El profesor y benefactor padrones José María Vidal Cepeda

Dio curiosos cambios a su vida. Nació a finales del siglo XIX, estudió latín, se hace piloto, fue profesor en Cuba... De regreso se dedicó a lo que le gustaba: dar clases.

13144750780028_opt
Placa en Padrón.

José María Vidal Cepeda nació en Extramundi (significa “fuera del mundo”, un bonito nombre para una aldea de Padrón) el 22 de Julio de 1823. Estudia, y se licencia primeramente latín y filosofía. Más tarde da un cambio radical en sus estudios al obtener el título de piloto. Embarca y viaja por diversas rutas del mundo hasta recalar en Cuba. Allí en la isla, perla de la corona española, empieza a dar clases y descubre la enseñanza, su verdadera vocación. En 1851 regresa a Padrón. Solicita entonces a la reina borbona Isabel II poder exami­narse de maestro sin haber pasado por la escuela de enseñanza, la normal. Aprueba todas las asignaturas y la reválida con sobresaliente, estableciendo un colegio en Padrón con autorización del gobernador civil. Dedica su vida a enseñar a los jóvenes de la villa. Más tarde se casa con Arminda Astray.  Desgraciadamente a los cinco años, en 1871, enviuda. Más tarde mueren sus tres hijos. El cardenal de Santiago Martín de Herrera (1899-1922) le felicita por dar enseñanza gratis a los pobres, por su enseñan­za y alumnos.

Don José María fue un gran benefactor para la villa de Padrón a la que donó todos sus bienes. Entre sus donaciones figuran las escaleras de Santiaguiño do Monte, las escaleras al convento del Carmen, la urna y acceso­rios de la procesión del Viernes Santo (de boj, caoba y hueso) el Cristo es articulado y sale en procesión desde 1894. También pagó las lámparas de la iglesia de Iria Flavia y la araña del altar del convento del Carmen. En el año 1900 pagó el muro del Santiaguiño, a la izquierda,  entre la ermita y las rocas.

Murió el 14 de abril de 1907 siendo enterrado en el cementerio de Adina, Iria Flavia. En el testamento deja herederos de todos sus bienes a los pobres de Padrón. En 1909 se descubrió una placa en la casa donde murió. Padrón le dedicó la calle Vidal Cepeda, antes Pescadería.

Comentarios