El Magosto, la fiesta de las castañas, se celebra en Galicia

Desde el 1 al 11 de noviembre, conmemoración de Todos los Santos a San Martín, en pueblos de Galicia, Portugal, Asturias, Cantabria y León se reúnen familiares y amigos para asar castañas.

Un magosto popular.
Un magosto popular.

Desde tiempo inmemorial en otoño se celebra la fiesta celta del Magosto.

Magosto procede de las palabras latinas Magnun Ustum, que significa Fuego Mágico y es que las castañas, el fuego, el vino nuevo se interrelacionan en la Fiesta del Magosto.

Los romanos trajeron a Galicia la planta del castaño (Castanea Sativa) un árbol centenario, algunos de más de mil años, cuyo fruto es la castaña recogida durante el otoño. La castaña, en tiempos pasados era base de la alimentación, como más tarde pasó con el maíz y las patatas.

Esta tradición también tiene raíces de las Naciones Celtas, ya que se espera que los espíritus de los antepasados vengan a sus casas a calentarse al lado del fuego en la “lareira” (piedra rectangular en la cocina, allí se encendía el fuego) donde se asan las castañas: Fiesta del Magosto, de las castañas, del fuego, la cosecha del vino nuevo.

Familiares y amigos se reúnen para asar castañas. En una hoguera de leña  se coloca encima una plancha metálica con agujeros, o una olla grande alta o un un tixolo (sartén con agujeros) donde se ponen las castañas con un corte para que no exploten. Mientras se asan, los amigos concurrentes degustan el vino nuevo, cantan y bailan alrededor de la hoguera, y se tiznan la cara con ceniza.

FIESTA DE LAS CASTAÑAS, DEL FUEGO, DE LA COSECHA DEL VINO NUEVO...

Actualmente en Galicia se celebran muchos Magostos en una plaza de un pueblo o ciudad o en una lareira de muchas casas rurales. En las capitales se limitan a comprar un cartucho de castañas en el carrito callejero, o asarlas en el horno o sartén.

Además de comerlas crudas, otra manara de degustarlas es asadas en el fuego, al horno o cocidas, en este caso se pueden hacer peladas o sin pelar.

Las castadas peladas y cocidas en agua con un poco de sal, unos granos de anís o una hoja de laurel, una vez frías es un plato exquisito. Se pueden cocer con leche y después añadirles miel o glaseadas con azúcar, en fin, hay muchos postres preparados con castañas.

Todavía en muchos pueblos gallegos las madres para sus hijos pequeños hacen collares con cordel donde las cuentas son castañas cocidas, alternadas con higos secos y pasas, insertadas en el cordel con una aguja de sacos. Los niños los ponen al cuello y van arrancando y comiendo los higos, pasas y castañas.

Resumiendo:

Celebremos la Fiesta del Magosto; reunámonos con la familia, los amigos y los vecinos. Disfrutemos del extraordinario sabor de unas castañas asadas con leña, bebamos el vino nuevo, cantemos y bailemos alrededor de la hoguera, tiznémonos la cara con ceniza y dejemos el fuego encendido para la llegada de nuestros antepasados a calentarse en sus hogares.

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