Consumes la lenta hierba y exploras la indolencia del animal

Consumes la lenta hierba y exploras la indolencia del animal. Nada nos ha bendecido mientras caminábamos una al lado de la otra sin la sensación de morir. Nuevo microrrelato.

Foto de Pati Gagarin.
Foto de Pati Gagarin.

Consumes la lenta hierba y exploras la indolencia del animal. Nada nos ha bendecido mientras caminábamos una al lado de la otra sin la sensación de morir. Nuevo microrrelato.

 

No regreses a la superficie. Permanece en el fuego que desola los juncos. No hay rama verde que sea observada por las alimañas, ni existe el tiempo. La deriva, los anzuelos en la madera y el chapoteo de la mano joven sobre la luz de agua recordaremos en algún momento de ansiedad. Los pozos permanecen como nosotros, sin abrigo. Consumes la lenta hierba y exploras la indolencia de ese animal que una vez golpeó contra la pared para no golpearte a ti, solamente a ti, con más fuerza. Los caminos nunca son benévolos. La tierra no gira sobre sí misma; es su recuerdo lo que quedaba después del Dios y de su palabra. Todo bastaba para que sanáramos, pero los mismos caminos se llenaron de cruces y el pájaro de fuego, lo supimos temprano, fue una mentira.

 

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