Julio Iglesias exige a Yolanda Díaz rectificación e indemnización por llamarle “abusador sexual”
El enfrentamiento judicial entre el cantante Julio Iglesias y la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, marca un nuevo episodio en el delicado equilibrio entre la defensa del honor y la libertad de expresión desde responsabilidades públicas. El artista ha presentado una demanda de conciliación —paso previo a una eventual querella por injurias y calumnias— para exigir a la dirigente de Sumar que se retracte de sus manifestaciones y le indemnice por el daño reputacional que, sostiene, le han causado.
El contexto arranca con la denuncia presentada por dos extrabajadoras del cantante ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Las denunciantes atribuyeron a Iglesias agresiones sexuales y un trato degradante en propiedades situadas fuera de España, según reveló una investigación de Eldiario.es y Univisión. Sin embargo, el Ministerio Público acordó el archivo de las diligencias el pasado 23 de enero al considerar que no existía competencia territorial ni concurrían los requisitos legales para investigar los hechos en España.
Según el decreto, los supuestos delitos habrían ocurrido en la República Dominicana y en las Bahamas, y no se cumplían las condiciones para aplicar el principio de personalidad activa. El asunto no llegó a judicializarse, por lo que no se produjo investigación judicial ni pronunciamiento sobre el fondo de las acusaciones.
Tras conocerse las denuncias, la ministra Díaz publicó un mensaje en la red social Bluesky en el que hablaba de “escalofriantes testimonios de las extrabajadoras de Julio Iglesias. Abusos sexuales y una situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente”. Un día después, en una entrevista en el programa La Hora de la 1 de TVE, calificó los hechos conocidos como estremecedores, aunque también se refirió al artista como “presunto agresor”.
“Creo que la investigación que estamos conociendo estos días da terror, da pánico. Se concentran todas las vulneraciones de los derechos humanos en mujeres que, además, estaban en una posición de inferioridad extrema, extrema en tanto que seres humanos, extrema en tanto que trabajadoras de Julio Iglesias”, llegó a decir la también ministra de Trabajo.
La demanda de conciliación: rectificación e indemnización
La defensa del cantante, encabezada por el penalista José Antonio Choclán, sostiene que la vicepresidenta incurrió en “claros prejuicios de culpabilidad” y vulneró el derecho a la presunción de inocencia en su dimensión social. En el escrito, mencionado en El País, se argumenta que una autoridad pública no puede presentar como acreditados hechos que no han sido probados judicialmente.
Iglesias solicita que Díaz reconozca el “carácter gravemente injurioso y calumnioso” de sus afirmaciones, que se retracte en los mismos canales y con similar difusión, y que lo indemnice en una cuantía que se fijaría en función del alcance de las declaraciones. De no prosperar el acto de conciliación, el cantante podría interponer una querella penal.
El escrito invoca doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que ha subrayado en distintas resoluciones que las declaraciones de cargos públicos pueden vulnerar la presunción de inocencia cuando transmiten a la opinión pública una convicción de culpabilidad antes de que exista condena firme.
Defiendo a las mujeres trabajadoras ante cualquiera que vulnere su integridad y sus derechos y no voy a dejar de hacerlo. Con denuncias o sin denuncias, las mujeres ya no nos callamos. www.eldiario.es/politica/jul...
— Yolanda Díaz (@yolandadiaz.bsky.social) 24 de febrero de 2026 a las 11:48
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Yolanda Díaz se defiende
Tras conocerse la iniciativa judicial, Yolanda Díaz reafirmó su postura en redes sociales, defendiendo su compromiso con la protección de las mujeres trabajadoras y asegurando que no dejará de denunciar situaciones que considere vulneraciones de derechos. La dirigente, líder de Sumar, enmarca sus declaraciones en la defensa de las víctimas y en la necesidad de respaldo institucional ante posibles abusos.
“Defiendo a las mujeres trabajadoras ante cualquiera que vulnere su integridad y sus derechos y no voy a dejar de hacerlo. Con denuncias o sin denuncias, las mujeres ya no nos callamos”, escribió Díaz.


