La maleta de Jemma Mitchell: la mujer británica que decapitó a su amiga por dinero

Jemma Mitchell, culpable de asesinato. / Policía Metropolitana de Londres

Una osteópata australiana planificó el asesinato de su amiga, viuda de 67 años, después de que la víctima se retractara de ayudarle a financiar las reparaciones de su casa.

Una osteópata del Reino Unido causó conmoción después de que se descubriera como la autora de un “malvado” y premeditado crimen. Jemma Mitchell, de 38 años, ha sido sentenciada a cadena perpetua este viernes con 34 años de pena como mínimo, por haber asesinado a una amiga, haber ocultado su cuerpo decapitado en el interior de una maleta y por haberlo arrojado a 300 kilómetros de Londres el año pasado.

Jemma se ha convertido, además, en uno de las primeras criminales en ser sentenciada en una transmisión en directo en Inglaterra. El Tribunal Penal Central de Inglaterra y Gales, conocido como el Old Bailey, ha juzgado a la mujer por el asesinato de su amiga Mee Kuen Chong, también conocida como Deborah, de 67 años y nacida en Malasia, que estuvo 16 días desaparecida, mientras sus familiares seguían la condena en vídeo desde el país asiático.

De acuerdo con la versión relatada por el tribunal, Jemma habría golpeado a Deborah con un objeto contundente en la cabeza, en su casa al norte de Londres, en junio de 2021, debido a que la víctima se retractó de una oferta que le había hecho a su amiga para darle más de 200 mil euros para renovar su casa, supuestamente valorada en algo más de cuatro millones.

La Fiscalía confirmó que Mitchell había planeado asesinar a Deborah, divorciada y apartada de su familia, para después falsificar su testamento para heredar buena parte de su patrimonio, valorado en unos 700 miles de euros. “Encontramos testamentos, que pudimos probar que habían sido creados y firmados de manera fraudulenta con el fin de hacer un reclamo significativo sobre el patrimonio de Deborah”, afirmó el jefe de la Policía Metropolitana de Londres, Jim Eastwood.

Un acto “malvado” y premeditado

Mitchell se negó a declarar durante su juicio, por lo que la Fiscalía arremetió con su relato sin que hubiera conocimientos plenos de por qué la mujer, nacida en Australia, asesinó a su amiga. El tribunal escuchó cómo Mitchell se graduó del King’s Collage de Londres con una licenciatura en Ciencias Humanas, que incluyó asignaturas de anatomía experimental, por lo que se determinó que la acusada tenía los conocimientos necesarios para desmembrar un cuerpo.

El crimen, declarado por el juez Richard Marks como “escalofriante” y “profundamente impactante”, se centró en que Mitchell había llevado una maleta azul a la casa de Deborah antes de asesinarla. Después utilizó la misma valija para transportarla, siendo captada por cámaras de videovigilancia mientras maniobraba con dificultad el peso en su interior.

La víctima desapareció el 11 de junio, dos semanas más tarde su cuerpo decapitado fue encontrado por turistas en un bosque del pintoresco pueblo de Salcombe, Devon, en el suroeste de Inglaterra, a unos 320 kilómetros del domicilio de Deborah en Londres. Su cabeza apareció días después con un recorrido policial del perímetro. Se conoció entonces que Mitchell había manejado con la maleta en el coche para deshacerse del cadáver.

También la Fiscalía reveló que el asesinato fue premeditado, pero una de las pruebas más contundentes fue la reactivación de la línea de teléfono de un vecino fallecido. Mitchell dejó su móvil en su casa, y en su viaje a Devon se llevó el reactivado para evitar ser rastreada.

“Cuando se tiene en cuenta la forma calculada en que Mitchell planeó este asesinato, al volver a conectar el teléfono móvil de un vecino fallecido antes del asesinato para que pudiera usarlo mientras transportaba los restos de la víctima hasta Devon, a llevar la maleta a la casa de Deborah, sabiendo que la usaría para llevarse el cuerpo después de haberla matado, eso es un acto verdaderamente malvado”, aseguró Eastwood, según reseña la BBC. @mundiario