No solo Melanie y Antonio se lo preguntan... ¿con quién se queda el perro?

Melanie Griffith sin su famoso tatuaje.
Melanie Griffith sin su famoso tatuaje.

Melanie Griffith ha borrado su tatuaje y está negociando la custodia de sus perros con Antonio Banderas. Problemas comunes con los famosos pero... ¡ojo, que nosotros no lo somos!

No solo Melanie y Antonio se lo preguntan... ¿con quién se queda el perro?

Melanie Griffith ha borrado su tatuaje y está negociando la custodia de sus perros con Antonio Banderas. Problemas comunes con los famosos pero... ¡ojo, que nosotros no lo somos!

Todo el mundo ha escuchado esta semana en la televisión o ha leído en cualquier revista la noticia de la semana: Melanie Griffith y Antonio Banderas se han divorciado. Así son los telediarios. Al parecer, ella ya se ha borrado su famoso tatuaje, al más puro estilo “amor de madre”, y están negociando la custodia de sus tres perros.

Esto me obliga a preguntarme si Melanie y el resto de mujeres famosas son humanas o realmente nos están engañando para que las personas de a pie pensemos que siempre se sienten fabulosamente bien, da igual el momento de su vida que estén atravesando y lo truculento que sea.

El que más y el que menos ha tenido rupturas y yo, en concreto, estaba fabulosamente bien, sí,  pero en mi cama, debajo de las mantas. O en el sofá con un buen bol de helado de chocolate. ¿Dónde está el mito de que cuando te sientes mal se te quita el apetito? Al contrario, y cuanto más dulce, mejor.

No es fácil volver a hacer vida de soltero… Espera, ahora que lo pienso… No tienes con quién discutir por decidir quién baja la basura, ni ver el fútbol si a ti no te apetece, ni pelearse por quién baña al perro… ¡Los perros sí que son un motivo de discusión!

Como Melanie y Antonio, hay muchas parejas que deciden tener un perro, o varios, en casa. Pero… ¿y si se separan? En el caso de los niños, ellos mismos pueden decir con quién prefieren vivir, pero ellos se alegran de ver a cualquiera de las dos partes implicadas en la disputa por la custodia canina, viven ajenos a toda la basura de la ruptura de aquellos que antes se querían.

Yo creo que, en cualquier momento, se creará un contrato estándar para este tipo de situaciones. Las semanas impares con uno y las pares con otro, o algo así. No se hace uno ya a la idea de no verlo correteando por casa después de tanto tiempo; al perro, digo.

Pero lo peor sin duda de una ruptura con perro por el medio es que aquel del que quieres la custodia durante todos los días del año esté peor que tú. Que llore si lo ve de lejos por la calle, que se quede esperando al otro lado de la puerta a la hora que vuelve de trabajar... Quizá quien necesite el helado sea mi perro. Me dan ganas de llamarle traidor, pero no puedo, en el fondo lo entiendo.

Aunque, pensándolo bien, lo peor no es que tu perro llore por las esquinas porque le falta esa persona a la que tú, quizá, no quieras ver. No. Lo peor es tener un tatuaje de “amor de novio” y no disponer del capital de Melanie Griffith, que se deshizo de él al día siguiente de separarse. Estos ojos han visto como personas han puesto a su hijo el nombre de su ex para poder disimular ese corazón que llevan en el omóplato. Hay rupturas amistosas, pero ¿y si no lo es? Yo creo que no merece la pena tener que oír el nombre de esa persona a la que no quieres ver ni en fotografía durante el resto de tu vida. Un anillo con algo grabado es suficiente. En caso de acabar mal, lo puedes vender al “compro oro” que, seguramente, tengas al final de la calle y fin del problema.

Chicos y chicas, estáis queriendo por encima de vuestras posibilidades. No somos famosos… Mimad a vuestro perro como si no hubiera mañana para que, de ser necesario, os quiera más a vosotros, y ojo con lo que os tatuáis... que nunca se sabe. @reipardorguez

No solo Melanie y Antonio se lo preguntan... ¿con quién se queda el perro?
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