Las libertades individuales en los países de confesionalidad islámica

Protestas por el abuso a la mujer en Marruecos. / teleargua.com
Una protesta en defensa de los derechos de las mujeres en Marruecos. / teleargua.com

La universalidad de los derechos humanos y la defensa de las libertades individuales en los países árabes y de confesionalidad islámica son asunto de todos aquellos a quienes nos interesa la libertad.

Las libertades individuales en los países de confesionalidad islámica

La ausencia de libertades individuales, particularmente de libertad sexual; así como el control social y estatal que se ejerce sobre el cuerpo de las mujeres se extiende a diferentes sociedades musulmanas y a los países de confesionalidad islámica donde el cuerpo de una mujer no es un espacio de libertad, sino que es visto como fuente de caos y sedición, por ello se le conmina u obliga a cubrirse y a llevar velo como signo de modestia; otras veces de identidad o de clase. Algunas veces las mujeres optan por velarse para adquirir cierta libertad al transitar la calle si se considera la dominación masculina del espacio público. En palabras simples y como algunos ciudadanos magrebíes han indicado: “si una mujer no quiere ser acosada en la calle que lleve el velo”. Concepción machista y binaria que divide y clasifica a las mujeres entre puras e impuras. En estas sociedades la integridad y el valor de una mujer se ven reducidas a preservar un himen intacto, en ello radica el honor de la familia y el honor de los varones de la familia. Una mujer no dispone ni disfruta libremente de su cuerpo, no tiene la libertad de hacerlo. No existe la libertad sexual.

Las leyes que penalizan las libertades individuales sirven para todo tipo de excesos, venganzas, ajustes de cuentas. Los ciudadanos se ven condenados a vivir vidas clandestinas en sus países. Deben ocultarse para beber, para tener un amor, para comer durante el ramadán. Restricciones que no enfrentan los extranjeros. Estas sociedades muchas veces pueden ser más severas que las leyes cuando deciden acudir a la barbarie para aplicar correctivos frente a comportamientos que son usuales y corrientes en las sociedades secularizadas. El amor no es un crimen. Las leyes que atentan contra las libertades deben cambiar, sin duda, pero las sociedades también deben entender y dar cabida al nacimiento del individuo-ciudadano. Las leyes sin ciudadanos son apenas un decálogo de buenas intenciones. Se necesitan ciudadanos constitucionales.

La libertad no puede ser un atributo exclusivo de las sociedades de Occidente

Es preciso entender que la libertad no puede ser un atributo exclusivo de las sociedades de Occidente por la sencilla razón de que no hay ciudadanos de primera y de segunda clase. Todos los individuos, por nuestra condición humana y justamente por ella, merecemos derechos y libertades que exceden la geografía, son de carácter universal.

La libertad sexual hace parte de las libertades individuales. La sexualidad es un derecho humano. CPLATAM es una plataforma y observatorio que promueve las ideas liberales y el seguimiento de la coyuntura política y la actualidad regional en los países de América Latina y del Magreb. Como directora de este proyecto, como mujer y ciudadana me siento comprometida con la defensa de la universalidad de los derechos humanos y de las libertades individuales, incluida la libertad sexual. Apoyo totalmente y me solidarizo con las iniciativas y las demandas del movimiento ciudadano surgido en Marruecos recientemente y que demanda la derogación del Artículo 490 del Código Penal Marroquí.

Marruecos: libertades individuales y libertad sexual

Apuesto al Marruecos moderno, de individuos libres e iguales ante la ley, de ciudadanos constitucionales, con derechos y libertades, con obligaciones y responsabilidades. En estos años de estar en contacto directo con Marruecos he notado la existencia de una sociedad civil activa y dinámica que lucha y reclama la modernidad y que muchas veces enfrenta la amenaza de la regresión y las posiciones retrógradas y reaccionarias del islamismo.

Algunos dirán que exagero, tan solo recuerdo las enormes contradicciones entre los discursos y las prácticas de los islamistas que pretenden que el parlamento es un púlpito desde el cual le indican a la ciudadanía cómo vivir, mientras ellos violan aquello que defienden, así lo evidencian las conductas de la parlamentaria Amina Mailainine, debidamente velada en consonancia con su partido, pero que prefiere pasearse por París cabellera al viento; o, aquella pareja que hace parte del movimiento Unicidad y Reforma, brazo ideológico del Partido Islamista PJD, y que fue sorprendida en un coche violando los artículos 490 y 491 del Código Penal; además, las posiciones del líder islamista Abdelilah Benkirane y la ministra Basima Hakaui respecto al papel de la mujer. ¿Cómo olvidar al ministro islamista de derechos humanos? Mustapha Ramid, polígamo y homófobo, no tuvo reparo en deshumanizar a un grupo humano que integra la sociedad marroquí cuando llamó a los homosexuales «basura». El islamismo reacciona cuando tocan a los suyos. A todos ellos les decimos que las libertades individuales no son un lujo, no son un favor. Son una necesidad. El amor no es un crimen.

Es preciso derogar el artículo 490 del Código Penal Marroquí, pero también hay que decir que otros artículos del Código Penal afectan las libertades individuales, algunos de estos son:

- Artículo 222: sanciona la inobservancia del ayuno en Ramadán, es decir, castiga al marroquí que rompe el ayuno en el espacio público durante el ramadán.

- Artículo 483: castiga el ultraje público al pudor. ¿Qué ultraja el pudor? Por ejemplo que una pareja de novios se bese en público.

- Artículo 489: penaliza las relaciones entre parejas del mismo sexo.

- Artículo 491: penaliza el adulterio.

- Y el citado Artículo 490: penaliza las relaciones sexuales entre parejas que no están casadas.

¿Cuál es la cuestión de fondo? La cuestión es esta: deben cambiar las leyes que se oponen a las libertades individuales para que se correspondan con el espíritu de la Constitución marroquí promulgada en 2011 y con la Declaración Universal de Derechos Humanos que Marruecos ha ratificado. El amor no es un crimen. @mundiario

Las libertades individuales en los países de confesionalidad islámica
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