¿Podría un jabalí tener más derechos que una persona ante un atropello?
La reforma de la ley de seguridad vial que se está tramitando en el Senado exime de culpas a los propietarios de los cotos de caza en caso de atropellos en la vía pública.
Los atropellos de animales salvajes son un grave problema, sobre todo en aquellos lugares donde abundan especies de gran talla, como jabalís, corzos o caballos. Debido a su gran tamaño y peso, y sobre todo a su velocidad, pueden aparecer repentinamente en la vía sin tiempo de reacción para el conductor, con lo que el impacto es inminente. Desgraciadamente este tipo de siniestros, unos 15.000 al año, suelen suponer graves daños materiales en el vehículo e incluso daños personales a los ocupantes. Solo en 2012 ha habido 586 heridos leves, 51 heridos graves y 4 fallecidos, en 484 siniestros con víctimas.
La ley ha dado bastantes vuelcos al respecto en los últimos tiempos, así tras la última reforma de 2005 se fijaban una serie de supuestos para establecer la culpabilidad, algo prioritario a la hora de solicitar indemnizaciones. Así la responsabilidad sería del coto en caso de que se demostrase como causa un vallado deficiente, o bien fuese causado por actividades de caza. Mientras que el conductor sería el responsable en caso de haber incumplido las normas de circulación. Incluso quedaba un aspecto imputable a la responsable de la vía, si su mala conservación era la causa.
Nueva ley
Sin embargo de aprobarse el anteproyecto de Ley de Seguridad Vial sin modificaciones, el conductor pasaría a ser el responsable del atropello en todos los casos. La única salvedad es que el atropello se produzca en el transcurso de una cacería o las 24 horas posteriores, y cito textualmente sólo “de animales mayores que un zorro”.
Así si un día circulamos tranquilamente por una carretera de noche y un jabalí aparece repentinamente en la vía, el atropello será culpa nuestra en casi todos los casos. La cuestión no es baladí, porque esta responsabilidad implica responder frente a los daños que cause al accidente en nuestro vehículo, personas e incluso bienes de terceros. Eso sí, al menos no podrán reclamarnos el valor de los animales arrollados, aunque la ley no establece quien es el que se “cobra” la pieza.
Lo más curioso es que si el atropellado es un peatón que cruza por un lugar de visibilidad nula sin que el conductor tenga tiempo de reacción, y existen testigos que pueden demostrarlo, el conductor sí podría exigirle responsabilidades sobre el accidente y todos los daños caudados, incluidos los del automóvil.
Ojo con el seguro
En caso de circular con un seguro obligatorio, lo que comúnmente se conoce como “a terceros” los daños sufridos por el conductor y el vehículo quedarían potencialmente fuera de coberturas, con lo que podría suponer en caso de secuelas o fallecidos En cualquier caso es conveniente informarse de cada caso particular, pues hay muchas compañías que incluyen el atropello a animales dentro de las coberturas básicas, o por un pequeño incremento del precio.
Respondiendo a la pregunta del titular, podría afirmarse que sí, si se aprueba el anteproyecto de ley, una persona tendrá menos derechos frente a un atropello que un animal cinegético, y por añadidura sus propietarios. Así, mientras que hay varios supuestos que implican la responsabilidad de un peatón en caso de atropellos, el animal cinegético disfrutará de una prioridad de paso “de facto” en todas las vías que atraviesen un coto. Y el 76,6% de la superficie de España está acotada.
Con esta medida se corre el riesgo de que se relaje el control del vallado de los cotos, así como la señalización de las carreteras, al ser siempre el conductor el culpable sea cual sea la circunstancia del atropello. Además no cabe duda que el “lobby” de la caza ha tenido mucho que ver en la redacción de este artículo de la nueva ley. Es evidente que un sector que mueve unos 3.000 millones de € al año, puede hacer mucha fuerza. Pero en la misma línea parece razonable que un negocio con esas cifras debiera responsabilizarse de alguna forma de los animales que son su fuente de ingresos.