El precio del alcohol está relacionado con los casos de cáncer de hígado
Un nuevo estudio pronostica que encarecer el alcohol puede reducir en un 5% los casos de cáncer de hígado.
Incrementar el costo de las bebidas alcohólicas puede llegar a reducir en un 5% los casos de cáncer de hígado y de un 7% en enfermedades crónicas del hígado de aquí a 2030, así lo revela un nuevo estudio, presentado recientemente en el Congreso de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL, por sus siglas en inglés).
La investigación es un modelo que se ha realizado con datos de tres países (Francia, Países Bajos y Rumania), pero según María But, consejera de Salud Pública de la EASL, son cifras que se podrían extrapolar a prácticamente toda Europa (incluida España), “el continente con mayores tasas de consumo de alcohol del mundo”.
¿En qué consiste el estudio?
El informe que se presenta en Viena recopila datos epidemiológicos y de ingesta de alcohol de los tres países, calcula las previsibles bajadas de consumo (que ya se han visto en países como Reino Unido) y las proyecta a la repercusión que tendría en las enfermedades hepáticas.
Los investigadores han probado esta simulación con tres modelos impositivos y de precios. Llegaron a la conclusión que el que mejor resultado da es imponer un precio mínimo de un euro por cada unidad de alcohol, una medida usada en investigación que equivale a 10 gramos de alcohol puro, independientemente de en qué bebida se sirva. Sería algo menos de lo que contiene una lata de cerveza.
En caso de aplicarse, una botella de cualquier destilado con un 40% de volumen alcohólico no podría venderse por menos de 24 euros, ni una de vino por menos de siete. En definitiva, el estudio evidencia que el precio del alcohol tiene un efecto directo en la incidencia de patologías relacionadas con el hígado.
De hecho, en los tres países que han servido como modelo, las estimaciones indican que las reducciones servirían para evitar de aquí a 2030 unos 11.550 casos de enfermedad hepática crónica y 7.921 de cáncer de hígado, en comparación con no hacer nada. En Francia, incluso, supondría un ahorro de más de 600 millones de euros para la sanidad pública.
¿Nuevos impuestos al alcohol?
Los investigadores reconocen las dificultades de añadir nuevos impuestos al alcohol y que este tipo de tasas son “inherentemente regresivas”, ya que los hogares de menores ingresos pagan una mayor proporción de sus ingresos a cualquier impuesto adicional. Una excusa que las industrias del alcohol a menudo usan en contra de la implementación de tales políticas. “Ellos afirman que estos impuestos tendrán un impacto negativo en las capas más pobres de la población y, por lo tanto, son injustos. El contraargumento a esto, sin embargo, es que la mala salud relacionada con el alcohol y la dieta también son regresivos y afectan desproporcionadamente a las poblaciones de menores ingresos. Estas son generalmente más propensas a sufrir enfermedad hepática crónica y, en consecuencia, se verían afectados positivamente por dicha tributación”, afirma el estudio.
El informe también señala la importancia de generar conciencia y promover hábitos saludables, así como ofrecer alternativas atractivas y accesibles a los consumidores. Por ejemplo, fomentar el consumo de bebidas sin alcohol o de menor graduación alcohólica, así como promover estilos de vida equilibrados y activos. “Este estudio se suma a la evidencia para apoyar la implementación de medidas fiscales, incluyendo impuestos para cambiar los entornos de consumo con el tiempo, lo que permite a los países ajustarse en otras áreas”, finaliza. @mundiario