Las maravillas de resaltar nuestro pasado y aprender del mismo

Protestas en EE UU. Pexels.
Protestas en EE UU. / Pexels.
Existió colonización, existieron masacres injustas y esclavitud. Ignorar o pelear con el pasado podría abrir brechas más profundas entre las personas al revivir antiguos odios o rencores. La historia está ahí para no repetirla. 
Las maravillas de resaltar nuestro pasado y aprender del mismo

La muerte de George Floyd a manos de la policía en Minneapolis ha desatado una ola de protestas en todo el país; algunas de las cuales se tornaron violentas y han dejado una gran cantidad de locales destruidos y personas maltratadas. El derecho constitucional a expresarnos y a luchar por nuestros valores, porque no exista la discriminación, porque respeten las diferencias de género, raza y más. Protestar sin hacer daño al prójimo es un derecho. Pero hacer valer los derechos no es lo único que el movimiento Black Live Matters ha generado en las últimas semanas.

Ciudadanos se han dedicado a exigir el retiro de estatuas y monumentos relacionados con la esclavitud, o supremacía blanca. Las exigencias no paran allí, recientemente residentes de la ciudad de Plantation en el condado de Broward, comenzaron una petición para renombrar la ciudad; petición que el viernes acumulaba ya más de 3 mil firmas. El creador de este proyecto asegura que el nombre de Plantation representa el “pasado racista y confederado” de la misma. Cabe recordar que la ciudad fue incorporada en 1953 y su nombre obedece, según el sitio web de la ciudad, a la Everglades Plantation Company que era la dueña del terreno. 

Surge la pregunta de si es importante reescribir el pasado, al retirar las cosas que pueden ser dolorosas para un cierto número de personas. Es cierto que es necesario luchar por una equidad e igualdad en todo el sentido de las palabras para todos los seres humanos. Sin embargo, ignorar o pelear con el pasado podría abrir brechas más profundas entre las personas, al revivir antiguos odios o rencores. También es de suma importancia resaltar que quizá estos monumentos, sean la única manera de que las generaciones futuras tengan presente los actos terribles que se cometieron en el pasado para evitar repetirlos.

Es igual que pensar necesario el cierre o destrucción definitiva de Auschwitz por contener recuerdos que sin duda son dolorosos para la comunidad judía. Pero esto evitaría que se experimentara, en un futuro, el verdadero horror de los campos de concentración. No es lo mismo leer que ver. Todos tenemos el derecho de visitar Berlin, una de las ciudades que mas disfruto por su riqueza histórica, aunque el dolor vivido ahí haya sido de fuera de este mundo. Hoy los alemanes no son unos verdugos ni nazis. Y también les duele a muchos su historia.

Pero la historia está ahí para no repetirla, y mas fuerte es tener una administración en el país, como la del presidente Donald Trump, que se ha mostrado racista. Que solo menciona el nombre de George Floyd para hablar del desempleo, y no de el verdadero problema de diferencias que existe en el país. Todo es un balance. La libertad de expresión debe tener grados de respeto.

No podemos cambiar el pasado. Eso deberíamos saberlo. Existió colonización, existieron masacres injustas y esclavitud. Como dirían las mamás “no hay por qué llorar sobre la leche derramada”, y los ciudadanos españoles o ingleses de hoy no tienen por qué cargar con la culpa de lo que ocurrió hace más de 200 años. También es importante reconocer que lo que somos hoy, el mundo en el que hoy vivimos con las comodidades que hoy tenemos quizá no existirían sin los acontecimientos dolorosos del pasado. No significa que tengamos que glorificar la violencia de antes, significa que debemos reconocer que existió, aceptar y abrazar el pasado para cerrar heridas y poder avanzar hacia un mejor futuro como comunidad. Tampoco significa que debamos justificar o celebrar la violencia, verbal y física, que existen en medio de las protestas. Los saqueos son vandalismo, y como tal debe ser castigado por la justicia norteamericana, el maltrato policial a blancos negros o asiáticos también. Lo he escrito en varias columnas. Lo mas tormentoso que vivimos ahora es la intolerancia. 

Qué maravilloso es poder resaltar la riqueza de las diferentes razas y culturas que habitan un país como EE.UU. y reconocer el gran aporte de todas al desarrollo de un país que sabe sobreponerse a grandes y variados retos. @sabinacovo en @mundiario

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