De la primera Khaleesi, madre de dragones sevillana al insuperable ‘Quevinconne de Jesú’
Con motivo del nacimiento de una niña sevillana llamada Khaleesi, madre de dragones, la analista social María Fidalgo Casares, hace un repaso a las modas de los nombres en la sociedad española .
"Puede ser la primera persona en España con ese nombre", exhibía orgulloso Iván Díaz, padre de la primera Khaleesi española, mostrando a los medios el libro de familia.
Nacida el pasado 9 de enero, en Sevilla, Khaleesi -madre de dragones- Díaz Cubero, es la primera bebé española inscrita con el sobrenombre del popular personaje de Daenerys Targaryen. Los padres han declarado que querían un nombre que no fuese habitual, y que eran fans de “Juego de Tronos”.
Era cuestión de tiempo. De hecho, de la misma serie hay constancia de decenas de inscripciones con el nombre de Arya, la hija menor de la casa Stark.
Ya sabemos que algunos españoles son muy "noveleros" y cuando algo les gusta, les gusta hasta el extremo de ser capaces de "estigmatizar" a sus hijos con algo que puede tener sentido en su momento, pero dentro de un tiempo no lo tendrá. Ya vereremos qué significará para la niña el llamarse toda la vida Khalessi -madre de dragones- Díaz.
Dada la tradición católica española de nuestro país, hasta los años 60, se ponían exclusivamente nombres de santos o vírgenes. Como las familias eran muy numerosas, a veces se agotaban los nombres de la parentela y les caían a los pobres niños el nombre del santo del día que podía ser normalito o caerles un Desiderio, Honorato o Recaredo.
Ya a fines de los 60 llegaron nuevas modas y nombres nuevos como Belenes, Olgas y Yolandas que, según como fuera el cura que las bautizara, o bien se negaba en banda o bien las aceptaba colgándoles el María delante o detrás.
Con la democracia todo cambió y aparecieron nombres extranjeros. La primera mediática fue la hija de Manolo Escobar que se llamaba Vanessa, tal vez porque su madre era alemana, y aparecieron montones de Vanessas - nombre que ha degenerado últimamente en nombre " polingonero" ejemplarizado en "la Vane" del personaje de los Morancos-. Después las Jennifer's y las Elisabeths a montones.. Y aunque los nombres de hombre eran un poco más comedidos, el Jonathan y el Christian también hicieron estragos.
Además incoherentemente, estos padres a los que les refanfliflaba totalmente el santoral católico, solían exigir de modo furibundo que sus vástagos fueran bautizados de la forma más tradicional con el nombre de marras: en la iglesia y con batón de cristianar.. Y los pobres curas -que lógicamente se negaban con el contundente argumento de que “si quieres bautizar a un hijo dentro de la fe católica le pones un nombre católico y si no, pues no lo bautizo”- se veían entre la espada y la pared y se les tildaba de reaccionarios por lo que terminaron por claudicar y echar agua bendita sobre las cabezas de Sheilas, Sorayas,Alexanders, Shakiras,... Porque erre que erre, la gente quería poner sus nombres exóticos, pero bautizados con el rito católico
Con los nuevos aires democráticos aparecieron- aunque muy pocas afortunadamente - niñas llamadadas Libertad y de niños, algún Ernesto Che o incluso algún Vladimir que milita actualmente en primera fila de la política. Los socialistas apostaron todos por el Pablo.
Sí tuvieron más eco los efluvios autonómicos y los nombres propios en lengua vernácula.. y los Iñakis, Arantxa, Jordis y Peras, Andalucías y en Galicia el Yago o Breogán camparon por sus anchas.. con tanto éxito que llegaron a traspasar a otras comunidades, desvirtuando su sentido, tanto que hoy te puedes encontrar en plena meseta castellana niñas que se llamen Ainhoas, o Gorkas en las Alpujarras El surrealismo también afectó a las grafías y resulta que en algunos el parecido con el original resultaba casi indescifrable - siempre duplicando letras y extranjerizando hasta el límite de lo posible, haches intercaladas, kas e y griegas.. Hasta los hechos luctuosos tuvieron su reflejo en los nombres de los niños y el secuestro de aquella Melodie Nakachian, hija de aquella cantante de look imposible Kimera que parecía un King Africa asiático- hizo nacer a decenas de Melodys -como la del baile del gorila-. De concursos nacieron decenas de Chenoas y Giselas y el nombre de David vivió una época de gloria por el tandem Bisbal-Bustamanante
También es curioso comentar como sobre todo en Andalucía, -que normalmente son muy respetuosos en atender a los compromisos del padre o del suegro-, aparecieron compuestos nombres surrealistas como Jennifer del Rocío, Maickel Antonio, Shakira de los Remedios... algo en lo que al fin y al cabo también cayó nuestro español más internacional Antonio Banderas que puso a su hija Stella del Carmen.
Hoy, parece que las cosas se han atemperado y salvo excepciones como la Khalessi Díaz, vuelven los nombres clásicos. Aunque las tribus pijas siguen apostando por los nombres medievales como Rodrigo, Pelayo, Jimena, o Mencía - el pijísimo Borja se ha abandonado porque su popularidad había trascendido a las clases más bajas y entonces claro, ya había perdido su caché.
Como comentamos al principio, ayer nació en Sevilla la primera Khaleesi. Seguro que cae algún Taironlannister, haciendo simbiosis nombre y apellido con apellido como aquel niño que se llama Davibisbal todo seguido o el andaluz" quevinconne de Jesú" que desde luego es insuperable y tiene toda la gracia del mundo.
