Un nuevo incendio en Hollywood agrava la crisis de fuegos en Los Ángeles

Los incendios que cercan Los Ángeles han dejado cinco muertos, miles de edificaciones destruidas y forzado la evacuación de casi 100.000 personas.
La destrucción en Los Ángeles tras el paso de hasta cinco incendios en pocos días. / @jacksonhinklle.
La destrucción en Los Ángeles tras el paso de hasta cinco incendios en pocos días. / @jacksonhinklle.

La ciudad de Los Ángeles enfrenta una de las crisis más graves de su historia reciente con cinco incendios forestales que continúan fuera de control. El más reciente, denominado Sunset, se desató en las colinas de Hollywood, añadiendo más caos a una situación ya desesperada. Los otros cuatro incendios, conocidos como Palisades, Eaton, Hurst y Lidia, han arrasado más de 11.000 hectáreas, destruido 1.500 edificios y obligado a evacuar a cerca de 100.000 personas, dejando un saldo de cinco fallecidos.

El incendio Sunset: una amenaza en el corazón de Hollywood

El fuego Sunset, iniciado la tarde del miércoles, avanza rápidamente en una de las zonas más densamente pobladas de Los Ángeles. La región afectada incluye lugares emblemáticos como el Paseo de la Fama, el Hollywood Bowl y los teatros Chino y Dolby, símbolos de la ciudad y del entretenimiento mundial. La jefa de bomberos de Los Ángeles, Kristin Crowley, advirtió que "la situación sigue siendo extremadamente peligrosa" e instó a evacuaciones inmediatas en el área comprendida entre la carretera 101, Mulholland Drive y el bulevar Hollywood.

El combate aéreo fue clave para frenar temporalmente el avance del Sunset, aunque los fuertes vientos iniciales dificultaron las operaciones en los incendios activos en otras zonas. Más de 1.700 bomberos, con refuerzos llegados de estados como Arizona, Oregón y Utah, trabajan sin descanso en múltiples frentes.

El Palisades y Eaton: los incendios más destructivos

El incendio Palisades, localizado en la costa del Pacífico, ha sido el más devastador hasta ahora, destruyendo más de 1.000 estructuras, incluidas residencias y negocios. Por su parte, el Eaton ha arrasado 4.000 hectáreas y dejado entre 200 y 500 edificios destruidos al este de la ciudad. La llegada de vientos más suaves, con velocidades de hasta 32 km/h, ofrece una leve esperanza de contención para estos dos siniestros, aunque el riesgo sigue siendo elevado.

Chad Augustin, jefe de bomberos de Pasadena, destacó la ardua labor de los equipos desplegados en el Eaton: “Nuestros hombres están exhaustos, pero seguimos luchando”. La ayuda aérea, reforzada con 16 helicópteros y siete aviones cisterna, promete ser crucial en las próximas horas para contener el avance de las llamas.

Impacto económico y social

La respuesta inicial de las autoridades ha sido objeto de críticas, especialmente hacia el Departamento de Agua y Energía (DWP), cuya incapacidad para mantener la presión de los hidrantes en áreas críticas complicó las labores de los bomberos. Según la compañía, el problema se debió a la “tremenda demanda” de agua por parte de residentes que intentaban proteger sus hogares con mangueras domésticas.

Además, más de 183.000 personas enfrentan cortes de electricidad preventivos, mientras que otras 230.000 sufrieron interrupciones no planificadas debido a los fuertes vientos. Las cifras podrían aumentar, ya que cerca de 400.000 personas están bajo alerta de posibles suspensiones del servicio.

Los incendios han generado un impacto económico preliminar estimado en 57.000 millones de dólares, según la consultora AccuWeather. El Distrito Escolar de Los Ángeles, el segundo más grande del país, suspendió las clases en más de mil planteles, afectando a medio millón de estudiantes. Las autoridades locales han prometido distribuir alimentos para los alumnos de familias con bajos recursos, una medida urgente en medio de la crisis.

Aunque las autoridades son optimistas respecto al amainamiento de los vientos, los incendios siguen fuera de control en varios frentes. Las próximas horas serán decisivas para evitar que las llamas sigan devastando una ciudad ya sumida en el caos. Entretanto, Los Ángeles, atrapada entre el fuego y el humo, enfrenta un desafío monumental para proteger a sus habitantes y recuperar una normalidad que parece cada vez más lejana. @mundiario

 

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