El paso de migrantes por la selva del Darién rompe récords bajo la sombra del Clan del Golfo
Un nuevo informe de Human Rights Watch revela que más de medio millón de personas han cruzado el Tapón del Darién en el último año, enfrentándose a peligrosos senderos y abusos por parte del Clan del Golfo.
En medio de una crisis humanitaria sin precedentes, el inhóspito Tapón del Darién, que demarca la frontera entre Colombia y Panamá, se ha convertido en el escenario de una travesía mortal para más de medio millón de personas en el último año. La mayor parte de estos migrantes, provenientes principalmente de Venezuela, Haití y Ecuador, se embarcan en esta peligrosa travesía con la esperanza de llegar a Estados Unidos, enfrentándose a abusos, violencia sexual y desafíos extremos en la densa selva.
El informe Este infierno era mi única opción publicado este jueves por Human Rights Watch (HRW) arroja luz sobre la cruda realidad que enfrentan estos migrantes. La documentación detallada confirma que la crisis se ha exacerbado, impulsada en gran medida por el control que ejerce el Clan del Golfo en el lado colombiano del Darién. Este grupo armado no solo regula las rutas que los migrantes pueden utilizar, sino que extorsiona, controla y establece normas de conducta mediante la violencia, según el informe.
El aumento vertiginoso en el número de migrantes que cruzan el Tapón del Darién se refleja en las cifras: más de 130.000 personas en 2021, 250.000 en 2022 y más de 457.000 solo entre enero y septiembre de 2023. Este fenómeno, según HRW, se atribuye en parte a las restricciones de movimiento impuestas por varios países sudamericanos hacia México y Centroamérica, promovidas en ocasiones por el Gobierno de Estados Unidos.
Un infierno en la tierra
El terreno empinado y resbaladizo, los ríos caudalosos y las condiciones extremas han convertido el Darién en un auténtico infierno en la tierra. La "Loma de la muerte" y el "Río de la muerte" son denominaciones que los propios migrantes han asignado a los puntos más difíciles de la travesía, donde numerosas personas han quedado atrás.
El informe de HRW aboga por la necesidad urgente de establecer una respuesta respetuosa de derechos para proteger a quienes huyen de las crisis de derechos humanos en la región. Se sugiere la implementación de un régimen de protección temporal para toda la región que otorgue a venezolanos y haitianos un estatus legal por un plazo razonable y renovable.
La situación en el Tapón del Darién pone de manifiesto las consecuencias de las políticas migratorias fallidas en el hemisferio y destaca la urgencia de nuevas medidas de alcance regional. @mundiario