer, y si eras mujer solo podías relacionarte con un hombre.

Pero ahora muchos se han revelado, a partir de los 80 hasta ahora, la sociedad se ha vuelto un poco más abierta, y solo un poco porque esto ocurre en determinados países con ciertas culturas, mientras que en otros aun predominan los estigmas y señalamientos hacia aquel que tiene un sentido distinto sobre a quién decide querer o el cómo decide comportarse. Ahora bien, no deja de ser complicado todas las orientaciones que han nacido en los últimos tiempos, a veces pensamos que encasillarlos a todos dentro de la comunidad LGBT está bien, pero realmente este árbol tiene muchas más ramas que complican la vista de todo el panorama.

Los patrones monosexuales y polisexuales

Antes de empezar a diseccionar y entender a la comunidad LGBT, hay que aprender sobre los dos términos que la engloban, la monosexualidad se refiere a un sentido único que se refleja en la atracción sexual por una determinada identidad de género, y solo se siente algún tipo de sentimiento hacia un grupo específico. Dentro de esta categoría se encuentran los heterosexuales y los homosexuales, puesto que en ambos casos se sienten atraídos en un solo sentido y no comparten una atracción distinta por otro géneros, es decir, una mujer homosexual o lesbiana solo se sentirá atraída por otra mujer, dentro de su deseo tanto físico como emocional no habrá cabida para un hombre, un bisexual o cualquier otro género.

Por otra parte la polisexualidad es lo opuesto a la anterior, este patrón se refiere a la atracción sexual y emocional hacia distintos géneros, haciendo referencia especialmente hacia aquellos que entran dentro de un grupo determinado como la bisexualidad, diferenciándose de la pansexualidad que engloba a todos.  

La comunidad LGBT y sus miembros

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Bandera arcoíris, símbolo de la comunidad LGBT. / Pixabay.

Este muy conocido colectivo es el que cuenta con una mayor proyección mundial, Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales, su bandera es un arcoíris que ya ha recorrido una gran cantidad de países para hacerse notar y en especial para que sus derechos sean reconocidos.

La homosexualidad es la atracción que siente una persona hacia otra de su mismo género, de ella nacen los términos gay y lesbiana, el primero para referirse a los hombres atraídos por otros hombres y el segundo usado solo por las mujeres. Así mismo, los términos han recibido una mayor atención por ser los primeros conocidos, tienen un mayor número de personas que se identifican como gays o lesbianas y por él, han empezado a conocerse otros sinnúmero de orientaciones, nacidas a partir del deseo humano de sentirse identificado.

Por otra parte, la bisexualidad es cuando la persona se siente atraída tanto por hombres como por mujeres, en ocasiones la atracción tiende a ser de mayor preferencia hacia un género sobre otro, pero de igual manera sigue manteniendo el deseo por ambos.  Ahora bien la transexualidad es mucho más complicada y va más allá de la orientación sexual, puesto que también incurre la identidad de la persona. Un transexual no se identifica con el género con el que nació, es decir, si nace hombre, el realmente se siente como una mujer, por lo que desea transformase y adecuarse al género que desean o sienten pertenecer.

¿Pertenecen los intersexuales a la comunidad LGBT?

El colectivo suele ser utilizado para englobar a muchas personas y géneros, pero al fin y al cabo, depende de la propia persona si desea o no ser encasillado dentro de él. Muchos intersexuales preferirían que la comunidad pase llamarse LGBTI para poder hacer referencia a ellos, pero esto aún no ha ocurrido, por lo que al igual que muchos otros, prefieren no ser encasillados. Por otro lado, la descripción de un intersexual también va más allá de la atracción que puedan sentir por otro individuo.

Un intersexual presenta una incompatibilidad entre el sexo con el que nació y sus genitales, es decir, su caso pasa a ser algo más físico y genético.  Hay que aclarar que no es un hombre y mujer a la vez, esto físicamente es imposible, pero el intersexual nace con características que no corresponde a los de su género, encierra casos como el nacimiento de un individuo que tenga el clítoris un poco más largo que el promedio o nacer con un escroto que esta divido de manera semejante a los labios vaginales.

El amor ilimitado de la pansexualidad y el amor nulo de asexualidad

Esta orientación busca romper con todo encasillamiento, los pansexuales se sienten atraídos por cualquier género, sin discriminar o excluir. Van más allá de los géneros de hombre y mujer y no se autolimitan; tampoco puede ser considerados como bisexuales, puesto que ellos si dependen del sentido “hombre y mujer”, mientras que los pansexuales reniegan de orientaciones y géneros.

Del otro extremo se encuentra la asexualidad, que es sentir cero deseo sexual, las personas asexuales sencillamente no desean a nadie, no puede clasificarse como abstinencia puesto que en ocasiones tienen sexo para complacer a la pareja. Un aspecto interesante de los asexuales, es que si sienten amor, es decir, pueden enamorarse y ser personas románticas, pero ellos preferirían dejar a un lado la parte sexual de la relación.

Ahora bien, de este último, se deriva la demisexualidad, que es la atracción recurrente que siente una persona únicamente hacia otra con la que anteriormente haya tenido alguna clase de relación cercana. Es decir, el demisexual solo desea relacionarse con alguien con quien haya desarrollado lazos emocionales muy fuertes. Pasando a estar a medio camino de un asexual, debido a que si no se está con la persona por la que desarrollaron un ‘enamoramiento’ no sentirán ningún tipo de deseo por nadie, independientemente del género.  

La orientaciones sexuales en el mundo

Un estudio realizado por la Universidad de California en Estados Unidos, reveló que más de 8 millones de adultos en su país se sienten identificados como miembros de la comunidad LGBT, esto sin incluir al grupo de jóvenes que vienen a tomar el relevo, puesto que en muchos casos los investigadores sugieren que se encuentran en una etapa inmadura y aún se encuentran experimentando.  De igual forma, el estudio arrojó que más de 18 millones de personas habían mantenido relaciones sexuales con personas del mismo sexo pero no se consideraban necesariamente parte de la comunidad.

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Representación artística de una marcha LGBT. / Flickr.

 

En el mundo hay una gran cantidad de personas que no se sienten identificadas como hombre o mujer, ni mucho menos se siente atraídas hacia alguno en particular, a pesar de esto la homosexualidad se encuentra penada y castigada con la muerte en 5 países, los cuales son Arabia Saudí, Sudán, Irán, Mauritania y Yemén; mientras que en otros 71 países se encuentra penada con castigos de cadena perpetua.

Por otro lado, 14 son los países que han legalizado el matrimonio homosexual, España, Holanda, Noruega, Suecia, Argentina, Islandia, Dinamarca y Francia son alguno de ellos.  Mientras que en países como Estados Unidos, México o Brasil, depende de la región.

En definitiva en algunas partes ya han aprendido a respetar las preferencias de otras personas, pero en muchos otros siguen juzgando y atacando a los que son distintos, algo que a la larga solo genera violencia, descontento, desprecio y opresión, para evitar esto hay que partir de la educación que se les da a los jóvenes para que aprendan a tomar los cambios con normalidad y generar vías de respeto y aceptación.  

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