Luchando para que la masturbación en público sea delito y no infracción leve

Hombre en un parque. / Matthias Zomer en Pexels.
Hombre en un parque. / Matthias Zomer en Pexels.

Más de 42.000 personas, a través de la plataforma Change.org, reclaman al Ministerio de Igualdad que la masturbación en espacios públicos ante un adulto sea un delito.

Luchando para que la masturbación en público sea delito y no infracción leve

"El 05 de mayo, sobre las 13h, un hombre se ha masturbado delante de mí en la parada del bus de Pintor Sorolla, enfrente del Corte Inglés, en el centro de Valencia. La policía, que por casualidad pasaba justo en ese momento, apuntó sus datos y el hombre en pocos minutos ya estaba libre. Masturbarse en espacios públicos delante de una mujer mayor de edad no es un delito, es una infracción leve. Por eso, queremos alzar la voz para que la ministra de Igualdad, Irene Montero, contemple este tipo de violencia machista como delito en la ley de Libertad Sexual".

Así arranca la petición que Anna Paula Ferrão ha iniciado en la plataforma Change.org, una “red social sin ánimo de lucro” nacida en 2007 y centrada en el activismo.

La promotora de esta petición explica que "el acoso sexual es una conducta intrusiva o indeseada de los hombres en la vida de las mujeres. De acuerdo con la Macroencuesta de Violencia Contra la Mujer 2019 realizada por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, del total de mujeres de 16 o más años residentes en España, el 40,4% ha sufrido acoso sexual en algún momento de su vida, la mayoría, de un hombre desconocido. Igualmente, si analizamos los datos del Instituto Nacional de Estadísticas del mismo año sobre los delitos contra la libertad e indemnidad sexual (exhibicionismo y provocación sexual, acoso sexual, agresión sexual, violación, abuso sexual, prostitución y corrupción de menores), observamos que estos delitos son cometidos mayoritariamente por hombres, por lo que no se puede negar que detrás de estas violencias hay un evidente sesgo machista y misógino".

La impulsora de la petición, también denuncia que "la complacencia del poder legislativo ante situaciones de violencia sexual impacta negativamente no solo en las mujeres acosadas, sino en todas las mujeres".

Desde el punto de vista psicológico, la masturbación, que en sí misma no resulta un problema, puede volversa tal si se vuelve compulsiva, es decir, cuando ya no se trata de un deseo para estimularse sexualmente, sino que se vuelve un método para disminuir los niveles de ansiedad; de igual modo a medida que la mente se acostumbra a la liberación de oxitocina y otros químicos en el cerebro, producida durante el orgasmo, se busca una mayor masturbación para obtener dicha estimulación, lo que finalmente desemboca en la incapacidad para controlarlo. Incluso aunque la persona sea consciente del problema y sus eventuales consecuencias, no puede evitar seguir adelante con esta práctica: se convierte en una obsesión. Por lo que estaríamos hablando, no de un vicio, sino de un trastorno psicológico. @mundiario

Luchando para que la masturbación en público sea delito y no infracción leve
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